La sabana de la esperanza
Tiene un gusto predilecto al cuello reseco
Que refleja el espejo antes inocente
Cuando la voz intenta la huida de su próxima nostálgia
Terrible encanto, seductor por naturaleza
El tiempo prepara sus labios invernales
Para acarrear esos vestigios de papel
Quienes una vez más he visto quemarse en el fuego
Su lenguaje recuerda la lluvia fresca en primavera
Una carta de amor en época de ausencia
Un abrazo cuando se tiene sed de comprensión
Tan suave como la cúspide de ciertos arboles
Tan clara como la luna reflejada en un río sin nombre
Me llamas con la palabra adiós
Y estoy cansado de tener que comtemplar mi rostro
Con el cuerpo de ese otro que no soy yo
Sino tú en el silencio y la deriva.
lunes, 30 de marzo de 2009
miércoles, 25 de marzo de 2009
Para el amor
Te regalaría mi piel
Para que te dieras cuenta
Que siempre he estado desnudo para tí
Más allá de mis palabras bobas
Y besos que no hacen más que limitar mi amor
Te daría mis pulmones
(Porque el corazón nunca jamás nadie lo ha dado)
Para que te dieras cuenta
Que respirar sin tí
Es tan agobiante como la tormenta
En medio de un campo donde una familia
Que sin más techo que una lona de débil uso
Pasará la noche
Pidiendo la piedad de Dios.
Te daría mis ojos
Para que vieras que toda belleza está en tí
Prefiero quedar ciego para siempre
Detesto el perfume de los penosos amantes
Combustión de carne más carne.
Ya que te he dado mis piernas
Para que algún dia traces los caminos que hice para llegar a tí
Mis manos para escribir estos pobres relicarios malditos
No esperes a que te dé mi corazón
Porque ese órgano es más bien un istrumento para seducir
Mas que para entregar
Y cuando la noche vuelva alumbrar tu silueta en mi camino
Sabrás que siempre has sido
La carne de mi voraz rapiña.
Para que te dieras cuenta
Que siempre he estado desnudo para tí
Más allá de mis palabras bobas
Y besos que no hacen más que limitar mi amor
Te daría mis pulmones
(Porque el corazón nunca jamás nadie lo ha dado)
Para que te dieras cuenta
Que respirar sin tí
Es tan agobiante como la tormenta
En medio de un campo donde una familia
Que sin más techo que una lona de débil uso
Pasará la noche
Pidiendo la piedad de Dios.
Te daría mis ojos
Para que vieras que toda belleza está en tí
Prefiero quedar ciego para siempre
Detesto el perfume de los penosos amantes
Combustión de carne más carne.
Ya que te he dado mis piernas
Para que algún dia traces los caminos que hice para llegar a tí
Mis manos para escribir estos pobres relicarios malditos
No esperes a que te dé mi corazón
Porque ese órgano es más bien un istrumento para seducir
Mas que para entregar
Y cuando la noche vuelva alumbrar tu silueta en mi camino
Sabrás que siempre has sido
La carne de mi voraz rapiña.
Retrato de una noche
Todos han lanzado sus dados
Este dará vueltas esperando a que alguien rece por el número mágico
El azar en la palma de la mano
Es dulce como la miel en el cuerpo de la amada
Una mujer hermosa
Siempre estará rodeada de seres ordinarios
Porque se ven en el espejo
Y gustan de la vida clásica que es el de domar
La triste inseguridad de la perfección
Habrá alguien que guste de los encantos prohibidos
Siempre ha sido así.
Otros aman la distancia y ellos son señuelo del destino
Otros golpean el reloj del tiempo
Y dicen que son honestos como niños traviesos
Pero en verdad, son mas niños que honestos
Otros dirán que todo es mágico
Y que todo se bate entre el amor y el desamor
Pero pensar así, no es más que repetir
El ensueño de viejos antepasados
Que hoy huelen el aliento de la muerte
Y hacen suyo sus tristes presagios
Por eso y sin opción
Tiento al grito y los abismos
Prefiero los ensueños de una gaviota
A la flor que tan maltrecha ha sido
Por la voz ronca de la carne
Y pensar que todos jugamos a ser santos y beneficos
Cuando en verdad solo hay vestiduras marchitas
Palmas que esperan aplaudir a eso que está más lejos de todo sentido
Pensar que nos promovemos como una ficha perfecta
En la ruleta de los deseos
Me encanta ver ese baile de máscaras
Mientras destapo una botella
En la quietud de la noche acicalada en los gestos.
Este dará vueltas esperando a que alguien rece por el número mágico
El azar en la palma de la mano
Es dulce como la miel en el cuerpo de la amada
Una mujer hermosa
Siempre estará rodeada de seres ordinarios
Porque se ven en el espejo
Y gustan de la vida clásica que es el de domar
La triste inseguridad de la perfección
Habrá alguien que guste de los encantos prohibidos
Siempre ha sido así.
Otros aman la distancia y ellos son señuelo del destino
Otros golpean el reloj del tiempo
Y dicen que son honestos como niños traviesos
Pero en verdad, son mas niños que honestos
Otros dirán que todo es mágico
Y que todo se bate entre el amor y el desamor
Pero pensar así, no es más que repetir
El ensueño de viejos antepasados
Que hoy huelen el aliento de la muerte
Y hacen suyo sus tristes presagios
Por eso y sin opción
Tiento al grito y los abismos
Prefiero los ensueños de una gaviota
A la flor que tan maltrecha ha sido
Por la voz ronca de la carne
Y pensar que todos jugamos a ser santos y beneficos
Cuando en verdad solo hay vestiduras marchitas
Palmas que esperan aplaudir a eso que está más lejos de todo sentido
Pensar que nos promovemos como una ficha perfecta
En la ruleta de los deseos
Me encanta ver ese baile de máscaras
Mientras destapo una botella
En la quietud de la noche acicalada en los gestos.
lunes, 23 de marzo de 2009
Inercia
Inercia
Voluntad en inercia
El zonambulismo vívido de las personas
El sueño del rocío que cae sobre tu pelo
Voluntad de inercia
En las palabras
Las ventanas apuntan a barcos olvidados
Le cantan a una bandera que jamás ha registrado símbolo alguno
Una inercia hambrienta
Hastíos, adioses, tormentos
Ver tu cuerpo desnudo sobre el césped
Creer que los espejos volverán a ser benévolos
Creer que los actores se llevan a su personaje a dormir con ellos
Tu voz como un instrumento por sobre otros instrumentos
Tú lágrima me recuerda hambre y sed de lejanía
Inercia impura
Vendida en comercios que promueven el arte
Tu nombre que se retuerce en el fango de los deseos
Calvario de todos
Inercia sobre los árboles
Inercia posada en nuestros ojos como dos aves
En la estatua a quien nadie recuerda
La santa inercia de los escondidos
Esos que lo juzgan todo con la vara pequeña de sus dedos
Es esa inercia olor de difuntos
Esa inercia a vomito de perro la que se detesta
Una inercia descontrolada
Recetada por doctores que no pueden vivir sin el árbol de los fármacos
Inercia al nombrar la inercia
El hastío por el hastío
Amargo como la noche que se pasea de soledad en soledad.
Voluntad en inercia
El zonambulismo vívido de las personas
El sueño del rocío que cae sobre tu pelo
Voluntad de inercia
En las palabras
Las ventanas apuntan a barcos olvidados
Le cantan a una bandera que jamás ha registrado símbolo alguno
Una inercia hambrienta
Hastíos, adioses, tormentos
Ver tu cuerpo desnudo sobre el césped
Creer que los espejos volverán a ser benévolos
Creer que los actores se llevan a su personaje a dormir con ellos
Tu voz como un instrumento por sobre otros instrumentos
Tú lágrima me recuerda hambre y sed de lejanía
Inercia impura
Vendida en comercios que promueven el arte
Tu nombre que se retuerce en el fango de los deseos
Calvario de todos
Inercia sobre los árboles
Inercia posada en nuestros ojos como dos aves
En la estatua a quien nadie recuerda
La santa inercia de los escondidos
Esos que lo juzgan todo con la vara pequeña de sus dedos
Es esa inercia olor de difuntos
Esa inercia a vomito de perro la que se detesta
Una inercia descontrolada
Recetada por doctores que no pueden vivir sin el árbol de los fármacos
Inercia al nombrar la inercia
El hastío por el hastío
Amargo como la noche que se pasea de soledad en soledad.
miércoles, 18 de marzo de 2009
Influencias
Tan lejos como ese Jean Arthur
Jamás podré llegar
pero con ese Huidobro que si de traer astros se trata
Yo también podría crear mis techos albergues
Todo esto acompañado
De las palabras orgásmicas de un Gonzalo sobreviviente de los números
Con la severidad de ese Pablo casi desplazado por algunos
La reticencia etílica de ese Enrique al que estudian como a pez-hallazgo
Y con la simplidad de los bosques
Cuya voz una vez un tal Jorge hoy más nostálgico que lejano
Pregonó con fuerza de silencio
Dejo éstas
Mis palabras de hormiga ante los grandes.
Jamás podré llegar
pero con ese Huidobro que si de traer astros se trata
Yo también podría crear mis techos albergues
Todo esto acompañado
De las palabras orgásmicas de un Gonzalo sobreviviente de los números
Con la severidad de ese Pablo casi desplazado por algunos
La reticencia etílica de ese Enrique al que estudian como a pez-hallazgo
Y con la simplidad de los bosques
Cuya voz una vez un tal Jorge hoy más nostálgico que lejano
Pregonó con fuerza de silencio
Dejo éstas
Mis palabras de hormiga ante los grandes.
Curioso dialogo de una madre y su hijo
-No levante las persianas porque me dá claridad
-Le dá qué?
-Claridad.
-Le dá qué?
-Claridad.
El misterio de las letras
Observen este símbolo: S
Se dan cuenta?
Es una serpiente erguida entre otros símbolos
Dispuesta a devorar y a no ser devorada
Se posiciona como una seductora indiscutida
Díce tener elegancia y motivos
Gusta de la mezcla por la mezcla
Olvida el acto de su creador con la facilidad de una estrella fugaz
Y nunca se arrepiente
ya que para algunos nefastos filósofos
Es símbolo de sabiduria por parte de ojos extranjeros.
Observen este símbolo: H
Se dan cuenta?
Es el fundamento de los otros símbolos
Menos quiquillosa, más amable que otros elementos
Es el símbolo de los pilares del templo de Salomón
El ying y el yang
Verticalidad y horizontalidad en las bellezas
El puente que une los extremos
Innombrable en todo conjuro
Posee la paz que otorga el silencio.
Ahora observen esta letra: LL
Se dan cuenta?
Son letras hermanas
Hablan de la lealtad de las cosas
La permanencia por sobre lo indiferente
Siempre juntas, olvidan la individualidad tan en boca de todos
Juntas pronuncian palabras secretas:
Llave, lluvia, llamado.
Así y todos estos símbolos
Hay tanto por descubrir en ellos
Y no olvidemos a la Z - señal del reencuentro de los extremos-
La Ñ capaz de mirar el sol aún tras las nube
Y la O, símbolo de profundidad en las cosas.
Se dan cuenta?
Es una serpiente erguida entre otros símbolos
Dispuesta a devorar y a no ser devorada
Se posiciona como una seductora indiscutida
Díce tener elegancia y motivos
Gusta de la mezcla por la mezcla
Olvida el acto de su creador con la facilidad de una estrella fugaz
Y nunca se arrepiente
ya que para algunos nefastos filósofos
Es símbolo de sabiduria por parte de ojos extranjeros.
Observen este símbolo: H
Se dan cuenta?
Es el fundamento de los otros símbolos
Menos quiquillosa, más amable que otros elementos
Es el símbolo de los pilares del templo de Salomón
El ying y el yang
Verticalidad y horizontalidad en las bellezas
El puente que une los extremos
Innombrable en todo conjuro
Posee la paz que otorga el silencio.
Ahora observen esta letra: LL
Se dan cuenta?
Son letras hermanas
Hablan de la lealtad de las cosas
La permanencia por sobre lo indiferente
Siempre juntas, olvidan la individualidad tan en boca de todos
Juntas pronuncian palabras secretas:
Llave, lluvia, llamado.
Así y todos estos símbolos
Hay tanto por descubrir en ellos
Y no olvidemos a la Z - señal del reencuentro de los extremos-
La Ñ capaz de mirar el sol aún tras las nube
Y la O, símbolo de profundidad en las cosas.
Carta al advenimiento
(A Cynthia quien me enseñó que los besos traspasan
las fronteras del tiempo)
Y nos conocimos un dia siete
El número mágico de la suerte
Caminamos hacia la playa
Donde las olas arpegiaban tus ojos
Tú con tu sonrisa
Domesticabas a este animal salvaje-solitario
Mientras yo podia en ver en tus manos, en tus ojos
El rostro de lejanos niños jugando entre los árboles o junto al mar.
Habian otras dos siluetas ese día
Que nos permitian ese hablar silencioso
Yo te amé como a las plazas repletas de gorriones
Como las caricias de un gato cuando se viene llegando pasado el nocturno
Quisiera decir que te amo como los domingos sentado bajo la higuera
Pero fué un domingo en donde me convertí en éste,
El alma errante
Destino sin fín, ojeada de alegrias
De lágrimas que denotan más y más distancia
Es el día en que amo -con asfixia- el buen domingo en el pueblo.
Cómo se hace para burlar el tiempo?
Cómo se hace para tener de vuelta esa alegria cuyo signo
Se desvanence como el humo de las chimeneas?
A veces sueño con tu voz en donde me dices esa palabra-que no he vuelto a escuchar-
En los espejos a los que rara vez reconozco como verdaderos
Permito que te escurras en mi mente y corazón
Al ver nuestro beso en las parejas junto a la estación derrumbada
O cuando veo anillos, herraduras
"Es mi herradura la que trae suerte" decías.
Yendo y volviendo
Cansado de tener que morir y nacer cada cien segundos
Porque no quiero ¡no puedo!
Saber que te alejarás para siempre
Que alguien te dará ese abrazo y ese beso que alguna vez fué mío
En la guerra del poseernos
Tú eres mía, yo soy tuyo
Hoy pienso que te quiero tanto
Como la libertad de los cantos en los pájaros
Y que prefiero verte feliz
A pesar de mi nostálgia a sangre viva que me invade
Porque gracias a tí
He descubierto que los verdaderos besos
Son aquellos que traspasan la frontera del tiempo
Y que la tristeza que embarga estas letras
Es solo el camino que señalará un próximo adiós.
las fronteras del tiempo)
Y nos conocimos un dia siete
El número mágico de la suerte
Caminamos hacia la playa
Donde las olas arpegiaban tus ojos
Tú con tu sonrisa
Domesticabas a este animal salvaje-solitario
Mientras yo podia en ver en tus manos, en tus ojos
El rostro de lejanos niños jugando entre los árboles o junto al mar.
Habian otras dos siluetas ese día
Que nos permitian ese hablar silencioso
Yo te amé como a las plazas repletas de gorriones
Como las caricias de un gato cuando se viene llegando pasado el nocturno
Quisiera decir que te amo como los domingos sentado bajo la higuera
Pero fué un domingo en donde me convertí en éste,
El alma errante
Destino sin fín, ojeada de alegrias
De lágrimas que denotan más y más distancia
Es el día en que amo -con asfixia- el buen domingo en el pueblo.
Cómo se hace para burlar el tiempo?
Cómo se hace para tener de vuelta esa alegria cuyo signo
Se desvanence como el humo de las chimeneas?
A veces sueño con tu voz en donde me dices esa palabra-que no he vuelto a escuchar-
En los espejos a los que rara vez reconozco como verdaderos
Permito que te escurras en mi mente y corazón
Al ver nuestro beso en las parejas junto a la estación derrumbada
O cuando veo anillos, herraduras
"Es mi herradura la que trae suerte" decías.
Yendo y volviendo
Cansado de tener que morir y nacer cada cien segundos
Porque no quiero ¡no puedo!
Saber que te alejarás para siempre
Que alguien te dará ese abrazo y ese beso que alguna vez fué mío
En la guerra del poseernos
Tú eres mía, yo soy tuyo
Hoy pienso que te quiero tanto
Como la libertad de los cantos en los pájaros
Y que prefiero verte feliz
A pesar de mi nostálgia a sangre viva que me invade
Porque gracias a tí
He descubierto que los verdaderos besos
Son aquellos que traspasan la frontera del tiempo
Y que la tristeza que embarga estas letras
Es solo el camino que señalará un próximo adiós.
lunes, 16 de marzo de 2009
Vals
Dame un trozo de papel
No para hablarte de fronteras como límites
De límites como deseos
De deseos como cenizas
De cenizas como lágrimas
De lágrimas como gritos
De gritos como asfixia
De asfixia como impulso
De impulso como retorno
De retorno como vida
De vida como fantasmas
De fantasmas como murmullos
De murmullos como dolor
De dolor como precio
De precio como balanza
De balanza como justicia
De justicia como libertad
De libertad como caricias
De caricias como amor
De amor como tormento
De tormento como lluvia
De lluvia como tristezas
De tristezas como cantos
De cantos como salmos
De salmos como leyes
De leyes como autoridad
De autoridad como creación
De creación como destrucción
De destrucción como abandono
De abandono como forajido
De forajido como rastros
De rastros como vigilias
De vigilias como llamas
De llamas como oscuridad
De oscuridad como origen.
Dame un trozo de papel
El encanto quema los ojos.
No para hablarte de fronteras como límites
De límites como deseos
De deseos como cenizas
De cenizas como lágrimas
De lágrimas como gritos
De gritos como asfixia
De asfixia como impulso
De impulso como retorno
De retorno como vida
De vida como fantasmas
De fantasmas como murmullos
De murmullos como dolor
De dolor como precio
De precio como balanza
De balanza como justicia
De justicia como libertad
De libertad como caricias
De caricias como amor
De amor como tormento
De tormento como lluvia
De lluvia como tristezas
De tristezas como cantos
De cantos como salmos
De salmos como leyes
De leyes como autoridad
De autoridad como creación
De creación como destrucción
De destrucción como abandono
De abandono como forajido
De forajido como rastros
De rastros como vigilias
De vigilias como llamas
De llamas como oscuridad
De oscuridad como origen.
Dame un trozo de papel
El encanto quema los ojos.
domingo, 15 de marzo de 2009
Promesas y lejanías
Recuerdas cuando jugábamos a hablar del futuro?
Tú decías que lo conquistarias todo
Que todo se rendiría a tus pies
Y me invitarías a tu casa
Porque jamás darías por sentado
La razón de ser hermanos de sangre.
Recuerdas las veces en las que imaginamos
Jugando debajo de un árbol?
Habría un pequeño charco que creeríamos
Era una gran laguna acechando nuestros juguetes
Estaríamos ahí hasta que nuestras madres
Nos dijeran que era hora de almorzar.
Pero todo se perdió como una palabra sincera
Veo tu rostro y no me reconozco en él
Tu madre nos abandonó cada cual a su manera
Hoy me siento más como un supiro no correspondido
Mientras tu te resistes bravamente a la muerte de la infancia
Tienes una hija que te hace recordar
El bravío paisaje de las olas
La avenida Perú te hace llorar en silencio
Una mujer te abraza como lo harían los árboles.
Ambos estamos desprovistos de emoción
Ambos somos signos de una era que ya pasó.
Quién es el lejano, el olvidado, el que arremete contra la vida
El que tienta a la muerte con carne joven?
Alguien siempre te amará
La vida te ha dado una madre que se ha hecho inmortal
Y no olvidará tu nombre así como los puentes
Nunca dejarán en abandono a pies descalzos
Para otros está el convertirse en santos del olvido
Las noches de vino en soledad
Escribir la palabra amor en una mesa de bar
Ver trenes oxidados que nunca partirán
Caminar por la neblina a ese lugar que tanto se ansía llegar.
(A Richard C. más que primo, hermano)
Tú decías que lo conquistarias todo
Que todo se rendiría a tus pies
Y me invitarías a tu casa
Porque jamás darías por sentado
La razón de ser hermanos de sangre.
Recuerdas las veces en las que imaginamos
Jugando debajo de un árbol?
Habría un pequeño charco que creeríamos
Era una gran laguna acechando nuestros juguetes
Estaríamos ahí hasta que nuestras madres
Nos dijeran que era hora de almorzar.
Pero todo se perdió como una palabra sincera
Veo tu rostro y no me reconozco en él
Tu madre nos abandonó cada cual a su manera
Hoy me siento más como un supiro no correspondido
Mientras tu te resistes bravamente a la muerte de la infancia
Tienes una hija que te hace recordar
El bravío paisaje de las olas
La avenida Perú te hace llorar en silencio
Una mujer te abraza como lo harían los árboles.
Ambos estamos desprovistos de emoción
Ambos somos signos de una era que ya pasó.
Quién es el lejano, el olvidado, el que arremete contra la vida
El que tienta a la muerte con carne joven?
Alguien siempre te amará
La vida te ha dado una madre que se ha hecho inmortal
Y no olvidará tu nombre así como los puentes
Nunca dejarán en abandono a pies descalzos
Para otros está el convertirse en santos del olvido
Las noches de vino en soledad
Escribir la palabra amor en una mesa de bar
Ver trenes oxidados que nunca partirán
Caminar por la neblina a ese lugar que tanto se ansía llegar.
(A Richard C. más que primo, hermano)
Rostros lejanos
Un día
Todos nos volveremos forásteros;
Nos percataremos de nuestros zapatos
Pensaremos que son huellas de otros extranjeros
Pero ahí estarán
Como mudos testigos de la sombra que una vez cargamos.
A pesar de que siempre la persona amada se halla lejos
Uno puedo escuchar en el viento
En los asientos vacíos
En las piedras que una vez fueron grandes muros
El inconfundible canto de la lágrima
Deslizandose por las mejillas.
A veces dan ganas de leer en las estrellas
El corazón que gusta vestir de ausencias.
Es esta la locura
Locura de tener que escribir por noches enteras
Toda asfixia, todo aliento que recuerde las casas venidas abajo?
Debiera mi nombre yacer bajo piedras
Que todo lo aguantan?
Tal vez debiera olvidarme de tus costas
Hacerle caso a tu tierna indiferencia
Y extraviarme como una vieja carta de 1996
Cuyas palabras yo mismo he tenido miedo de volverlas a tejer
El día pronto asomará
La niebla querrá entretenerse un poco más en los árboles
El rocío que ha dejado tu lágrima pronto dirá adiós
Cuando veamos las huellas de un forástero
Usando nuestras palabras con febril encanto popular.
Todos nos volveremos forásteros;
Nos percataremos de nuestros zapatos
Pensaremos que son huellas de otros extranjeros
Pero ahí estarán
Como mudos testigos de la sombra que una vez cargamos.
A pesar de que siempre la persona amada se halla lejos
Uno puedo escuchar en el viento
En los asientos vacíos
En las piedras que una vez fueron grandes muros
El inconfundible canto de la lágrima
Deslizandose por las mejillas.
A veces dan ganas de leer en las estrellas
El corazón que gusta vestir de ausencias.
Es esta la locura
Locura de tener que escribir por noches enteras
Toda asfixia, todo aliento que recuerde las casas venidas abajo?
Debiera mi nombre yacer bajo piedras
Que todo lo aguantan?
Tal vez debiera olvidarme de tus costas
Hacerle caso a tu tierna indiferencia
Y extraviarme como una vieja carta de 1996
Cuyas palabras yo mismo he tenido miedo de volverlas a tejer
El día pronto asomará
La niebla querrá entretenerse un poco más en los árboles
El rocío que ha dejado tu lágrima pronto dirá adiós
Cuando veamos las huellas de un forástero
Usando nuestras palabras con febril encanto popular.
sábado, 14 de marzo de 2009
Tardes despobladas
Soy el invitado fantasma de los domingos
En la casa de los amigos
Hablamos de los caprichos del destino
Mientras compartimos un café americano
Jugando a ser intelectuales de moda.
Me gusta perderme de las sombras que ocultan su tétrica risa
De las noches que se muestran generosas
Pero que solo producen ilusión de fraternidad.
Le hablo a unos cuadros locos
Les digo buenas tardes y me río de mí mismo
Arrojo una moneda
Me gusta creer en la sinceridad del azar.
Mientras me entrego a mi último placer
las guitarras hoy han quedado mudas
Sólo un sonido hermoso -que confundo con embriaguez-
Hace querer recorrer el destino de mis manos
Aunque sabemos que entre árboles y hojas
Un leve suspirar se esconde de nuestros pasos
En la casa de los amigos
Hablamos de los caprichos del destino
Mientras compartimos un café americano
Jugando a ser intelectuales de moda.
Me gusta perderme de las sombras que ocultan su tétrica risa
De las noches que se muestran generosas
Pero que solo producen ilusión de fraternidad.
Le hablo a unos cuadros locos
Les digo buenas tardes y me río de mí mismo
Arrojo una moneda
Me gusta creer en la sinceridad del azar.
Mientras me entrego a mi último placer
las guitarras hoy han quedado mudas
Sólo un sonido hermoso -que confundo con embriaguez-
Hace querer recorrer el destino de mis manos
Aunque sabemos que entre árboles y hojas
Un leve suspirar se esconde de nuestros pasos
Carta a una mujer de provincia
Ojalá ese abrazo fuese mío
Olvidar mi natural indiferencia de las cosas
Para creer que ese gesto me pertenece solo a mí.
Me recuerdas los domingos
A los que amo en silencio
Me recuerdas los paseos que hago acompañado de mis gatos
A los que solo les importa saber
Donde hay un puñado de buena comida.
Reviso las paredes
Tu nombre parece florecer en ellas
Reviso los espejos
Aparece un rostro otoñal.
Tengo una vida similar a las bancas de las plazas
En ellas solo se posan un ave triste
Un nombre que a nadie importó
Y un anciano que recuerdas los años de far west
Pero he sido sincero como una lágrima
O como el abismo que se sabe eterno
En mí, las visiones son mágicos recuerdos de infancia
Mariposas que ya no se posan en mis dedos.
Ojalá ese abrazo fuese mío
Para hacerte olvidar la razón de por qué nos conocimos
Tal vez una estrella o dos nos señalen ese camino
Que veias bajo las sábanas limpias
Donde tu muñeca decía que todo es posible
Y donde la fragancia de la voz
Puede ser tan sincera como la luna abierta esta noche.
Olvidar mi natural indiferencia de las cosas
Para creer que ese gesto me pertenece solo a mí.
Me recuerdas los domingos
A los que amo en silencio
Me recuerdas los paseos que hago acompañado de mis gatos
A los que solo les importa saber
Donde hay un puñado de buena comida.
Reviso las paredes
Tu nombre parece florecer en ellas
Reviso los espejos
Aparece un rostro otoñal.
Tengo una vida similar a las bancas de las plazas
En ellas solo se posan un ave triste
Un nombre que a nadie importó
Y un anciano que recuerdas los años de far west
Pero he sido sincero como una lágrima
O como el abismo que se sabe eterno
En mí, las visiones son mágicos recuerdos de infancia
Mariposas que ya no se posan en mis dedos.
Ojalá ese abrazo fuese mío
Para hacerte olvidar la razón de por qué nos conocimos
Tal vez una estrella o dos nos señalen ese camino
Que veias bajo las sábanas limpias
Donde tu muñeca decía que todo es posible
Y donde la fragancia de la voz
Puede ser tan sincera como la luna abierta esta noche.
Caminos
La voz de los muertos se escucha en tu voz
Así las calles hablan como raíces olvidadas
Esperando ése tiempo de pies descalzos
Olvidandose de los números fatídicos
De ése destino fatal que es nacer siendo hombres.
Ellos son infinitos
Misteriosos como el sabor de un corazón que se ama en silencio
No hablan de los destellos
Torpes encantos de ciertas rocas profetas
Olvidan el paso de los años
Reciben al viento como un abrazo abierto
Y siempre vuelven a nacer
En los ojos, en la lluvia
En los pasos, en lo oscuro.
A veces yo tambien me tiendo sobre ellas
Ríe de mi fingida naturaleza
De mis amores a los que siempre les he sido un esclavo fiel
De la ropa, el eterno luto del alma
De las sonrisas, tan frágiles como esas manos en la porcelana.
Caminos, nada mas que caminos
Y queremos olvidar la amargura encegueciendolo todo
Queremos hablar el idioma de los libros
La confusión de una estrella atrapada en el pétalo de la rosa
Y todo es desvarío
Todo es un paso más al abismo.
Ellas nos tienden sus anchas avenidas
Alguna vez fueron ingenuas como nosotros
Sí, ellas tambien jugaron a ser hombres
Así como nosotros tambien jugamos a ser barro.
Nunca maldigamos el infinito
No es mas lejano que tu respiro
Eres como una casa abandonada
Donde la voz de los muertos
Resuena en tus mejillas.
Así las calles hablan como raíces olvidadas
Esperando ése tiempo de pies descalzos
Olvidandose de los números fatídicos
De ése destino fatal que es nacer siendo hombres.
Ellos son infinitos
Misteriosos como el sabor de un corazón que se ama en silencio
No hablan de los destellos
Torpes encantos de ciertas rocas profetas
Olvidan el paso de los años
Reciben al viento como un abrazo abierto
Y siempre vuelven a nacer
En los ojos, en la lluvia
En los pasos, en lo oscuro.
A veces yo tambien me tiendo sobre ellas
Ríe de mi fingida naturaleza
De mis amores a los que siempre les he sido un esclavo fiel
De la ropa, el eterno luto del alma
De las sonrisas, tan frágiles como esas manos en la porcelana.
Caminos, nada mas que caminos
Y queremos olvidar la amargura encegueciendolo todo
Queremos hablar el idioma de los libros
La confusión de una estrella atrapada en el pétalo de la rosa
Y todo es desvarío
Todo es un paso más al abismo.
Ellas nos tienden sus anchas avenidas
Alguna vez fueron ingenuas como nosotros
Sí, ellas tambien jugaron a ser hombres
Así como nosotros tambien jugamos a ser barro.
Nunca maldigamos el infinito
No es mas lejano que tu respiro
Eres como una casa abandonada
Donde la voz de los muertos
Resuena en tus mejillas.
domingo, 8 de marzo de 2009
Más a los vientos
Estoy lejos de toda creencia que creí mía
Más allá de toda palabra pronunciada con piedad
Me hallo lejano como una casa rústica
Desafiante del destino y sus cálidos gestos.
Los crucifijos no cubren con su sombra
Mis ojos de agua estancada
El molino dice adiós cada mañana
Mientras los murmullos retumban en callejones ausente de niños.
He bebido demasiado vino
Siento que todo es abierto como plaza pública
Ya no veo ningún rostro en mis arrugados papeles
Ya no sé a qué escribirle.
Todo tiene un nombre designado
Cada uno lleva una plegaria en su bolsillo
Sí, he bebido demasiado vino
Pienso que he de reposar mis huesos
Sobre el baúl donde mi abuelo
guardaba libros de autores desconocidos
Quisiera volver a creer en juegos de brisca
En la ingenuidad de los besos
Y en ojos que se extienden más allá de las frias rejas
Pero estoy lejos de toda creencia que creí mía
Lejano de toda piedad
Mas allá de la casa rústica.
Más allá de toda palabra pronunciada con piedad
Me hallo lejano como una casa rústica
Desafiante del destino y sus cálidos gestos.
Los crucifijos no cubren con su sombra
Mis ojos de agua estancada
El molino dice adiós cada mañana
Mientras los murmullos retumban en callejones ausente de niños.
He bebido demasiado vino
Siento que todo es abierto como plaza pública
Ya no veo ningún rostro en mis arrugados papeles
Ya no sé a qué escribirle.
Todo tiene un nombre designado
Cada uno lleva una plegaria en su bolsillo
Sí, he bebido demasiado vino
Pienso que he de reposar mis huesos
Sobre el baúl donde mi abuelo
guardaba libros de autores desconocidos
Quisiera volver a creer en juegos de brisca
En la ingenuidad de los besos
Y en ojos que se extienden más allá de las frias rejas
Pero estoy lejos de toda creencia que creí mía
Lejano de toda piedad
Mas allá de la casa rústica.
sábado, 7 de marzo de 2009
Carta a mi padre, Corazón de fusíl
Mientras protegías a tu país
Olvidaste a tu niño y las cosas por las cuales sonreía.
Luchar contra los malos
Era tu excusa en la ausencia
Tu desfilabas con orgullo de estaciones
Gallardo como potro en rienda suelta
Los fusiles se inclinaban en reverencia
A tu paso que pregonaba una paz silenciosa.
Cruzaste cuántos mares
Cada uno te hizo más brisa que hombre
Recogiste tesoros alguna vez?
Tesoros que alguien tuvo entre sus manos alguna vez?
Quisiste vivir una vida más pacífica que el océano del mismo nombre
Pero fuiste más tempestad que calma
Mas ruido ensordecedor
A dulce oleaje marino
Tu nombre recuerda lejanías, desvaríos.
Espero que algún día
Llegues a ese lugar con el que soñaste
Donde tu hijo sigue el camino que trazaste
Espero que recuerdes las horas de soledad;
Nunca serán superiores a los juguetes de navidad
Y que el abrazo que nunca se dá
Es una capa que se arroja para volver fantasma
Inocentes gestos, sinceras miradas
Una máscara que servirá para ocultar ojos tristes y mansos.
Olvidaste a tu niño y las cosas por las cuales sonreía.
Luchar contra los malos
Era tu excusa en la ausencia
Tu desfilabas con orgullo de estaciones
Gallardo como potro en rienda suelta
Los fusiles se inclinaban en reverencia
A tu paso que pregonaba una paz silenciosa.
Cruzaste cuántos mares
Cada uno te hizo más brisa que hombre
Recogiste tesoros alguna vez?
Tesoros que alguien tuvo entre sus manos alguna vez?
Quisiste vivir una vida más pacífica que el océano del mismo nombre
Pero fuiste más tempestad que calma
Mas ruido ensordecedor
A dulce oleaje marino
Tu nombre recuerda lejanías, desvaríos.
Espero que algún día
Llegues a ese lugar con el que soñaste
Donde tu hijo sigue el camino que trazaste
Espero que recuerdes las horas de soledad;
Nunca serán superiores a los juguetes de navidad
Y que el abrazo que nunca se dá
Es una capa que se arroja para volver fantasma
Inocentes gestos, sinceras miradas
Una máscara que servirá para ocultar ojos tristes y mansos.
martes, 3 de marzo de 2009
Primor
Apareciste con la alegria de un fantasma
que habia vuelto a la vida e iluminaste
por segundos el corazón silencioso de un desterrado.
Tú no podías creer que mi rostro
Ya no se podía atrapar en los espejos
Me mirabas como un hallazgo que no puede comprenderse
Y era así, suave como un cerezo
La forma en que nos íbamos diciendo adiós.
Tus ojos siguen siendo cálidos
Como las ventanas que se abren para recibir el alba
Tu sonrisa aún hace recordar
la pureza de las casas de madera
Tus manos siguen sin pronunciar
la palabra amor en dias de verano.
Pero estás triste.
Buscas esquivar las calles de tu infancia
para no tener que recordar que eres
lo que jamás nos deseamos
Era mejor pensar en dias lejanos
Escribir en cartas aquello que nunca se dirá.
Los gorriones te hacen dormir
Ya no ves a las estrellas murmurando acerca de tu belleza
La mano del invierno te toma siempre de la cintura
Y caes rendida a los tristes encantos del dinero.
Algún día me dirás-como una niña traviesa-
que no fué más que una canción que tuviste que aprender
Y recordarás que el viento aún trae el olor a tierra mojada
Cuando me veas escribir tu nombre sobre una ventana olvidada.
(A Priscilla C. mi primera estrella)
que habia vuelto a la vida e iluminaste
por segundos el corazón silencioso de un desterrado.
Tú no podías creer que mi rostro
Ya no se podía atrapar en los espejos
Me mirabas como un hallazgo que no puede comprenderse
Y era así, suave como un cerezo
La forma en que nos íbamos diciendo adiós.
Tus ojos siguen siendo cálidos
Como las ventanas que se abren para recibir el alba
Tu sonrisa aún hace recordar
la pureza de las casas de madera
Tus manos siguen sin pronunciar
la palabra amor en dias de verano.
Pero estás triste.
Buscas esquivar las calles de tu infancia
para no tener que recordar que eres
lo que jamás nos deseamos
Era mejor pensar en dias lejanos
Escribir en cartas aquello que nunca se dirá.
Los gorriones te hacen dormir
Ya no ves a las estrellas murmurando acerca de tu belleza
La mano del invierno te toma siempre de la cintura
Y caes rendida a los tristes encantos del dinero.
Algún día me dirás-como una niña traviesa-
que no fué más que una canción que tuviste que aprender
Y recordarás que el viento aún trae el olor a tierra mojada
Cuando me veas escribir tu nombre sobre una ventana olvidada.
(A Priscilla C. mi primera estrella)
domingo, 1 de marzo de 2009
Creer
Cuando se pierde ese algo
Cuando se cambia la luz de la luna
Por la insensible luz de los hombres
Hacemos que todos los cuentos que una vez escuchamos
No sean más que palabras contadas por un bebedor anónimo
Que nada jamás pudimos creer
Es tan triste saber la razón del por qué las hojas caen
sin comprender jamás su lenguaje
Creer en las olas, en el viento y su impulso
Y jamás observar la gota que cae por nuestra ventana
como la lágrima que nunca decidimos abandonar
Todo oscila entre lo que es bueno y malo
Recuerdas cuando hacias de héroe y villano al mismo tiempo?
Pero sabíamos que todo era un juego
Y que al final de la batalla todavia se podía estrechar los brazos
O sonreir con la ingenuidad que estas dejando olvidada
Abraza más los árboles
Olvida los libros que lo tienen todo resuelto
Escucha los grillos por la noche
Vuelve a pedir un deseo a esa estrella que nunca te dió nada
Porque la felicidad es creer que volveremos a ver un arcoiris
Y ver sus colores justo por encima de nuestras cabezas.
Creerlo todo como un sueño hermoso y lejano
Más allá del frio invernal que se posará en nuestro hogar.
(A Erika B. S. con cariño)
Cuando se cambia la luz de la luna
Por la insensible luz de los hombres
Hacemos que todos los cuentos que una vez escuchamos
No sean más que palabras contadas por un bebedor anónimo
Que nada jamás pudimos creer
Es tan triste saber la razón del por qué las hojas caen
sin comprender jamás su lenguaje
Creer en las olas, en el viento y su impulso
Y jamás observar la gota que cae por nuestra ventana
como la lágrima que nunca decidimos abandonar
Todo oscila entre lo que es bueno y malo
Recuerdas cuando hacias de héroe y villano al mismo tiempo?
Pero sabíamos que todo era un juego
Y que al final de la batalla todavia se podía estrechar los brazos
O sonreir con la ingenuidad que estas dejando olvidada
Abraza más los árboles
Olvida los libros que lo tienen todo resuelto
Escucha los grillos por la noche
Vuelve a pedir un deseo a esa estrella que nunca te dió nada
Porque la felicidad es creer que volveremos a ver un arcoiris
Y ver sus colores justo por encima de nuestras cabezas.
Creerlo todo como un sueño hermoso y lejano
Más allá del frio invernal que se posará en nuestro hogar.
(A Erika B. S. con cariño)
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