Lo ancho y lo angosto hicieron su apuesta
Lo alto y lo bajo se convirtieron en moradores
Grande y pequeño compraron compulsivamente las estrellas
Frío y calor se disputaron la alegria de los hombres
Cielo y tierra se robaban los secretos
Amor y odio se escribían por los muro sus necesidades amatorias
Ruido y silencio masticaban los estragos del pasado
Pasado y futuro duermen cuando el televisor se apaga
y yo me voy apostando la vida
con miedo y valentía
entre el sí y el no
Sí y no.
lunes, 30 de noviembre de 2009
El viento no es pasado
El aire que respiro
como una bestia sedada y pronta a despertar
anida en los pulmones
esperando la otra bocanada
Ladrarle a unos cuantos ciegos
Sierras acérrimas-pero flores en fín-
Objeto de cuyas veces hicimos de niños
en las calles que todo lo ven
Ahí mi sangre, ahí mi nombre
He ahí la degradación por la degradación.
El viento , testigo mudo en la ventana
observando esos gestos involuntarios
Observando el deseo que se consume como un cigarrillo
justo al lado de un vaso de vino
entre muchas hojas que nada dicen
Hermosas letras perfectamente vagabundas en los ojos expertos.
De todo hay en la viña del señor
y la decadencia
se vuelve un juego tiernamente atroz:
con signos de extraña voluntad
en cuyas praderas
no alcanzan a ser esa necesidad de abandono
mas bien, un acto sombrío
como una sombra en el espejo
y a lo lejos, con descuido
una lágrima que brota desnuda ante ésa, la estatua hogar de algunos gorriones
y lagartijas echadas a su suerte.
Todo parece tan palpable
La banca en que hago reposar mis huesos tiene un aroma
a viejo derretido, a vela apagada
La canción del vendedor de helados en su tonada inicial
hizo florecer la mente de ciertos niños
que imaginaron llegar a la luna, con velocidad de pensamiento
y algunos cuantos que quisieron ser jugadores de ligas extranjeras
orificios entre la vida adulta
cuyos padres dejaban florecer ese encanto
con la sensación de que toda madurez llega en el momento propicio.
Si todo ha cambiado
el viento sigue siendo ese bribón arranca papeles
Aquél que acaricia sin yo pedirlo o desearlo
mis escasos cabellos escarchados, mi perfumada sesera envuelta en la cordura
Ahí mi nombre tiene una cueva a la cual llegar después de bailar
entre los labios fantasmas a los que reconozco como amigos
Ahí todo tiene un sentido divino
Hasta la escaramuza que acecha, cruel, los designios
Pero ahora
Solo hay una trastienda al borde del camino
Un último aliento para el padre agonizante
El viento vuelve a soplar, desaforado
mientras sentado, como a la espera de un desflorar de serpiente
me dejo tender como una sábana sin sangre
sin sueños pesados martillando los ojos.
como una bestia sedada y pronta a despertar
anida en los pulmones
esperando la otra bocanada
Ladrarle a unos cuantos ciegos
Sierras acérrimas-pero flores en fín-
Objeto de cuyas veces hicimos de niños
en las calles que todo lo ven
Ahí mi sangre, ahí mi nombre
He ahí la degradación por la degradación.
El viento , testigo mudo en la ventana
observando esos gestos involuntarios
Observando el deseo que se consume como un cigarrillo
justo al lado de un vaso de vino
entre muchas hojas que nada dicen
Hermosas letras perfectamente vagabundas en los ojos expertos.
De todo hay en la viña del señor
y la decadencia
se vuelve un juego tiernamente atroz:
con signos de extraña voluntad
en cuyas praderas
no alcanzan a ser esa necesidad de abandono
mas bien, un acto sombrío
como una sombra en el espejo
y a lo lejos, con descuido
una lágrima que brota desnuda ante ésa, la estatua hogar de algunos gorriones
y lagartijas echadas a su suerte.
Todo parece tan palpable
La banca en que hago reposar mis huesos tiene un aroma
a viejo derretido, a vela apagada
La canción del vendedor de helados en su tonada inicial
hizo florecer la mente de ciertos niños
que imaginaron llegar a la luna, con velocidad de pensamiento
y algunos cuantos que quisieron ser jugadores de ligas extranjeras
orificios entre la vida adulta
cuyos padres dejaban florecer ese encanto
con la sensación de que toda madurez llega en el momento propicio.
Si todo ha cambiado
el viento sigue siendo ese bribón arranca papeles
Aquél que acaricia sin yo pedirlo o desearlo
mis escasos cabellos escarchados, mi perfumada sesera envuelta en la cordura
Ahí mi nombre tiene una cueva a la cual llegar después de bailar
entre los labios fantasmas a los que reconozco como amigos
Ahí todo tiene un sentido divino
Hasta la escaramuza que acecha, cruel, los designios
Pero ahora
Solo hay una trastienda al borde del camino
Un último aliento para el padre agonizante
El viento vuelve a soplar, desaforado
mientras sentado, como a la espera de un desflorar de serpiente
me dejo tender como una sábana sin sangre
sin sueños pesados martillando los ojos.
jueves, 26 de noviembre de 2009
Impresiones en una tarde de Verano
La juventud se vá de paseo con la tarde
El rostro adquiere un color a tonada lejana
Estoy bebiendo cerveza con Chico Moreira
Me dice que la felicidad se puede apreciar después
de cuatros vasos y un cigarro
"prestigio de muchos y acallado por pocos"
Sin embargo
Puedo ver la felicidad danzando entre la oscuridad
sobre las hojas secas de la higuera
y sobre la gata Mozart
cuya mirada me hace entender que me voy desfigurando
apenas pasan unos cuantos sorbos dulcificados
Cambiamos la vida
como se arma un castillo de dominó
De vez en cuando noto arrugas en la piel
como camisa de colegio después de un partido de fútbol
La esperanza es como el ultimo sorbo de café
que deja en la taza mi padre
y mi destino es quizás
impreciso como una leída de palma
por una gitana pobre.
Todo esto aparece
cuando bebo cerveza
y mi amigo me habla de felicidad
Una tarde de Verano
mientras extraño las tristes hojas secas
Amontonadas en la esquina de la casa.
El rostro adquiere un color a tonada lejana
Estoy bebiendo cerveza con Chico Moreira
Me dice que la felicidad se puede apreciar después
de cuatros vasos y un cigarro
"prestigio de muchos y acallado por pocos"
Sin embargo
Puedo ver la felicidad danzando entre la oscuridad
sobre las hojas secas de la higuera
y sobre la gata Mozart
cuya mirada me hace entender que me voy desfigurando
apenas pasan unos cuantos sorbos dulcificados
Cambiamos la vida
como se arma un castillo de dominó
De vez en cuando noto arrugas en la piel
como camisa de colegio después de un partido de fútbol
La esperanza es como el ultimo sorbo de café
que deja en la taza mi padre
y mi destino es quizás
impreciso como una leída de palma
por una gitana pobre.
Todo esto aparece
cuando bebo cerveza
y mi amigo me habla de felicidad
Una tarde de Verano
mientras extraño las tristes hojas secas
Amontonadas en la esquina de la casa.
lunes, 23 de noviembre de 2009
Retrato
Te fuiste a París
a parir un par de lágrimas para tu viejo Chile
Te retrataron para convertirte en paisaje
para que pudieras decirlo todo sin abrir los labios
Ni con tus ojos que se estrellan a ese mar
al que tú llamas ignorante
Y estás con todos los que amas
junto a tu perro que pudo olfatear mis pasos
de niño-hombre
junto a tu gato que me delató cual fantasma
de aquél pueblo lejano
el que está impregnado de salones abatidos
el que tiene los zapatos cubiertos con el polvo de la noche
el que ama los arboles y las calles pobladas.
Ojalá yo hubiera estado pintado como demonio enfermo
o como jarra de vino en tierra de pobres
Ojalá que el tiempo nos pintara a todos por igual
para que detrás nuestro
las palas no puedan pisotearnos
alfombrar la tierra con nuestro cuerpo
y creer que somos
una locura anidando en lo interno.
a parir un par de lágrimas para tu viejo Chile
Te retrataron para convertirte en paisaje
para que pudieras decirlo todo sin abrir los labios
Ni con tus ojos que se estrellan a ese mar
al que tú llamas ignorante
Y estás con todos los que amas
junto a tu perro que pudo olfatear mis pasos
de niño-hombre
junto a tu gato que me delató cual fantasma
de aquél pueblo lejano
el que está impregnado de salones abatidos
el que tiene los zapatos cubiertos con el polvo de la noche
el que ama los arboles y las calles pobladas.
Ojalá yo hubiera estado pintado como demonio enfermo
o como jarra de vino en tierra de pobres
Ojalá que el tiempo nos pintara a todos por igual
para que detrás nuestro
las palas no puedan pisotearnos
alfombrar la tierra con nuestro cuerpo
y creer que somos
una locura anidando en lo interno.
XXI
No quisiera escribir unos versos come-pájaros
o a manera de semilla apostada
al lado de un gato muerto...
.
o a manera de semilla apostada
al lado de un gato muerto...
.
domingo, 22 de noviembre de 2009
Anhelo
Tengo un anhelo que no me deja respirar
Me acosa con pasados
con sombras de invierno
con la mirada que recuerda la ventana
por la que una vez me asomé para ver
si llegaba tu cuerpo
toda destemplada
a mi abrazo tan desarticulado
Tengo un deseo parecido al de las casa abandonadas
de confundirme con la fotografía
de algún muerto que cayó en la incomprensión
La capacidad de volar
la perdí cuando supe que no te vería llegar
cuando supe que tenía que dejar de escribir tu nombre
bajo los vasos, bajo el mantel del bar
en el beso huérfano que se dá a alguna mujer en la noche
No sé qué es anhelar un paseo por la playa
Escuchar tu canción sin tú saber que la oigo
Pero algo me carcome
Y es horrible parecer un rey sin reino
contar los huesos de un caballo al pie del camino
como si en lugar de dias
sólo hubiera una eterna sonrisa
incumbrada en algún recodo de la noche
Me acosa con pasados
con sombras de invierno
con la mirada que recuerda la ventana
por la que una vez me asomé para ver
si llegaba tu cuerpo
toda destemplada
a mi abrazo tan desarticulado
Tengo un deseo parecido al de las casa abandonadas
de confundirme con la fotografía
de algún muerto que cayó en la incomprensión
La capacidad de volar
la perdí cuando supe que no te vería llegar
cuando supe que tenía que dejar de escribir tu nombre
bajo los vasos, bajo el mantel del bar
en el beso huérfano que se dá a alguna mujer en la noche
No sé qué es anhelar un paseo por la playa
Escuchar tu canción sin tú saber que la oigo
Pero algo me carcome
Y es horrible parecer un rey sin reino
contar los huesos de un caballo al pie del camino
como si en lugar de dias
sólo hubiera una eterna sonrisa
incumbrada en algún recodo de la noche
sábado, 21 de noviembre de 2009
Sobre la urgencia
La sirena de una ambulancia corre urgente por esta hoja
La mañana trae su carga de angustia de manera urgente
Urgente como un rayo de esperanza
La esperanza coludida en virtuales enredos.
Mi cuerpo está sumergido en palabras
que corren de manera urgente
La silueta de mi lado
Premia con aleteos esa mirada urgente
La pared tiene una sonrisa que abarca tazas, no ventanas
El tren dejó de funcionar con leña
Todo es eléctrico y de manera urgente
Escribir una carta
Es perpetuar el último momento
La ultima asfixia del amor
El mar tiene una necesidad de hablar por hablar
Las gaviotas con su plumaje
de arrojar las costas a ninguna parte
El saco, el auto, la carreta que no se vé
La piedra que no se levanta
La estrella a la que ya no piden deseo
La vela que sirvió para manchar una noche...
Qué urgencia de todo
Qué anhelo de volver a prender una fogata
y estrellar mi mirada en el fuego
como una polilla que cree alcanzar la luna.
La mañana trae su carga de angustia de manera urgente
Urgente como un rayo de esperanza
La esperanza coludida en virtuales enredos.
Mi cuerpo está sumergido en palabras
que corren de manera urgente
La silueta de mi lado
Premia con aleteos esa mirada urgente
La pared tiene una sonrisa que abarca tazas, no ventanas
El tren dejó de funcionar con leña
Todo es eléctrico y de manera urgente
Escribir una carta
Es perpetuar el último momento
La ultima asfixia del amor
El mar tiene una necesidad de hablar por hablar
Las gaviotas con su plumaje
de arrojar las costas a ninguna parte
El saco, el auto, la carreta que no se vé
La piedra que no se levanta
La estrella a la que ya no piden deseo
La vela que sirvió para manchar una noche...
Qué urgencia de todo
Qué anhelo de volver a prender una fogata
y estrellar mi mirada en el fuego
como una polilla que cree alcanzar la luna.
A un poeta calvo
La hora pasa
Y él sigue hablando como una cuerda a punto de cortarse
El hace hincapié en pequeña vocales
Se jacta al verse así mismo envuelto en sus palabras de gonorréa
Y se piensa a sí mismo como una estatua congelada
y le gusta reir de felicidad
Finge actitudes metafisicas
Admite la declinación por la declinación
Pero se te es enfrascado en papel de ricachón barato
y postulas una escuela de dimensiones ínfimas
y te ríes por ser escribiente
Que conoce a celebridades frígidas
Le das un mordisco a alguna mujer antojada de ser amante
Te rascas en la pared para ocultar tu real pelaje
Eres como una botella de vino barato
al que solo lo beben un par de moscas sin sosiego
Qué mal está todo esto
Tengo que dejar de escribir sobre calles, reinos, palacios.
Tengo que dejar de cavar agujeros
para nombres que jamás me han importado
Y él sigue hablando como una cuerda a punto de cortarse
El hace hincapié en pequeña vocales
Se jacta al verse así mismo envuelto en sus palabras de gonorréa
Y se piensa a sí mismo como una estatua congelada
y le gusta reir de felicidad
Finge actitudes metafisicas
Admite la declinación por la declinación
Pero se te es enfrascado en papel de ricachón barato
y postulas una escuela de dimensiones ínfimas
y te ríes por ser escribiente
Que conoce a celebridades frígidas
Le das un mordisco a alguna mujer antojada de ser amante
Te rascas en la pared para ocultar tu real pelaje
Eres como una botella de vino barato
al que solo lo beben un par de moscas sin sosiego
Qué mal está todo esto
Tengo que dejar de escribir sobre calles, reinos, palacios.
Tengo que dejar de cavar agujeros
para nombres que jamás me han importado
martes, 17 de noviembre de 2009
Cuento a Villa Alemana
Si mis pasos se reducieran a meros números
Tendría mil pasos con pronta exactitud
Esto sin contar las muchas veces
en los que me detengo a ver algún árbol carcomido
o me siento a desmembrar ojos, arrugas, sonrisas
para ver si encuentro algo más allá que meros apetitos
o extraños desvaríos
Ya no puedo conversar con los rieles
y me debo acostumbrar a la urgencia de todo vehículo
No soporto la gente que cuenta monedas
antes que a estrellas
Es mejor contar lágrimas
y no decirle a nadie lo que se halla en su fondo.
Cuando llego a la plaza
soy ese rostro desconocido que aparece en los espejos
Acaso una breve consigna que todo perro vago conoce
en su lenguaje de vanos momentos
He dejado de ser un huemúl orgulloso
o la bandera arqueda hacia la victoria
pero este pueblo se contenta con los nuevos avances
y con los caminos que hacen olvidar
los viñedos que una vez nos rodearon.
Yo me contento con ver a Yul Brynner
huyendo por alta mar
mientras bebo un vaso de vino
Me contento con saber que nadie sabrá de mí
por los ultimos cincuenta años
y que seré más bien como esos gatos que saben
en dónde echarán sus huesos
Tal vez halla alguno que crea verme
parado en algún recodo del camino
y simplemente se haga el tonto
cuando se siente bajo el techo
de una estación de tren abandonado
pensando en lo que alguna vez fué
su inocencia correteando duendes y
ánimas que lo reconocieron como su par.
Tendría mil pasos con pronta exactitud
Esto sin contar las muchas veces
en los que me detengo a ver algún árbol carcomido
o me siento a desmembrar ojos, arrugas, sonrisas
para ver si encuentro algo más allá que meros apetitos
o extraños desvaríos
Ya no puedo conversar con los rieles
y me debo acostumbrar a la urgencia de todo vehículo
No soporto la gente que cuenta monedas
antes que a estrellas
Es mejor contar lágrimas
y no decirle a nadie lo que se halla en su fondo.
Cuando llego a la plaza
soy ese rostro desconocido que aparece en los espejos
Acaso una breve consigna que todo perro vago conoce
en su lenguaje de vanos momentos
He dejado de ser un huemúl orgulloso
o la bandera arqueda hacia la victoria
pero este pueblo se contenta con los nuevos avances
y con los caminos que hacen olvidar
los viñedos que una vez nos rodearon.
Yo me contento con ver a Yul Brynner
huyendo por alta mar
mientras bebo un vaso de vino
Me contento con saber que nadie sabrá de mí
por los ultimos cincuenta años
y que seré más bien como esos gatos que saben
en dónde echarán sus huesos
Tal vez halla alguno que crea verme
parado en algún recodo del camino
y simplemente se haga el tonto
cuando se siente bajo el techo
de una estación de tren abandonado
pensando en lo que alguna vez fué
su inocencia correteando duendes y
ánimas que lo reconocieron como su par.
lunes, 16 de noviembre de 2009
Viaje
Estoy sentado en un bus que se dirige al mar
Todos tiene rostros parecidos a ventanas empañadas
mientras observo un cerro plagado de casas.
Yo jugué ahí alguna vez
escondiendome en el árbol que hoy sirve para
poner basura o bien
es la casa de algún animal solitario
cuyos pasos deberé seguir una noche cualquiera.
Aqui estamos todos
Viejos y niños
Estudiantes con aspiraciones a ser dioses
y mujeres que cargan sus problemas en bolsas de supermercado.
En el paradero hallo un rostro fantasma familiar.
Es como la sensación marina frente a las rocas
Es como una canción que cuesta olvidar
Está parada y tiende su sonrisa como alfombra
para que otros pies paseen por ahí.
Está más viva que los que estamos aquí
Los que nos dirigimos hacia algún lugar en la ciudad
esa ciudad en donde hasta los pájaros
tienen hora para cantar y volar
o los que van al mar a olvidar por un momento
el hecho de ser polvo en el camino.
Ansío volver pronto a mis árboles espectrales
A la banca que me vió crecer
y a mis calles donde puedo pasar ebrio y sin demora,
pero estoy en este bus
preguntandome si vivo o si muero
a la sombra de una tarde llena de recuerdos.
Todos tiene rostros parecidos a ventanas empañadas
mientras observo un cerro plagado de casas.
Yo jugué ahí alguna vez
escondiendome en el árbol que hoy sirve para
poner basura o bien
es la casa de algún animal solitario
cuyos pasos deberé seguir una noche cualquiera.
Aqui estamos todos
Viejos y niños
Estudiantes con aspiraciones a ser dioses
y mujeres que cargan sus problemas en bolsas de supermercado.
En el paradero hallo un rostro fantasma familiar.
Es como la sensación marina frente a las rocas
Es como una canción que cuesta olvidar
Está parada y tiende su sonrisa como alfombra
para que otros pies paseen por ahí.
Está más viva que los que estamos aquí
Los que nos dirigimos hacia algún lugar en la ciudad
esa ciudad en donde hasta los pájaros
tienen hora para cantar y volar
o los que van al mar a olvidar por un momento
el hecho de ser polvo en el camino.
Ansío volver pronto a mis árboles espectrales
A la banca que me vió crecer
y a mis calles donde puedo pasar ebrio y sin demora,
pero estoy en este bus
preguntandome si vivo o si muero
a la sombra de una tarde llena de recuerdos.
Descripciones
Un poco de alegria por las esquinas
Una carta encomendada a su suerte
El póster de un hombre muerto
La fotografia de cientos de calles encementadas
El charco donde un niño ya no vuelve a embarrarse
La televisión y su obsesión por la realidad
La noche que se presenta como un bandolero más
Lo hermoso de sentirse como un candado oxidado
El nombre en donde decenas de palabras crecen entre tantas,
tantas malezas
y la natural presencia de aquello que se ama
pero que nunca se alcanza.
Una carta encomendada a su suerte
El póster de un hombre muerto
La fotografia de cientos de calles encementadas
El charco donde un niño ya no vuelve a embarrarse
La televisión y su obsesión por la realidad
La noche que se presenta como un bandolero más
Lo hermoso de sentirse como un candado oxidado
El nombre en donde decenas de palabras crecen entre tantas,
tantas malezas
y la natural presencia de aquello que se ama
pero que nunca se alcanza.
viernes, 13 de noviembre de 2009
Preludio
Un camino más para beber
un poco más de eso que lo vuelve a uno ingenuo
Saludaré el puente Los Godoys
con una canción que me recuerde los años jóvenes
mientras a un costado
las muchachas bailarán un ritmo que no podré comprender
Será lo único que me devuelva los dias de fiesta.
Apenas podré reposar el cuerpo en los pastizales
Ellos me cuentan historias iluminadas por postes
y se ha perdido la magia de mirar las estrellas pensando en tí
aunque hoy, no tengo en quien pensar.
Los paraderos se contentan con mis pasos de antorcha vieja
Los buses tienen escasos gestos amables
El tren parece una mariposa que no podrá emerger jamás
A veces la oscuridad roe más de la cuenta
y cuesta hallarse en las ventanas
que condescendian ante la mirada fresca
parecida a las mañanas de primavera.
un poco más de eso que lo vuelve a uno ingenuo
Saludaré el puente Los Godoys
con una canción que me recuerde los años jóvenes
mientras a un costado
las muchachas bailarán un ritmo que no podré comprender
Será lo único que me devuelva los dias de fiesta.
Apenas podré reposar el cuerpo en los pastizales
Ellos me cuentan historias iluminadas por postes
y se ha perdido la magia de mirar las estrellas pensando en tí
aunque hoy, no tengo en quien pensar.
Los paraderos se contentan con mis pasos de antorcha vieja
Los buses tienen escasos gestos amables
El tren parece una mariposa que no podrá emerger jamás
A veces la oscuridad roe más de la cuenta
y cuesta hallarse en las ventanas
que condescendian ante la mirada fresca
parecida a las mañanas de primavera.
Un hombre en la penumbra
Ví a un hombre que iba empapado del mañana
Traía lápices para escribir del presente
pero optaba por vivir en el pasado
Aquél hombre se balanceaba como tren cómodo
Calmo, miraba algo parecido a un árbol.
No preguntaba por bares ni prostitutas
Aunque apostara su vida con cada aullido
Y él se vestía como joven
pero quería ser más parecido a un viejo ebrio
que hablara el lenguaje de los niños
y se rasgaba la carne como lo haría
un muerto para saberse vivo
y todo era distancias en él
y era olor a vino y lágrimas de porcelana
y amaba las líneas del tren como su padre la muerte
y todo era en él una angustia
todo era un crepitar de una fogata
a punto de apagarse.
Traía lápices para escribir del presente
pero optaba por vivir en el pasado
Aquél hombre se balanceaba como tren cómodo
Calmo, miraba algo parecido a un árbol.
No preguntaba por bares ni prostitutas
Aunque apostara su vida con cada aullido
Y él se vestía como joven
pero quería ser más parecido a un viejo ebrio
que hablara el lenguaje de los niños
y se rasgaba la carne como lo haría
un muerto para saberse vivo
y todo era distancias en él
y era olor a vino y lágrimas de porcelana
y amaba las líneas del tren como su padre la muerte
y todo era en él una angustia
todo era un crepitar de una fogata
a punto de apagarse.
No puedo traer a nadie a esta casa
No puedo traer a nadie a esta casa
porque esta casa nunca ha sido mía
Las plantas me reconocen
cuando enciendo un cigarro
ese pacto de que todo cae
en el desvanecer.
No tengo pinturas que invitan a nuevos parajes
La ropa no puede contar secretos
porque nunca hubo nada que contar que fuera mío de verdad
Mis amigos cuentan su dias
Yo vivo en una cuenta inversa;
como partida de brisca
aunque se sepa que las cartas no son buenas.
No hay árboles en donde escribir nombres prohibidos
aunque para ellos, los nombres
son meras espuelas que sirven de triste espectáculo,
esa eternidad tan finita como el suspiro antes del nuevo trago
Y sí, me he condenado como una piedra frente al mar
a olvidar el sonido de las carretas y el grito del jinete
en una tarde de lluvia
No tengo casa
Aunque todos deseen convencerme que existe una
arrojada a los pies de la noche.
porque esta casa nunca ha sido mía
Las plantas me reconocen
cuando enciendo un cigarro
ese pacto de que todo cae
en el desvanecer.
No tengo pinturas que invitan a nuevos parajes
La ropa no puede contar secretos
porque nunca hubo nada que contar que fuera mío de verdad
Mis amigos cuentan su dias
Yo vivo en una cuenta inversa;
como partida de brisca
aunque se sepa que las cartas no son buenas.
No hay árboles en donde escribir nombres prohibidos
aunque para ellos, los nombres
son meras espuelas que sirven de triste espectáculo,
esa eternidad tan finita como el suspiro antes del nuevo trago
Y sí, me he condenado como una piedra frente al mar
a olvidar el sonido de las carretas y el grito del jinete
en una tarde de lluvia
No tengo casa
Aunque todos deseen convencerme que existe una
arrojada a los pies de la noche.
Acaban de descubrir agua en la luna
y ya están pensando en su colonización.
Cuantos han pensado en ir a vivir
lejos de este mundo
arrojando los papeles como un fin de dictadura
y abrazar a una estrella
diciendo que somos más hermanas que antes
Me apena el saber
que después tengamos que buscar más planetas
como parásitos en su nueva apuesta.
y ya están pensando en su colonización.
Cuantos han pensado en ir a vivir
lejos de este mundo
arrojando los papeles como un fin de dictadura
y abrazar a una estrella
diciendo que somos más hermanas que antes
Me apena el saber
que después tengamos que buscar más planetas
como parásitos en su nueva apuesta.
miércoles, 11 de noviembre de 2009
Momentos
I
Como un coleccionista de momentos
yo guardo mis cien palabras
y las escondo bajo la piedra más antigua
para que toda verdad sea media desnuda
y la mentira tenga un encanto más dulce
que el cuarteto de cuerdas en el teatro semirestaurado
II
En el bar me acompañan hombres solitarios
que cuentan historias de ciudad
y lo malo que es andar por la plaza Victoria después de las una.
III
Me cuesta escribir mi nombre sobre las manzanas
Cuando me piden un símbolo de orgullo
me entristece ver los molinos
y su lágrima petrificada en carteles de poca cuantía
IV
Debo sortear el sopor que traen los bolsillos
e imaginar que algún día
las fotos podrán retratar de modo expedito
las implicancias de ser algo parecido a un zumbido en el silencio.
Como un coleccionista de momentos
yo guardo mis cien palabras
y las escondo bajo la piedra más antigua
para que toda verdad sea media desnuda
y la mentira tenga un encanto más dulce
que el cuarteto de cuerdas en el teatro semirestaurado
II
En el bar me acompañan hombres solitarios
que cuentan historias de ciudad
y lo malo que es andar por la plaza Victoria después de las una.
III
Me cuesta escribir mi nombre sobre las manzanas
Cuando me piden un símbolo de orgullo
me entristece ver los molinos
y su lágrima petrificada en carteles de poca cuantía
IV
Debo sortear el sopor que traen los bolsillos
e imaginar que algún día
las fotos podrán retratar de modo expedito
las implicancias de ser algo parecido a un zumbido en el silencio.
Ya no podremos cabalgar juntos
Ya no podremos cabalgar juntos
Mis zapatos están demasiado viejos
para fingir una sonrisa joven
y mi barba está contemplada por leves gotas de invierno.
Ya no podremos jugar a montar caballos
A lo más jugarnos la vida por un par de botellas de vino
y no morir en el intento cuando la noche
nos estira el manto impregnado de soledad.
Hace tiempo que los ventanas han olvidado los nombres
de los amigos de infancia
Los árboles ya no juegan a ser faroles de luz
Aún veo un niño que llora
el robo del cometa que le compró su madre
pero disfraza sus lágrimas entre las luces de los vehiculos
al que algunos confunden
con la vejez de una edad perdida.
Ya no podremos cabalgar juntos.
Mis zapatos están demasiado viejos
para fingir una sonrisa joven
y mi barba está contemplada por leves gotas de invierno.
Ya no podremos jugar a montar caballos
A lo más jugarnos la vida por un par de botellas de vino
y no morir en el intento cuando la noche
nos estira el manto impregnado de soledad.
Hace tiempo que los ventanas han olvidado los nombres
de los amigos de infancia
Los árboles ya no juegan a ser faroles de luz
Aún veo un niño que llora
el robo del cometa que le compró su madre
pero disfraza sus lágrimas entre las luces de los vehiculos
al que algunos confunden
con la vejez de una edad perdida.
Ya no podremos cabalgar juntos.
domingo, 8 de noviembre de 2009
Ventana
(A Axa Lillo)
Tú tambien abriste la ventana
Quisiste ser el caballo de ese retrato
mezcla de sabor, color y sombra
Aqui quedamos los de siempre
los que apostamos saliva y lágrimas
los que caminan al compás de las bocinas en el bus.
Tú era y mi tiempo hablaron como un reloj
al que no le importan las salidas y los amaneceres
Bebimos como hermanos que se esconden
tras el reto furioso del padre
o como cuatreros y la razón digna de saberse errantes.
Tú sabias que las casas de madera
quedaron sepultadas en la orilla de la ciudad
que el paseo por la plaza
es un leve barniz de ese mundo
al que una vez le tomamos algo parecido a los afectos
Sabias que los gorriones prefieren un cielo oscuro
ante el terno y la corbata de seda
y que los molinos corren de verdad
cuando el viento les silba su canción de silencio
Por eso abriste esa ventana
La ventana que nos recuerda lo inútil de los signos
y de las fiestas que terminan sin besos ni caricias
Ahí estarás toda joven
Teillier te estrechará un vaso de vino
y Esenin querrá saber por qué hablas como los viñedos en domingo
mientras los otros
seguiremos caminando por las calles asfaltadas
pensando en cómo robar un beso
y esas preguntas que nos devolvían la inocencia.
Tú tambien abriste la ventana
Quisiste ser el caballo de ese retrato
mezcla de sabor, color y sombra
Aqui quedamos los de siempre
los que apostamos saliva y lágrimas
los que caminan al compás de las bocinas en el bus.
Tú era y mi tiempo hablaron como un reloj
al que no le importan las salidas y los amaneceres
Bebimos como hermanos que se esconden
tras el reto furioso del padre
o como cuatreros y la razón digna de saberse errantes.
Tú sabias que las casas de madera
quedaron sepultadas en la orilla de la ciudad
que el paseo por la plaza
es un leve barniz de ese mundo
al que una vez le tomamos algo parecido a los afectos
Sabias que los gorriones prefieren un cielo oscuro
ante el terno y la corbata de seda
y que los molinos corren de verdad
cuando el viento les silba su canción de silencio
Por eso abriste esa ventana
La ventana que nos recuerda lo inútil de los signos
y de las fiestas que terminan sin besos ni caricias
Ahí estarás toda joven
Teillier te estrechará un vaso de vino
y Esenin querrá saber por qué hablas como los viñedos en domingo
mientras los otros
seguiremos caminando por las calles asfaltadas
pensando en cómo robar un beso
y esas preguntas que nos devolvían la inocencia.
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