jueves, 5 de agosto de 2010

lunes, 2 de agosto de 2010

Y en la muerte

Sucede que la muerte
parece que deja de perseguirnos
Nos deja con la palabra
a que se extienda pulcra
desde nuestras narices
hasta los vestidos caros
y sin eso
no se puede habitar de manera terráquea

Pero por si acaso
una mirada puede hacer doblar la máscara
que arrugada como hojas caídas
puede hacer que otro ente
dispense más allá del silencio

Hasta ahora no sigo
ni pienso seguir
luchando o comulgando con la masa crítica
cualquier tentativa
de salvar el mundo
me parece un anillo de compromiso
y yo con los compromisos
pasó del fervor a la anestesia

Pero se puede vivir
sin el abrigo, ni la máscara
ni el sentido de ser en las cosas
viendo la imágen
libre de cenizas
al fondo de los ojos

El corazón de piedra
al primer sentimiento se rompe.

En el silencio

En el silencio habito
sin cuerda
en las palmas
o en el pecho desnudo

En silencio
descifrando el universo
apenas con piedad
en la punta de la lengua.

Habitando

A mí, por lo debajo de los hechos
es la sombra lo que me hace dormir por las noches
robárme un poco
de esa "otra vida"
que vá tan ligera por la calle

Me veo en el espejo de alguna vitrina
Caigo en la cuenta de los retro-sesos
Alguna vez fuí ése
que dibujó gestos obsenos
y escribió nombres de adolescentes
en alguna pared del pueblo

Ví mi sombra
de la mano con una mujer
que bien pudo ser mi madre
u otra página
que suelo teñir de blanco

"Todo es otra cosa"
Las distancias de tú a yo
Los sonidos de los muebles que se queman
El espejo que no perdona
La máscara
pesada como nostálgia
el abrazo cálido
como las veces
en que alguna vez anduve suelto
definitivo
con el respirar de los minutos
sin compás ni espalda arqueada
era ahí
estirado como plataforma
pero todo es distinto
y todo es otra cara
cubierta de sellos

No se puede ir desnudo
verlas ir y venir por los parajes
sabiendo que el salto de la luna al futuro
es igual en todos los siglos.


De las copas

La mejor arma
es la copa que delata el beso
la confusión del beso
lo eterno de esos segundos
que se confunden con todo lo externo
lo superficial del rostro joven
lo extinto de la inocencia
los suspiros que se atrapan
en el zumbido
de las otras voces
mezcladas todas
en la jauría de la risa
las copas
en la danza del cortejo silencioso
aullándole a los ojos
cubriendo en esencia
lo que callan los sentidos:
el ritmo de saber
y el pulso de saberse distinto.

El Sid

Una cara de marfil
para que se confunda
con las botellas en el bar
una mirada esquiza
para serpentear con las emociones ajenas
unas manos
como de ave de rapiña
para la rasgadura suave del velo
y una sonrisa
como el viento que anuncia la lluvia

Todo esto
ventilado al compás de la noche
al amparo del tabaco
recordando el placer de saberse muerto.

domingo, 1 de agosto de 2010

Oscuridad hermosa

Ahí te ví
colmada de eso que se llama oscuridad
con mirada honda en lo oscuro
riéndote a carcajadas
de nosotros
los que creemos ser blancos
como la nada

Nosotros tendidos en la superficie de los hechos
con actitud de sanos e ingenuos
pero tú eres más bella
en aquello que nos deja solos

Te acercas a mí
con inocencia alquilada
mientras intento decifrar tus labios
cuyo destino
alguien ya lo habrá escrito
en un nombre, en un cuerpo
donde la eternidad
es un trapo sucio que se ventila todas las mañanas

Me miras
Y siento que todas las cosas pasan por algo
como si una hora y un tiempo
fueran gritos
de algún inocente que espera
reprimido, en algún lugar de la casa

Es entonces
cuando aparece la sed de tus figuras
y quisiera recorrerlas en el silencio
hogar natural de mis labios
quisiera verte sonreir solo para mí
de felicidad o de llanto
como los peces que duermen en tus ojos
mientras toco tu nariz
como si fuera la última cítara sobre la tierra

Aún así
no sabrías quien te toca
y sentirías que todo fué
una extraviada imágen fotográfica
querrías irte
devuelta a lo oscuro
dejándome
como una huella más
caer en la desgracia.