Domingo.
Le arranco un par de uñas a la noche
Tengo un deseo terrible de escribir
pero me veo como un impotente ante estas
palabras cargadas en su propio vicio;
A quien hablarle en estos minutos de soledad
a pálidas letras a las que le he dado en más de una vez mi corazón de papel?
A esa moda tan volatil de saberse esporádico?
Estoy desencantado
Pienso en la pesadillas del mañana.
Habito en una caverna plagada de lujos
de juventud, de objetos de aparente belleza;
No tengo la senda de aquellos a los que la vida misma
se encargó de hacerles su propio peinado
y les enseñó a sonreir a costa de derrarmar toda las lágrimas.
Habito en una calle que carece de nuevos árboles
de gritos infantiles que -mezclado con urgente inocencia- decían que lo iban a pillar
los niños grandes.
Domingo.
Me encuentro hablándome a mí mismo
y es terrible la confusión de oir mis propios designios
Eres tú, dice el sonido del teclado;
Pudiera hablar con alguien ahora sin pensar en límites de tiempo
me gustaria despertar con un dulce buenos dias a manera de cantos
Pero es la hipófisis engendrada
la que hace callar antes de pronunciar palabra alguna
Es el adiós repentino
Es el sonido de un laúd roto
Es el sol que saluda como lo haria un padre obligado.
Domingo
Y las luces alumbran el abismo entre las cosas
Hoy quise reunirme con mis actos más infantiles
redactarlo rápido como quien bebe un sorbo de vino en la fiesta
pero es el sonido al final de las vocales
lo que delata la cantidad de números a cuestas
sabiendo que soy un joven obligado
y que seré un anciano marchito antes de que crezca el gallo
y que las plazas habrán sido cambiadas por máquinas que
ofrecen dinero fácil.
Tal vez por un momento
supimos de una cosa de la que nadie está dispuesto a tranzar
no es el hábito de saberse cómodo entre cojines refinados.
Es este delirio
Es este oficio de describirle a ojos infértiles
El simple, suave y puro -otra terrible palabra más triste-
deseo de saberse entre la garganta y en los oídos
sin pensar que se le quita un momento de aire
a los amigos
al mar
y a tí.
domingo, 31 de mayo de 2009
sábado, 30 de mayo de 2009
Epoca
En el pasaje hay nuevos niños
y qué se diría de ellos
bellos encantos que produce la tarde.
Recuerdo esa época
como un vándalo su primer robo
Era el más pequeño de la manada
objeto de reiteradas travesuras se virtieron en mí
sin embargo, ellos eran mis leales súbditos
indicaba lagartijas y las cazaban para mí
nunca atrapé ranitas, ellos lo hacían por mí
puesto que era un rey silencioso
debía aguantar alguna que otra rebelión.
El juego de la escondida
emoción de saberse buscado
es un juego que llevo aún en la embriaguez
lo que hace que se piense si la vida
es ese objeto inmortal que se plasma en ciertos libros
Yo recuerdos a los globos como estrellas que quitan
un poco de vida
el chocolate caliente siempre quedaba más bueno
en las manos de alguna tía lejana
la fiesta tenía un sentido de buenos presagios
la ventana dejaba escapar risas tontas
era la ocasión de verse más adulto - ansiolítico infantil-
y todo aquello que se representaba como un algo bueno
era la delicia que se dejaría
al pobre hombre que habita en la sombra tras la lluvia.
y qué se diría de ellos
bellos encantos que produce la tarde.
Recuerdo esa época
como un vándalo su primer robo
Era el más pequeño de la manada
objeto de reiteradas travesuras se virtieron en mí
sin embargo, ellos eran mis leales súbditos
indicaba lagartijas y las cazaban para mí
nunca atrapé ranitas, ellos lo hacían por mí
puesto que era un rey silencioso
debía aguantar alguna que otra rebelión.
El juego de la escondida
emoción de saberse buscado
es un juego que llevo aún en la embriaguez
lo que hace que se piense si la vida
es ese objeto inmortal que se plasma en ciertos libros
Yo recuerdos a los globos como estrellas que quitan
un poco de vida
el chocolate caliente siempre quedaba más bueno
en las manos de alguna tía lejana
la fiesta tenía un sentido de buenos presagios
la ventana dejaba escapar risas tontas
era la ocasión de verse más adulto - ansiolítico infantil-
y todo aquello que se representaba como un algo bueno
era la delicia que se dejaría
al pobre hombre que habita en la sombra tras la lluvia.
Testimonio
La impresión de la noche
recoge en mí esos deseos que se vuelven angustias
suave manera de decir mis placeres como adictos
de extremos
de rutinas
De pasos ocasionales como fantasmas
Desando como un buen pez por el mar de las risas
cada cual con un espectaculo mayor
mis bolsillos tienen una suerte de dados
deciden más por mí que las intenciones
catapultas dispuestas a quebrarse al más sutil aprecio
El cigarro, más fiel que un perro callejero
oculta con su sabana la mirada hechiza
la que tiene el filo para cortar el aliento en dos
la que genera pequeños incendios que agitan
hasta la garganta menos cálida
la que hace de la noche otra de sus impresiones
Silencioso como un deseo inocente
como un reloj que desea escapar de su designio
envuelta ambas capas en mí
reniego de mi condición de observador mudo.
recoge en mí esos deseos que se vuelven angustias
suave manera de decir mis placeres como adictos
de extremos
de rutinas
De pasos ocasionales como fantasmas
Desando como un buen pez por el mar de las risas
cada cual con un espectaculo mayor
mis bolsillos tienen una suerte de dados
deciden más por mí que las intenciones
catapultas dispuestas a quebrarse al más sutil aprecio
El cigarro, más fiel que un perro callejero
oculta con su sabana la mirada hechiza
la que tiene el filo para cortar el aliento en dos
la que genera pequeños incendios que agitan
hasta la garganta menos cálida
la que hace de la noche otra de sus impresiones
Silencioso como un deseo inocente
como un reloj que desea escapar de su designio
envuelta ambas capas en mí
reniego de mi condición de observador mudo.
viernes, 29 de mayo de 2009
Retrato de los cuatro amigos
Con la hermandad de un lado
los toscos en el otro
el caballo tira de su lazo
para engendrar en su relincho
las nuevas proas que se han de tejer
Es así en la tarde santa
una reunión de hermanos
en conjunto con el soportar del tabaco
donde se desprenden un mirar a raz del suelo
un pañuelo destinado para el adiós
y una dama cuya emocion le es tan ajena como
las flores que ansía le sean regaladas;
La penumbra marca las palabras sin retorno
la lengua se vuelve desnuda una vez más
siempre mostrando en precariedad los hechos consumados
la tarde como un registro de inventario
asi y todo se menosprecia la salida de la luna.
La noche tambien quema los ojos
soy de esos cuyo astros desvanecidos perduran hasta en mí
como la sensación de la entrega del cuerpo al ser amado
o de expresión vívida ante la carne insatisfecha
es donde todo o nada parecen estar confabulados
tanteando esas cosas que por un momento fueron hermosas
como un soneto a pie de página
sin mas remordiento que el llanto que se consume como tabaco más
en la jauria de los espasmos
noche tras noche
crueldad más amor
la antesala de todos los adioses.
los toscos en el otro
el caballo tira de su lazo
para engendrar en su relincho
las nuevas proas que se han de tejer
Es así en la tarde santa
una reunión de hermanos
en conjunto con el soportar del tabaco
donde se desprenden un mirar a raz del suelo
un pañuelo destinado para el adiós
y una dama cuya emocion le es tan ajena como
las flores que ansía le sean regaladas;
La penumbra marca las palabras sin retorno
la lengua se vuelve desnuda una vez más
siempre mostrando en precariedad los hechos consumados
la tarde como un registro de inventario
asi y todo se menosprecia la salida de la luna.
La noche tambien quema los ojos
soy de esos cuyo astros desvanecidos perduran hasta en mí
como la sensación de la entrega del cuerpo al ser amado
o de expresión vívida ante la carne insatisfecha
es donde todo o nada parecen estar confabulados
tanteando esas cosas que por un momento fueron hermosas
como un soneto a pie de página
sin mas remordiento que el llanto que se consume como tabaco más
en la jauria de los espasmos
noche tras noche
crueldad más amor
la antesala de todos los adioses.
jueves, 28 de mayo de 2009
Carta para otro mundo
(Dedicada a Fabiola Saá quien se suicidó el 26 de mayo de 2009
Tenía 38 años)
Oímos el llamado juntos
pero tu fuiste la primera en partir
Dejaste a tu sombra huérfana
y a nosotros nos quitaste -como quien roba sonrisas-
la alegria y el momento del presente.
Nos conociamos dactilarmente
como quien sabe distinguir entre peso y dolar
Jugamos mucha veces a hacernos invisibles
y yo te veía más adulta, quizás más hermana
cuando te preguntaba por las horas que se iban.
Así fué que la bataola de los deberes
los encargos indispensables se volvieron anclas inevitables
tú aún cantabas en silencio
mientras que los otros, tu madre y tus hermanas
le pedian cuentas a la vida
pero te cansaste de los salmos, de las aves en monótono piar
te cansaste del brillo del sol entre medio de las sábanas
y siendo fiel a tu deslizar por entre las sedas
alzaste tus brazos que no podian arreglar el cielo
ni la vida-horrible tragedia en llamas-
y tendiste tu alma en medio de los arboles que alguna vez nos escondieron del mañana
haciendo que la soga cumpliera tristemente su labor.
La ventana está abierta
tus pasos no terminarán de desdibujarse
Saldrás por ahí como un perfume de cuantos siglos arrebatado
tu padre estará contigo y reirán de este pernicioso ensayo
que es saberse inmortal o en desencanto tras la fiesta.
Tú estarás con quienes amas esta noche
Nosotros esperando la voz afónica del último viaje.
(Adiós mi amiga...)
Tenía 38 años)
Oímos el llamado juntos
pero tu fuiste la primera en partir
Dejaste a tu sombra huérfana
y a nosotros nos quitaste -como quien roba sonrisas-
la alegria y el momento del presente.
Nos conociamos dactilarmente
como quien sabe distinguir entre peso y dolar
Jugamos mucha veces a hacernos invisibles
y yo te veía más adulta, quizás más hermana
cuando te preguntaba por las horas que se iban.
Así fué que la bataola de los deberes
los encargos indispensables se volvieron anclas inevitables
tú aún cantabas en silencio
mientras que los otros, tu madre y tus hermanas
le pedian cuentas a la vida
pero te cansaste de los salmos, de las aves en monótono piar
te cansaste del brillo del sol entre medio de las sábanas
y siendo fiel a tu deslizar por entre las sedas
alzaste tus brazos que no podian arreglar el cielo
ni la vida-horrible tragedia en llamas-
y tendiste tu alma en medio de los arboles que alguna vez nos escondieron del mañana
haciendo que la soga cumpliera tristemente su labor.
La ventana está abierta
tus pasos no terminarán de desdibujarse
Saldrás por ahí como un perfume de cuantos siglos arrebatado
tu padre estará contigo y reirán de este pernicioso ensayo
que es saberse inmortal o en desencanto tras la fiesta.
Tú estarás con quienes amas esta noche
Nosotros esperando la voz afónica del último viaje.
(Adiós mi amiga...)
Al tiempo cotidiano
El tiempo y la verdad
rodando como frutos desacreditados
de mano en mano en la danza que es la palabra
y cualquiera de ellas
con orgullo profético
habrá olvidado el desafio que es saberse en lo oscuro
Tanteando más de las tantas cosas que atrapan los ojos
el cielo cae o lo han destruido
y no es tan terrible ver que los niños dedicados a masticar estrellas
jamás se hallan detenido en el canto de las ninfas
escondidas detrás de los bozales
en las supertisiones hechas en noches de cerveza
.
Ya que es así de manera fantasma
que lo pies que alguna vez reconocimos
se nos envuelva por entre los huesos
y le demos de limosnas a los viejos cantos
y dejemos de pensar en esa venida esperada
rociadora que matará a los insectos malos
y nos librará de este mundo
pueril en su origen
estaremos tendidos como un gran incendio en la hora menos esperada
y el tiempo con su verdad
que rueda por entre las manos
otra forma de ser aplaudida cortésmente
tendrá su nuevo reino
en el brillante occiso del amanecer.
rodando como frutos desacreditados
de mano en mano en la danza que es la palabra
y cualquiera de ellas
con orgullo profético
habrá olvidado el desafio que es saberse en lo oscuro
Tanteando más de las tantas cosas que atrapan los ojos
el cielo cae o lo han destruido
y no es tan terrible ver que los niños dedicados a masticar estrellas
jamás se hallan detenido en el canto de las ninfas
escondidas detrás de los bozales
en las supertisiones hechas en noches de cerveza
.
Ya que es así de manera fantasma
que lo pies que alguna vez reconocimos
se nos envuelva por entre los huesos
y le demos de limosnas a los viejos cantos
y dejemos de pensar en esa venida esperada
rociadora que matará a los insectos malos
y nos librará de este mundo
pueril en su origen
estaremos tendidos como un gran incendio en la hora menos esperada
y el tiempo con su verdad
que rueda por entre las manos
otra forma de ser aplaudida cortésmente
tendrá su nuevo reino
en el brillante occiso del amanecer.
martes, 26 de mayo de 2009
A manera de petición
Ya que no he dado ningún paso vital
el amor obsesivo que tiene mi nombre por los papeles
no quedará en registro alguno
Desearía que así fuese
pero la respuesta a la pregunta de los ortodoxos
ataca y muerde como perro híbrido
entre mordidas iletreadas y gruñidos pocos prácticos.
Ya que el fín es tan cercano como el cumpleaños de cualquiera
y mi gesto es tan placido que cae con gracia al olvido
aquellos que alguna vez oyeron de mí
ya sea como una campanada antes de entrar al colegio
o como el zumbido de una polilla en plena conversación de bar
pueden tener esa sensación tranquila de que no invadiré sus ojos
Aunque deseáse que mi nombre
fuera escrito en alguna piedra
que sirviera de arco
cuando jueguen a la pelota
los niños que todavia no desean habitarnos.
el amor obsesivo que tiene mi nombre por los papeles
no quedará en registro alguno
Desearía que así fuese
pero la respuesta a la pregunta de los ortodoxos
ataca y muerde como perro híbrido
entre mordidas iletreadas y gruñidos pocos prácticos.
Ya que el fín es tan cercano como el cumpleaños de cualquiera
y mi gesto es tan placido que cae con gracia al olvido
aquellos que alguna vez oyeron de mí
ya sea como una campanada antes de entrar al colegio
o como el zumbido de una polilla en plena conversación de bar
pueden tener esa sensación tranquila de que no invadiré sus ojos
Aunque deseáse que mi nombre
fuera escrito en alguna piedra
que sirviera de arco
cuando jueguen a la pelota
los niños que todavia no desean habitarnos.
Nuevo Retrato
Mi tinta es la noche
La calle pavimentada es mi nombre
El adiós un pañuelo que uso más de la cuenta
La lágrima que se derrama por alguien es mi carta de presentación
El vino helado es el tono de mi voz
La fiesta de los sábados tiene pálido rostro
La conversación omnividente es mi vicio
Plagarte de sabores y colores que nunca he visto es una obsesión prolífera
Saberte silenciosa como lagartija es algo dulce
Los dias que son tuyos traen recuerdos perfumados
El bus, el paradero en invierno, la ventana expuesta a la lluvia
Los rostros
Los rezos a ese algo que habita más allá de la madera
Los huesos cuidados como avatares de reluciente símbolo
El siempre digno olvido que no me canso de nombrar
El caos como mar a la espera de lo que es suyo
El saberse sin brújula o pitonisa
Ser ciego entre hombres que usan bastones
Alimento de termitas y conglomerado de polillas a destajo
Como un infierno capaz de satisfacer a sus anchas
como un paraiso en eterna liquidación.
La calle pavimentada es mi nombre
El adiós un pañuelo que uso más de la cuenta
La lágrima que se derrama por alguien es mi carta de presentación
El vino helado es el tono de mi voz
La fiesta de los sábados tiene pálido rostro
La conversación omnividente es mi vicio
Plagarte de sabores y colores que nunca he visto es una obsesión prolífera
Saberte silenciosa como lagartija es algo dulce
Los dias que son tuyos traen recuerdos perfumados
El bus, el paradero en invierno, la ventana expuesta a la lluvia
Los rostros
Los rezos a ese algo que habita más allá de la madera
Los huesos cuidados como avatares de reluciente símbolo
El siempre digno olvido que no me canso de nombrar
El caos como mar a la espera de lo que es suyo
El saberse sin brújula o pitonisa
Ser ciego entre hombres que usan bastones
Alimento de termitas y conglomerado de polillas a destajo
Como un infierno capaz de satisfacer a sus anchas
como un paraiso en eterna liquidación.
domingo, 24 de mayo de 2009
Falso heroismo
Abierto como un fruto maduro
te has deleitado con mis entrañas
has visto la llaga del tiempo marcado en mis venas
y son éstas las que cuelgan del amanacer
las que tu ojo desnudo ha visto manchado por las esquinas
Hay nombres, recuerdos que delatan nuestro encuentro
que si de azar es el destino
yo jamás habría creido en él.
Hermosa como la distancia del lápiz a la hoja
asi te recuerdo yo
en las noches más sobresalientes
donde el vino - cual padre confesor-
escucha mis relatos que hablan sólo de tu nombre
mientras en la ciudad el temor de una nueva enfermedad
es mayor que el de la soledad.
Has construido-porque yo lo he querido-
castillos que demueles y construyes cientos de veces
con palabras que más que mágicas
son de una pureza implacable
ingenua en equilibrio con la indiferencia.
Asi y todo me haces daño.
Debo ocultarte mis sentimientos por temor a tu burla
ya que al fín
has cobrado tu revancha con la vida
y he pagado con mis palabras, con la insinuacion nocturna
la felicidad que hoy tienes.
No deseo quitarte nada.
Has visto en mí el cadaver que una vez fuiste
sin ser un mesias del nuevo milenio
te he devuelto a la vida aún a costa de perder la mía
Lo sientes?
Hay silencio en la habitación.
En el patio algún hada buena ha rehecho
el pacto que olvidaste en la estación de la madurez
Ya no se volverán a esconder de ti
aquellos símbolos con los cuales
alguna vez bailaste
y si la luna te ha vuelto agitar el corazón
recuerda que antes la dominé para tí.
te has deleitado con mis entrañas
has visto la llaga del tiempo marcado en mis venas
y son éstas las que cuelgan del amanacer
las que tu ojo desnudo ha visto manchado por las esquinas
Hay nombres, recuerdos que delatan nuestro encuentro
que si de azar es el destino
yo jamás habría creido en él.
Hermosa como la distancia del lápiz a la hoja
asi te recuerdo yo
en las noches más sobresalientes
donde el vino - cual padre confesor-
escucha mis relatos que hablan sólo de tu nombre
mientras en la ciudad el temor de una nueva enfermedad
es mayor que el de la soledad.
Has construido-porque yo lo he querido-
castillos que demueles y construyes cientos de veces
con palabras que más que mágicas
son de una pureza implacable
ingenua en equilibrio con la indiferencia.
Asi y todo me haces daño.
Debo ocultarte mis sentimientos por temor a tu burla
ya que al fín
has cobrado tu revancha con la vida
y he pagado con mis palabras, con la insinuacion nocturna
la felicidad que hoy tienes.
No deseo quitarte nada.
Has visto en mí el cadaver que una vez fuiste
sin ser un mesias del nuevo milenio
te he devuelto a la vida aún a costa de perder la mía
Lo sientes?
Hay silencio en la habitación.
En el patio algún hada buena ha rehecho
el pacto que olvidaste en la estación de la madurez
Ya no se volverán a esconder de ti
aquellos símbolos con los cuales
alguna vez bailaste
y si la luna te ha vuelto agitar el corazón
recuerda que antes la dominé para tí.
Familia
El sillón que acomoda los sueños
Está colmada de ronroneos de gatos
y de las hojas que caen -síntoma inequívoca de la vejez-
Había allí una silueta
que dibujaba juegos olvidados
conversaciones dóciles después de las doce de la noche
El sombrero que le queda grande
hoy le cubre la mirada infantil
llora silencioso
porque los hombres no lloran
y es ahí donde toma su lugar en el retrato familiar
cubierto con el polvo de la felicidad,
de los dias nublados,
los abrazos que daban calor.
Está colmada de ronroneos de gatos
y de las hojas que caen -síntoma inequívoca de la vejez-
Había allí una silueta
que dibujaba juegos olvidados
conversaciones dóciles después de las doce de la noche
El sombrero que le queda grande
hoy le cubre la mirada infantil
llora silencioso
porque los hombres no lloran
y es ahí donde toma su lugar en el retrato familiar
cubierto con el polvo de la felicidad,
de los dias nublados,
los abrazos que daban calor.
viernes, 22 de mayo de 2009
Ahora si que tú y yo...
Ahora si que tú y yo estamos más lejos uno del otro
que dos estrellas de diferentes galaxias.
Ningún astrónomo logrará tenernos juntos
en su vertiginoso campo visual
ni el fotografo de Cartagena con su polaroid
así fué la infinidad de siete años
el resto de las imágenes son nubes de la memoria
y de aquella y de todas se ha retirado la vida.
que dos estrellas de diferentes galaxias.
Ningún astrónomo logrará tenernos juntos
en su vertiginoso campo visual
ni el fotografo de Cartagena con su polaroid
así fué la infinidad de siete años
el resto de las imágenes son nubes de la memoria
y de aquella y de todas se ha retirado la vida.
martes, 19 de mayo de 2009
Momento
Porque es a través de tus ojos donde yace el infinito
es parecido a un gorrión desafiante
lo que habita en mi corazón.
es parecido a un gorrión desafiante
lo que habita en mi corazón.
Desde el Mixolidio
Cuantas imágenes que han sido devueltas a la nada
Cuanta obsesión por los recortes
por las revistas de esos muertos bienaventurados
que cuelgan más palabrerias honorables
que diseños de extrema belleza.
Es esta la monotonía de los nuevos tiempos
de este siglo que parece asfixiar cada vez más
la garganta de los nuevos silenciosos
monotonía como una gotera en invierno
como la palabra papá tras la noche de fiesta
como un te quiero bajo una escritura inhumana
como el adiós antes que un hasta pronto.
Nos hemos vuelto vacios y viciosos
y es que es la noche que nos celebra desnuda la llegada
donde todas las palabras corren como un lenguaje antropófago
sedienta de esa atención enfermiza como la televisión
nos hemos vuelto una pieza oscura
que atrapa a ciertos niños en la prisión de los deseos
donde el verte y el oirte es más una materia en desencanto.
Y es que es así al ver el reloj tendido como una araña
Al ver esos ojos que no se cansan de ver por entre las colillas
y los abrazos que parecen un acto de religiosidad poco asumida
que es cuando pecamos en lo viejo querido y no
en lo nuevo y extraño que es el de creer en lo oscuro
Pero es tanta la fé por la antiguedad
es tanto el deseo de recordar más y más canciones que divierten a unos
y que enfurecen a otros tantos
Es la mal llamada diferencia
que más parece una bata cubriendo huesos de otro hombre
que una figura con su andar particular.
Qué habrá de pasar en el próximo momento
cuando el corazón se nos vuelva tan gastado como la piedra
que nos sirvió para estallar polvora en año nuevo
Y es así donde todas las formas
parecen un lenguaje común y más silvestre.
Cuanta obsesión por los recortes
por las revistas de esos muertos bienaventurados
que cuelgan más palabrerias honorables
que diseños de extrema belleza.
Es esta la monotonía de los nuevos tiempos
de este siglo que parece asfixiar cada vez más
la garganta de los nuevos silenciosos
monotonía como una gotera en invierno
como la palabra papá tras la noche de fiesta
como un te quiero bajo una escritura inhumana
como el adiós antes que un hasta pronto.
Nos hemos vuelto vacios y viciosos
y es que es la noche que nos celebra desnuda la llegada
donde todas las palabras corren como un lenguaje antropófago
sedienta de esa atención enfermiza como la televisión
nos hemos vuelto una pieza oscura
que atrapa a ciertos niños en la prisión de los deseos
donde el verte y el oirte es más una materia en desencanto.
Y es que es así al ver el reloj tendido como una araña
Al ver esos ojos que no se cansan de ver por entre las colillas
y los abrazos que parecen un acto de religiosidad poco asumida
que es cuando pecamos en lo viejo querido y no
en lo nuevo y extraño que es el de creer en lo oscuro
Pero es tanta la fé por la antiguedad
es tanto el deseo de recordar más y más canciones que divierten a unos
y que enfurecen a otros tantos
Es la mal llamada diferencia
que más parece una bata cubriendo huesos de otro hombre
que una figura con su andar particular.
Qué habrá de pasar en el próximo momento
cuando el corazón se nos vuelva tan gastado como la piedra
que nos sirvió para estallar polvora en año nuevo
Y es así donde todas las formas
parecen un lenguaje común y más silvestre.
Réplicas
Nos estamos desvaneciendo
como ese sueño hermoso antes de despertar
Como una cuenta del uno al diez
aprendida por el niño lento del colegio.
Como unos cuántos rostros vistos desde la oscuridad
y como otros tantos aprendidos de los difuntos
a quienes alguna vez recordamos despues del brindis.
Nos visitamos como buscando alguna fruta
que nos recuerde la infancia boba y feliz
mientras caminamos con la somnolencia de los años
fingiendo esa madurez de árbol viejo
cuando acariciamos nuestro cabello
que es ahora el recuerdo del otoño
que no queriamos volver a sentir
Hay cierto dejo de hojas secas en las palabras
Rara vez se percibe la calidez en el abrazo
en gestos cuya escasa fertilidad
lo vuelve a uno en ese rostro que no queremos reconocer
Nos estamos desvaneciendo como letreros rurales
con cada copa hay una distancia que se nos vuelve más amiga
y hoy cuando todo parece más una extrema soledad
es cuando más falta ese abrigo de querer confiar
en las palabras de ese alguien, de ese estallido lejano
que nos vuelva a recordar la fragancia de los juguetes recien abiertos.
como ese sueño hermoso antes de despertar
Como una cuenta del uno al diez
aprendida por el niño lento del colegio.
Como unos cuántos rostros vistos desde la oscuridad
y como otros tantos aprendidos de los difuntos
a quienes alguna vez recordamos despues del brindis.
Nos visitamos como buscando alguna fruta
que nos recuerde la infancia boba y feliz
mientras caminamos con la somnolencia de los años
fingiendo esa madurez de árbol viejo
cuando acariciamos nuestro cabello
que es ahora el recuerdo del otoño
que no queriamos volver a sentir
Hay cierto dejo de hojas secas en las palabras
Rara vez se percibe la calidez en el abrazo
en gestos cuya escasa fertilidad
lo vuelve a uno en ese rostro que no queremos reconocer
Nos estamos desvaneciendo como letreros rurales
con cada copa hay una distancia que se nos vuelve más amiga
y hoy cuando todo parece más una extrema soledad
es cuando más falta ese abrigo de querer confiar
en las palabras de ese alguien, de ese estallido lejano
que nos vuelva a recordar la fragancia de los juguetes recien abiertos.
lunes, 18 de mayo de 2009
Retrato del adiós.
(A Mario Benedetti)
El fin de los tiempos
será tan común como un dia de verano
o como la brisa que arrebata pétalos viejos
Te has ido
y hay un gran gesto de adiós que hace agitar las estrellas.
Me contento con saber
que hemos respirado juntos
parte de este siglo
y que supiste de antes los temores
que rodean nuestras costas.
Ahora te has ido como un recuerdo joven
cuyas palabras recién han caido en plenitud.
El fin de los tiempos
es el último señuelo de la ciudad.
A tí que has emprendido ese viaje
ahora que eres un nombre que habitará en todos los ojos
ahora que serás letra e historia amarrada con seda
no olvides quienes somos
ni lo que seremos
Escribe y no dejes de escribir en tu cuaderno
las palabras del mudo, del ebrio, del falso que se juzga santo
y la muchacha que se finge princesa
No olvides que una vez fuiste uno de nosotros
cuando en el fin de los tiempos
no hallan más que sonidos roncos, toscos
con la leve piel
ése hallazgo encontrado en algún baúl roto.
El fin de los tiempos
será tan común como un dia de verano
o como la brisa que arrebata pétalos viejos
Te has ido
y hay un gran gesto de adiós que hace agitar las estrellas.
Me contento con saber
que hemos respirado juntos
parte de este siglo
y que supiste de antes los temores
que rodean nuestras costas.
Ahora te has ido como un recuerdo joven
cuyas palabras recién han caido en plenitud.
El fin de los tiempos
es el último señuelo de la ciudad.
A tí que has emprendido ese viaje
ahora que eres un nombre que habitará en todos los ojos
ahora que serás letra e historia amarrada con seda
no olvides quienes somos
ni lo que seremos
Escribe y no dejes de escribir en tu cuaderno
las palabras del mudo, del ebrio, del falso que se juzga santo
y la muchacha que se finge princesa
No olvides que una vez fuiste uno de nosotros
cuando en el fin de los tiempos
no hallan más que sonidos roncos, toscos
con la leve piel
ése hallazgo encontrado en algún baúl roto.
viernes, 15 de mayo de 2009
Una vez más por la noche
Tan pequeña
Tan frágil que hasta el cielo llora contigo
Yo en cambio
Pienso olvidarme de mi mismo
Estoy listo para verte de la manera más inalcanzable
Imaginadote que me llamas preocupada
por mis pasos que no se hacen notar.
Reiré sabiendo que hay miradas que desprueban mis actos.
Una vez más me esconderé en el humo de mi cigarro
ocultaré como todas las veces en que emprendo mi nefasta rutina
el nombre que me obligo a acallar
Terrible obsesión que me he impuesto
Sobre todo cuando la noche se hace más fria
y los perros me ladran
de manera casi irreconocible por mis oidos
balbuceos de mis queridos ancestros muertos
Tan frágil que hasta el cielo llora contigo
Yo en cambio
Pienso olvidarme de mi mismo
Estoy listo para verte de la manera más inalcanzable
Imaginadote que me llamas preocupada
por mis pasos que no se hacen notar.
Reiré sabiendo que hay miradas que desprueban mis actos.
Una vez más me esconderé en el humo de mi cigarro
ocultaré como todas las veces en que emprendo mi nefasta rutina
el nombre que me obligo a acallar
Terrible obsesión que me he impuesto
Sobre todo cuando la noche se hace más fria
y los perros me ladran
de manera casi irreconocible por mis oidos
balbuceos de mis queridos ancestros muertos
jueves, 14 de mayo de 2009
Espera
Estamos rodeados de esa cosa
que parece pasto viejo
rostro frio
Sombras y espejos despues de la fiesta.
Abandonados en ese sepulcro barato que es la lengua
descarriada de su designio
Olvidada como la perla frente al mar
o como las plazas donde anidan gorriones
hay algo que impide recordarnos
andarnos, pasearnos de los extremos
de voluntad en voluntad
pintar ese acto delirante que es el renacerse
cada ciertos límites dentro de la misma tarde-noche
Esperar
Esperar a ese algo
Ese algo que llegue como un bandolero
O como un personaje incógnito
Disfrazado de mocedad
A caravana de felicidad empañada
Qué hacer, qué hacer
Habrá alguien que esté cansado solo de mirar las luces?
De observar esa marcha de pasajeros que a su vez observan a otros pasajeros?
Es despiadado saberse mejor que los otros
Mejor rendirse al frío mármol de la belleza
y contemplar como un lobo
Ese algo que tardará en caer.
que parece pasto viejo
rostro frio
Sombras y espejos despues de la fiesta.
Abandonados en ese sepulcro barato que es la lengua
descarriada de su designio
Olvidada como la perla frente al mar
o como las plazas donde anidan gorriones
hay algo que impide recordarnos
andarnos, pasearnos de los extremos
de voluntad en voluntad
pintar ese acto delirante que es el renacerse
cada ciertos límites dentro de la misma tarde-noche
Esperar
Esperar a ese algo
Ese algo que llegue como un bandolero
O como un personaje incógnito
Disfrazado de mocedad
A caravana de felicidad empañada
Qué hacer, qué hacer
Habrá alguien que esté cansado solo de mirar las luces?
De observar esa marcha de pasajeros que a su vez observan a otros pasajeros?
Es despiadado saberse mejor que los otros
Mejor rendirse al frío mármol de la belleza
y contemplar como un lobo
Ese algo que tardará en caer.
miércoles, 13 de mayo de 2009
Recuerdo ante todo
Hay un traje muerto sobre la cama
Su dueño, un ebrio de triste prestigio
hoy lo abandonó y esta vez para siempre.
Se juzga impuro, maldito y corruptible
cuando su traje que le dió vida por muchos años
hoy le da risas a mandibula batiente
para el deleite de las sombras pasajeras.
Su dueño, un ebrio de triste prestigio
hoy lo abandonó y esta vez para siempre.
Se juzga impuro, maldito y corruptible
cuando su traje que le dió vida por muchos años
hoy le da risas a mandibula batiente
para el deleite de las sombras pasajeras.
Ensayo de muerte
He tenido la muerte encima
se colgaba de mis risas
cuya voz que le es tan propia
cuando la niebla se cierne en mis cabellos
en donde los caminos se confunden con vacíos.
Le invité beber de mi vaso de vino
mientras me contaba cuentos de ciclos y más ciclos
Ella era capaz de mirarme desnudo
cuando mi único disfraz
era el de sonrojarme ante cuestiones del amor
Pero siendo infiel como algún preámbulo en declive
No mostraba sus manos de cuaresma recién otorgada en la semana de los justos.
Acariciaba mis dos rostros
aspecto que creí indolente en ella
y los acicalaba mientras elevaba razones parecidas a las plegarias
Ella y yo fingiendonos eternos
jamás superados por las tecnologias de la comunicación
Mas, en ese frio que me hace recordar la piel de mis muertos
me he visto en ella como un algo en el que lo espacioso
y el desgaste de lo infinito
son parte de su extrema delicadeza para con los hombres
es un gesto de centauro
contemplando esas casas de aspecto simple
cuando hay un fardo de antiguedades
jamás dispuestas al desnude de los ojos
Y heme ahí
la muerte se colgaba de mis zapatos que le recordaban a un viejo remendón
cuando la calle en que paseaba
era una niebla que apunta con dedos trémulos
la flor que cavé por cuestiones de amor.
se colgaba de mis risas
cuya voz que le es tan propia
cuando la niebla se cierne en mis cabellos
en donde los caminos se confunden con vacíos.
Le invité beber de mi vaso de vino
mientras me contaba cuentos de ciclos y más ciclos
Ella era capaz de mirarme desnudo
cuando mi único disfraz
era el de sonrojarme ante cuestiones del amor
Pero siendo infiel como algún preámbulo en declive
No mostraba sus manos de cuaresma recién otorgada en la semana de los justos.
Acariciaba mis dos rostros
aspecto que creí indolente en ella
y los acicalaba mientras elevaba razones parecidas a las plegarias
Ella y yo fingiendonos eternos
jamás superados por las tecnologias de la comunicación
Mas, en ese frio que me hace recordar la piel de mis muertos
me he visto en ella como un algo en el que lo espacioso
y el desgaste de lo infinito
son parte de su extrema delicadeza para con los hombres
es un gesto de centauro
contemplando esas casas de aspecto simple
cuando hay un fardo de antiguedades
jamás dispuestas al desnude de los ojos
Y heme ahí
la muerte se colgaba de mis zapatos que le recordaban a un viejo remendón
cuando la calle en que paseaba
era una niebla que apunta con dedos trémulos
la flor que cavé por cuestiones de amor.
lunes, 11 de mayo de 2009
A ella que me dió la luz
Nuestro tiempo
Nuestro tiempo va dejando sus cabellos sobre las almohadas
Nuestro tiempo esconde una sonrisa gris
O un tonto gesto de vacío.
Yo te reconozco cuando me abrigabas
con esa piel que era tu juventud
y mirabas con tus ojos
a ese tiempo que no querías dejar partir
Eramos juntos en el camino polvoriento
donde grandes arboles rozaban los ojos del cielo
Era ese tiempo en donde criabamos perros ajenos
y la leña se preparaba para la próxima comida.
Qué nos ha pasado?
Es el tiempo que ha dejado de parecer distante
Nos mece con sus manos en su afán de ser hombre
Pero hemos perdido tanto de nosotros
Y tú has perdido a la persona más amada
En tu casa
Una lágrima se esconde detrás de todas las puertas
Su nombre aparece como una rosa sin destino
golpeando tu ventana
deambulando de boca en boca
y de recuerdos en recuerdos.
Sé que si pudieras me dejarias acá
Yo cavaría mi propio futuro
pensando que tú has vuelto a tu alegria
de sábado en fiesta
Mientras yo estaría con los amigos
sin nadie que viera el desfilar de mis palabras
sin penas
sosegadas en su propio misterio.
Nuestro tiempo va dejando sus cabellos sobre las almohadas
Nuestro tiempo esconde una sonrisa gris
O un tonto gesto de vacío.
Yo te reconozco cuando me abrigabas
con esa piel que era tu juventud
y mirabas con tus ojos
a ese tiempo que no querías dejar partir
Eramos juntos en el camino polvoriento
donde grandes arboles rozaban los ojos del cielo
Era ese tiempo en donde criabamos perros ajenos
y la leña se preparaba para la próxima comida.
Qué nos ha pasado?
Es el tiempo que ha dejado de parecer distante
Nos mece con sus manos en su afán de ser hombre
Pero hemos perdido tanto de nosotros
Y tú has perdido a la persona más amada
En tu casa
Una lágrima se esconde detrás de todas las puertas
Su nombre aparece como una rosa sin destino
golpeando tu ventana
deambulando de boca en boca
y de recuerdos en recuerdos.
Sé que si pudieras me dejarias acá
Yo cavaría mi propio futuro
pensando que tú has vuelto a tu alegria
de sábado en fiesta
Mientras yo estaría con los amigos
sin nadie que viera el desfilar de mis palabras
sin penas
sosegadas en su propio misterio.
domingo, 10 de mayo de 2009
Una vez en Valparaiso
Era por esas calles que no puedo pronunciar dos veces
donde tu nombre se desliza de peldaño en peldaño
cual caja musical sonando apenas por una falsa intención destinada
El mar, los barcos eran solo residuos
de una mañana azotada por voces opacas.
Mi abrigo, lo único a lo que le doy más valor que a la vida
es una mordida de bestia enferma
que vela por mí, fiel protectora
Ha visto desfilar mis sentimentos
como condenados antes del fusilamiento
Ese es su testimonio de viento entre las manos del amor.
Era por esas calles
En lo que mi corazón y su todo-nada
Se vaciaron sin decir palabra sobre tus ojos
Y tu cabello frágil como torre de naipes
Y de tu dulzura de amargor profundo
Volví a mecerme en el bus de los sueños rotos
donde la fatiga domina los escazos vestigios de vida
miré por la ventana, en esa despedida que se volvería eterna
Ahí estabas tú,
Durmiendo entre tus inseparables espejos
"Dios quiso que nos conocieramos" dijiste una vez
Y yo con esa razón juzgadora de piedras
Me dije sin temor a parecer un muerto en vida:
He aquí que me doblo las manos
Para no tener que vivirte como un segundo fugaz
He aquí que renuncio al destino, cruel, enemigo
Ya ha sido bastante el rogarle a los relicarios
A las imagenes y a todas las palabras de esperanza
Sí, ha sido iluso
Nuevamente.
donde tu nombre se desliza de peldaño en peldaño
cual caja musical sonando apenas por una falsa intención destinada
El mar, los barcos eran solo residuos
de una mañana azotada por voces opacas.
Mi abrigo, lo único a lo que le doy más valor que a la vida
es una mordida de bestia enferma
que vela por mí, fiel protectora
Ha visto desfilar mis sentimentos
como condenados antes del fusilamiento
Ese es su testimonio de viento entre las manos del amor.
Era por esas calles
En lo que mi corazón y su todo-nada
Se vaciaron sin decir palabra sobre tus ojos
Y tu cabello frágil como torre de naipes
Y de tu dulzura de amargor profundo
Volví a mecerme en el bus de los sueños rotos
donde la fatiga domina los escazos vestigios de vida
miré por la ventana, en esa despedida que se volvería eterna
Ahí estabas tú,
Durmiendo entre tus inseparables espejos
"Dios quiso que nos conocieramos" dijiste una vez
Y yo con esa razón juzgadora de piedras
Me dije sin temor a parecer un muerto en vida:
He aquí que me doblo las manos
Para no tener que vivirte como un segundo fugaz
He aquí que renuncio al destino, cruel, enemigo
Ya ha sido bastante el rogarle a los relicarios
A las imagenes y a todas las palabras de esperanza
Sí, ha sido iluso
Nuevamente.
martes, 5 de mayo de 2009
Dicotomia marina
(A Marco Estrada, surfista de las cuatro estaciones)
Estás ahí, indomable
Posando tus ojos en los mios
Haciendo que nuestras profundidades se toquen los dedos
Oyeme bien lo que te digo
Soy capaz de descubrir esos secretos sigilosos que reposan en tus fauces.
Un pie en tus mejillas
Un nado sobre tus labios
Y se ha hecho el reencuentro del origen
Ahora somos dos fenomenos de la naturaleza incomprendidos
Tu ritmo va al compás de este corazón que te desafía
Y esos arpegios que tocan mis cabellos primitivos
Y ése campanaso que hace recordar un tiempo de vientre materno
Eres el hermano infinito
El que escucha llantos de mujeres solitarias
El que parece más vivo cuando se está más muerto
Yo te recorro más ágil que la sombra de una gaviota por tus olas
Más bravo y desafiante que el olvido
Te has vuelto más hombre que los hombres
Y yo más mar que de olvido.
Estás ahí, indomable
Posando tus ojos en los mios
Haciendo que nuestras profundidades se toquen los dedos
Oyeme bien lo que te digo
Soy capaz de descubrir esos secretos sigilosos que reposan en tus fauces.
Un pie en tus mejillas
Un nado sobre tus labios
Y se ha hecho el reencuentro del origen
Ahora somos dos fenomenos de la naturaleza incomprendidos
Tu ritmo va al compás de este corazón que te desafía
Y esos arpegios que tocan mis cabellos primitivos
Y ése campanaso que hace recordar un tiempo de vientre materno
Eres el hermano infinito
El que escucha llantos de mujeres solitarias
El que parece más vivo cuando se está más muerto
Yo te recorro más ágil que la sombra de una gaviota por tus olas
Más bravo y desafiante que el olvido
Te has vuelto más hombre que los hombres
Y yo más mar que de olvido.
domingo, 3 de mayo de 2009
Palabras a un tiempo maravilloso
Por allá y más lejano que cercano
Hay una muchacha que el tiempo rescató por mí
Y la entregó para mi encuentro cual festin lujurioso en medio de hambrientos;
Posee el gesto fatal de las atracciones irreconciliables
Es relámpago y flor en momentos chispeantes
Se podría preveer el futuro en sus ojos
generaciones menos dedichadas se perciben en su voz
Es este solitario momento el cual he esperado
Bien sé que los abrazos de otros
no fueron más que sucios trapos tendidos una mañana breve
una mísera cuenta balbuceada de cinco segundos en la boca de algun ebrio
Con un aire parecido al orgullo de una bandera de lucha
puedo decir que mis actos de ver y oir el mundo
deslumbraron ese manantial que es su sonrisa
y que mi abrazo en verdad le recordaban esos besos que rejuvenecen
pero tambien sé que la espera, el silencio
todo eso lo vuelve a uno en alguien más oscuro
Es ahí donde el otoño deja su mensaje seco, estéril.
Deja unas arrugas de raíz en las manos
y todo parece más un conflicto de interiores que de realidades
pero así es el habitar en lugares más lejanos que el olvido
donde la brecha de la felicidad parece más una pólvora dispuesta a estallar
que recordarlo todo en el pétalo de una flor.
Hay una muchacha que el tiempo rescató por mí
Y la entregó para mi encuentro cual festin lujurioso en medio de hambrientos;
Posee el gesto fatal de las atracciones irreconciliables
Es relámpago y flor en momentos chispeantes
Se podría preveer el futuro en sus ojos
generaciones menos dedichadas se perciben en su voz
Es este solitario momento el cual he esperado
Bien sé que los abrazos de otros
no fueron más que sucios trapos tendidos una mañana breve
una mísera cuenta balbuceada de cinco segundos en la boca de algun ebrio
Con un aire parecido al orgullo de una bandera de lucha
puedo decir que mis actos de ver y oir el mundo
deslumbraron ese manantial que es su sonrisa
y que mi abrazo en verdad le recordaban esos besos que rejuvenecen
pero tambien sé que la espera, el silencio
todo eso lo vuelve a uno en alguien más oscuro
Es ahí donde el otoño deja su mensaje seco, estéril.
Deja unas arrugas de raíz en las manos
y todo parece más un conflicto de interiores que de realidades
pero así es el habitar en lugares más lejanos que el olvido
donde la brecha de la felicidad parece más una pólvora dispuesta a estallar
que recordarlo todo en el pétalo de una flor.
Orígen de paisaje infantil
Recuerdo esa imágen calcada en mi rostro
Era el viento plácido que se paseaba entre medio de autos abandonados
de carretas sin dueño
y animales con escasos huesos moribundos.
Se podía correr de manera casi libre
Habian perros que se ladraban entre sí
Y yo les hablaba a mis amigos entre sí
sobre esos paisajes que jamás nadie ha pisado.
Convencido de mis palabras fantásticas casi estelares
me obsesioné con el acto de poseerlo todo
Cartas, hojas, presente
objetos con un fín o sin él
y desandé hasta dar un paso más cerca del horizonte
ahí donde dar un paso es olvidar el nombre y el de dónde eres
Ahí ví colores cayendo de mano en mano
Habian dos mujeres que se abrazaban hasta el enredo
Tanto habia para ver que mis ojos se fueron gastando, gastando
hasta el punto que no puedo recordar quien es aquel que camina ebrio por las calles
Ahí fué entonces
Era todo retorno
Mas no habian nuevos delirios escondidos en los viejos sillones
las botellas daban un consejo de lágrimas
mientras que el cigarro humeaba para escaparse de todo lo que es capaz de envolver
Aún sigo pensando en nombres que hacen retumbar mis oídos
"Espero volver a verte algún dia"
que manera más triste de dar un cortejo fúnebre al caer la tarde.
Es que todos parecemos banderas sin flamear
creemos en ciertos brillos que nunca hemos visto
"Otros dicen" es el nuevo rezo que se predica por las plazas
Ahora en que todos somos gestos inadvertidos o violentos o corrosivos
Suelo preguntarle a ese alguien más viejo que la noche misma
La razón y el por qué alguien
querría volver a dejar su rostro
plantado cerca de la ventana para vista y paciencia
de esos pocos transeúntes sin honor ni gloria.
Era el viento plácido que se paseaba entre medio de autos abandonados
de carretas sin dueño
y animales con escasos huesos moribundos.
Se podía correr de manera casi libre
Habian perros que se ladraban entre sí
Y yo les hablaba a mis amigos entre sí
sobre esos paisajes que jamás nadie ha pisado.
Convencido de mis palabras fantásticas casi estelares
me obsesioné con el acto de poseerlo todo
Cartas, hojas, presente
objetos con un fín o sin él
y desandé hasta dar un paso más cerca del horizonte
ahí donde dar un paso es olvidar el nombre y el de dónde eres
Ahí ví colores cayendo de mano en mano
Habian dos mujeres que se abrazaban hasta el enredo
Tanto habia para ver que mis ojos se fueron gastando, gastando
hasta el punto que no puedo recordar quien es aquel que camina ebrio por las calles
Ahí fué entonces
Era todo retorno
Mas no habian nuevos delirios escondidos en los viejos sillones
las botellas daban un consejo de lágrimas
mientras que el cigarro humeaba para escaparse de todo lo que es capaz de envolver
Aún sigo pensando en nombres que hacen retumbar mis oídos
"Espero volver a verte algún dia"
que manera más triste de dar un cortejo fúnebre al caer la tarde.
Es que todos parecemos banderas sin flamear
creemos en ciertos brillos que nunca hemos visto
"Otros dicen" es el nuevo rezo que se predica por las plazas
Ahora en que todos somos gestos inadvertidos o violentos o corrosivos
Suelo preguntarle a ese alguien más viejo que la noche misma
La razón y el por qué alguien
querría volver a dejar su rostro
plantado cerca de la ventana para vista y paciencia
de esos pocos transeúntes sin honor ni gloria.
sábado, 2 de mayo de 2009
Al fondo del abismo hay una flor
Me voy encima de cualquiera que nombre la palabra cultura
Cultura como bozal de perros en sus bocas
promotores del oportunismo fácil
se venden tan baratos como objetos robados
aplauden los mismos cánticos
A sus mismos santos que ningun milagro han hecho
Se viven en la triste rutina de abrir y cerrar sus ojos
Las mujeres son levaduras en el alma del hombre
Los hombres, ventanas a un infinito más brillante
Pero aquellos que temen el oir de las palabras por sobre el viento
Ven con miramientos injustos y calumniadores
La nueva semilla que ha de dar sombra a los niños.
Me apena ver la felicidad en dos litros de placer
Detesto esos bailes que recuerdan un puente de división
Me apesta oir la risa que promueve el amor, la paz
Palabras corcheteadas de generación en degeneración
pero es así,para desgracia de mis huellas de vago
Esta sombra helada de invierno permanente.
Es por eso que debo olvidarme de mi mismo
Debo esconderme como el bandido que una vez fuí
entre muros ignorados, en asientos repulsivos
en palabras marchitas, en esa botella que me doblega siempre
porque no puedo creer que habito en un pueblo
en donde solo soy un fantasma morador de viejas casas abandonadas
Aún así miro con genuina esperanza en busca de
El reloj que debe repercutir en algún lado de este horizonte
Y algún dia todo será gestos primaverales
El reencuentro de los ojos será el objeto de todas las fiestas
Yo podré invitar a esa mujer cuyo nombre guardo cerca del olvido
Y no seremos tan lejanos como creemos que somos
porque por fín el ritual de compartir el corazón
será ese bien tan preciado
ese que con el que se sueña toda la vida
Cultura como bozal de perros en sus bocas
promotores del oportunismo fácil
se venden tan baratos como objetos robados
aplauden los mismos cánticos
A sus mismos santos que ningun milagro han hecho
Se viven en la triste rutina de abrir y cerrar sus ojos
Las mujeres son levaduras en el alma del hombre
Los hombres, ventanas a un infinito más brillante
Pero aquellos que temen el oir de las palabras por sobre el viento
Ven con miramientos injustos y calumniadores
La nueva semilla que ha de dar sombra a los niños.
Me apena ver la felicidad en dos litros de placer
Detesto esos bailes que recuerdan un puente de división
Me apesta oir la risa que promueve el amor, la paz
Palabras corcheteadas de generación en degeneración
pero es así,para desgracia de mis huellas de vago
Esta sombra helada de invierno permanente.
Es por eso que debo olvidarme de mi mismo
Debo esconderme como el bandido que una vez fuí
entre muros ignorados, en asientos repulsivos
en palabras marchitas, en esa botella que me doblega siempre
porque no puedo creer que habito en un pueblo
en donde solo soy un fantasma morador de viejas casas abandonadas
Aún así miro con genuina esperanza en busca de
El reloj que debe repercutir en algún lado de este horizonte
Y algún dia todo será gestos primaverales
El reencuentro de los ojos será el objeto de todas las fiestas
Yo podré invitar a esa mujer cuyo nombre guardo cerca del olvido
Y no seremos tan lejanos como creemos que somos
porque por fín el ritual de compartir el corazón
será ese bien tan preciado
ese que con el que se sueña toda la vida
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