domingo, 30 de noviembre de 2008

Nocturno 5

Eres más hermosa que un concierto de violines
en la cálida primavera
tus ojos como dos estrellas
capaz de encandilar al más oscuro de los hombres
muestra su alma para quién ha descubierto
la clave de tus obsesiones, de tus océanos siempre agitados.
Te gustan los corazones sonámbulos
para que los puedas hacer dormir en tus fantasias
en ese cuento de hadas, oculto en la profundidad de tu ser.
Siempre he querido amarte
desde el primer momento en que sentí tener alma
cuando dijiste que iriamos a esa luna que nos ha vestido desde años.
Cuando decias creerme, yo decía amor en silencio
cuando te ibas, mis palabras volvían a morir.
Por qué el tiempo te arrebató de mí?
Es que fuí un ser despiadado de otra vida?
Cuando me ví a los ojos
el espejo estalló en pedazos de dolor
y qué hacer con el aire que no deseo respirar?
qué hacer con las palabras de amor nunca germinadas?

Nocturno 4

La obsesión de poseerte
pequeña libélula, entre mis manos
vá más allá de un simple aguijón
Es una cáscara que eventualmente daría vida;
dejaría el vuelo paradisiaco
para las palomas que se posan en las bancas
o a cualquier bestia con ansias de ilusión.
Pero me temo que esta noche
el frío ya ha posado sus cimientos, en nuestro cabello
y en estos huesos obsesionados por salir de la carne.
Un nuevo día acecha nuestros momentos
y la palabra amor, es un consuelo de estar y no estar
cuando todos hallan arrojado su triste bandera
nos crucificarán con dientes y rosas
para que nunca más volquemos nuestra alma
en el resplandor del amanecer.

Nocturno 3

De la necesidad de poner anclas a los sentimientos
al aullido despojado de la noche
De los sonetos mayúsculos
de contagiarte con mi verborrea de amor
de meterme en tu cerebro
de verte en mí
de vertirme en tí
de sudar palabras agónicas
de caminar entre la ficticia de aquél primer momento
de tu llamado al vacío
de la carta que escondí para tí
del adiós
del hasta pronto
del hasta nunca
de las flores venenosas que planté en mis letras.

Estoy cansado.


Nocturno 2

Es bueno saber que nadie nos reconoce
ni la noche con su conjuro de eternidad
ni las estrellas, que nunca nos hallan confiado su secreto.
Es bueno saber que a nadie le importa
lo que se piensa del mar y las gaviotas
conjunto de fantasía en boca de niños.
Es bueno saber que nos toman como fantasmas
voces errantes cambiarían su lenguaje por el nuestro
Como quién le habla a la rosa
cuando ya murió en tus hojas de roneo.
Cuando las aves se paseaban por nuestro esqueleto
cuando las olas se batían entre sí
cuando pensaba que eras un amuleto de buena suerte
cuando el tiempo nos convierte en olvido
es bueno saber que somos un silencio, un suspiro
una lágrima huyendo de la felicidad.

Nocturno 1

Voló una gaviota hacía el norte
buscando su horizonte
Otra gaviota voló hacia el mar
donde una vez te recogí
mientras estabas toda triste
cuando eras una juzgadora de hombres
cuando pensabas que la voz nunca había existido.
Un gorrión pasó y calzó su mirada
pero iba hacia su nido de lágrima
diciendo que había encontrado su luz.

Alguien encontró la pluma de un ave muerto
mientras se oía a lo lejos
palabras de ternura que se iban al vacío.
Alguien descubrió el corazón que guardabas
bajo tus cartas de tormento
donde anunciabas que Dios no era más
que un barco dentro de una botella
Otro vió en tus ojos, su destino fatal
su propio anuncio de muerte
bajo tus alas, palabras somníferas.

Gaviotas de amor, de locura, de distancia
y yo que azotando cuanta palabra agitodara me nace
intento mi huida de esperanza desesperada.

sábado, 29 de noviembre de 2008

Sí, el río lo sabe

"Mi corazón quiere ser fuego"

Palabras de un viejo aliento
robado a un árbol muerto
acurrucado en el vientre de su madre
la eterna voz de alguien que todo lo ha visto
se conmueve ante la naturaleza.
La música de los ríos tienen
un lenguaje similar al del cielo
los gorriones pululan entre las gotas de rocío
y todo es abrazado, asfixiado
con miedo a desgarrarse el alma
a caer en una conversación de hombre viejo
a declararse en un retrato enfermo.

Las palabras que se vuelven polillas
agujerean la chaqueta de la juventud

"Mi corazón quiere ser fuego".

jueves, 27 de noviembre de 2008

Para llorar

Siempre estoy solo
con una palabra de adiós siempre
sentado en una roca que me vió crecer
viendo que las flores son más jovenes
y que las estrellas han sido siempre jovenes
Siempre me busco en la soledad
como un traje que se reserva para un funeral
o como un cuadro extraviado de años
y siempre en el fín
en ese lugar que es hermoso en la distancia
que es desconocido, subterráneo.
Siempre estoy solo
con una palabra de adiós siempre
sentado, viendo rostros de fotografias siempre jovenes
de vinos que se mantienen siempre jovenes
de atardeceres siempre jovenes
para darme cuenta
que solo yo he envejecido.
Ya era hora de tender mis propias cuerdas
en ese valle que solía ser un canto de ave
el tiempo y su extraña silueta
toda ahí, preservada con mantos de color.
Era hora de una despedida anónima
de un abrazo que se le dá al viento
para que permanezca en la eternidad.
El canto de una nueva ola se estrella en mis lamentos
en esos guijarros de inconfundible soledad
He aquí que me encontrarás
despierto como un hombre a punto de morir
o como la estrella que desaparecerá para siempre:
Tanto es así que estas palabras
son mudas para los ojos que ocultan su vida de espía
ellas son mi silencio y amargura
pero para tí son flores de belleza y de verdad
Traed de tus pasos
ese nombre que marchita toda pasión carnal
y hace volar el verdadero origen
Traed de tus pasos
el cordón que ata nuestro corazón
porque pronto llegarán los aguaceros
tan bravo como una pistola sedienta de sangre
o como el perfume desesperado en busca de un nuevo olfato
Traed de tus pasos, el llanto que nos unió
desde el momento del nacimiento
yo te daré mis ojos que ven estrellas danzantes entre astros
traed de tí la flor que temiste robada
yo te enseñaré el lenguaje de las rocas
Porque es tiempo de tender las propias cuerdas
en ese valle que solía ser un canto de ave.

Marca

Deseaba verte
encadilarme en tus ojos
sobornar mis fallidos sentimientos altruistas
decirte eso que tanto anhelé
con el silencio como testigo
con los labios que serían mis jueces
en un eventual arrebato de amor.

Tengo miedo
de que mi secreto sea expuesto
como la ropa que se tiende en el campo
o que mis tan preciadas palabras
hallan sido azumagadas por el tiempo.

Qué me espera
Qué me acecha

Tengo miedo.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Esperanza

Sentado en el sillón viejo
se vé pasar la bandada de queltehues
que pasan en una dirección que parece no tener destino
mientras me fumo un cigarrillo
ése que sobra después de una noche de agitar de vasos
después de dar blasfemos besos
y profanas palabras de amor.

Sentado en el sillón viejo
mis antepasados se sientan a tomar la jarra de vino
cuya eternidad fué garantizada por brujos y presagios
que deambulan por calles
a quienes los perros vagos ladran sin piedad.

Fué en este sitio
que ví cimientos aferrándose al tiempo
fué en este sitio
que descubrí que las palabras
son tatuadas en un árbol muerto
que servirá para comenzar un nuevo fuego
Ahí, con los gatos, las estrellas que nos dan la espalda
sentados, juntos, en el sillón viejo de esperanza.


viernes, 21 de noviembre de 2008

Tarde

Tarde en mi centro
en mi sol desvanecente
en mi caballo de relincho hambruno
Tarde de horas que afligen
la tarde que abre sus llagas al vacío
hasta un agitar de muerte
un ronquido venido de arboles
y ese mar que apaña toda lágrima
es siempre ese destino que se evoca
tarde, siempre tarde
en una hora de difuntos
y deseos lastimeros.
Tu palabra, llena de ruegos
dan espectáculo entre mármol y mármol
La cadena del adiós parece suave como el ojo de un pescado
Es tan fácil quebrarte en mis manos
que no son frias ni calurosas
son carentes de amor, ese pecado que se cultiva a diario
en todo jardín que no tiene niños que hablen
el lenguaje de la inocencia.
Tarde de pensar en tí
mi fría y distante mujer
cuyo rostro he dejado de ver en sueños
en toda sombra que hace latir tu nombre
Tarde de esa expectativa
de aquel destino color de víbora
hambrienta cavadora de restos de bondad
nuestro cuerpo ha sido la leche de trágicos antepasados
que cavaron su tumba en nuestra piel
Para ellos, el tiempo
es la ceguera de nuestro futuro
la bandera de la muerte
ha culminado con la victoria de los caballos letreados
azotemos nuestra barba de agua estancada
la primavera verterá nuevos colores en nuestra anatomía
dejemos ya esa tarde de alma ruín
dejemos a las doncellas en su palacio de porcelana
entreguemos el triste corazón de la verdad
y la muerte de las cosas
nuestra suerte de hombres sin alma
el amor que ha dejado de ser nuestra flama.


domingo, 16 de noviembre de 2008

Parábola

Ella le hablaba a sus hadas
de que su amor se habia extraviado por el mundo.
El le hablaba a los chanchitos de tierra
que un día conocería una niña
que le pondría colores a sus palabras.

Ella le decía a la luna:
llévame lejos de esta triste tierra
de hombres con amuletos falsos
llévame, hasta que alguien diga basta.

El preguntaba a la laguna
¿cuando abrirás tu profunda quijada
para que no pueda volver a este lugar
donde el adiós es amo y señor?

El oro corría por su cabello
el futuro no es signo de su hambre
su espejo mostraba el máximo de su belleza
pero era triste en medio de sus propios manjares.

Para él, un cuento de amor
un feliz final de rosetas de maíz
una palabra que calza en dias de lluvia
pero era triste en sus propios designios.

Porque así es como se resbala la vida
con llantos y súplicas de muerte
la tristeza de amar,
una marca que no se olvida
y el recostarse sobre pétalos de olvido.

Poema de lejanía

Gasto el tiempo en recordar un nombre
una palabra que suele hacerme temblar
como un perro en la fria lluvia.

Gasto mi tiempo en sueños de proyección,
en ese futuro que se vé cuando la copa de vino
está en su punto álgido.
Me recuerda la primavera
en su terrible intento de llevarse los sinsabores del pasado.

En mi pueblo-ciudad
un amor es siempre un pretexto de muerte
como una condena que quisiera parir
signos de respiración en el tiempo
después de botar la carta en la que decía: te amo.

Esta noche hay tantas preguntas absurdas
tanta emoción de linajes finos
y si te dijera amor mío
tu dirías con tu mirada de incógnita emoción
"ya no creo en la palabras de un hombre atrapado por el viento".

jueves, 13 de noviembre de 2008

Desfloración

Recuerdo ver tu casa, ver tu luz,
esa agitación de espasmos terribles,
como de serpiente en garra de águila

Recuerdo tu nombre como esa distante flor
que se regala al primer amor
como esa bella palabra que se prometen
tras dos botellas de ron
las oscuras miradas.

Hoy veo mis caminos de niño.
La piedra en la que solía sentarme
es ahora una guarida de insectos.
Hoy veo con mis ojos de extraviado hombre
el llanto inútil del tiempo
esa terrible verdad que avanza
como el agua que siempre se esparce por las calles en verano.

Qué tan lejano estamos de nuestras vidas
qué tan cercano estamos de ser un recuerdo
enmarcado por la risa espléndida del adiós
Qué tan lejos estoy de ver tu casa
cuando yo ya no salgo de mi habitación
pensando que he dejado de ser vivo
para ser un objeto de adoración.

(Para Catherine)

domingo, 9 de noviembre de 2008

XXVII

Siempre se escucha una voz que dice basta
cuando las estrellas intentan conceder deseos
como el lejano aire de mar
que se recuerda con el estallido de la infancia
infancia que surje después de cada vaso de vino.
La rueda que ata los corazones
va por casas que se convierten en ruinas
con un tic tac de tiempo que parece detener
cualquier cosa, hasta risas genuinas.
Y qué silencio es capaz de volvernos ciegos y sordos
cuando la mano que dá de beber al perro callejero
sabe que nuestra alma carece de belleza eterna
Qué silencio aquél
suspiro que te dirijes al vacio
produce el sonido del adiós del alma;
Qué voz más suave
grita el dolor de los hombres
el naufragio llamado vida
La desesperación llamando
al devore de los sentidos
Mána de él, el lamento del futuro povenir
busquemos los bueyes y sus yugos
las palomas y sus mensajes nefastos
ya hay un aire de hombre libre que cuelga de los mesones
los navios destrozados en la guerra de los dominios perdidos
buscan un pedazo de su tierra madre.
Antes que nada
antes que todo
las caricias ya son fuente de una voz anciana
Antes de las cosas
antes del deseo
la palabra UTOPIA


domingo, 2 de noviembre de 2008

A la vida

Sonríeme
como la vez que contabamos los años venideros
pensando en autos que pasarían volando.

Sonríeme
aunque halla vuelto a mis abismos
a mis matices indefinidos.

Sonríeme de verdad
como un vino que se comparte en una noche de soledad
con la fiel sombra que finje cercanía.

Sonríeme aunque sea con tus lágrimas
pronto dejaré mis prendas en el patio
para los gatos recogidos de la calle.

Sonríeme, una vez más
con o sin máscaras
de súplicas, de amor, nostálgia.

Sonríeme
ya lejos de la tinta y la pluma.