Era el tiempo de hambre
de esperanza suprimida
de colores blancos o negros,
era el tiempo de unos zapatos extranjeros
con huella de pan
y marca tatuada en sal.
Era el tiempo de noches lastimeras
cuando galopaban cuatro almas furiosas
en el tiempo de regalar corazones
y de entregar vidas a los aconteceres;
cuando una despedida
era el comienzo de una nueva vida
cuando el beso yacía en el Invierno
cuando alguien predicaba con su voz anónima
la llegada de un nuevo mesias.
Es un tiempo marcado por reptiles,
por arácnidos movimientos
Con un vaso de vino visto desde afuera
el mar nunca ha dejado de sonreirnos
con esa horrible mirada indiferente
domingo, 31 de agosto de 2008
jueves, 28 de agosto de 2008
Juego sucio
Varilla
que azota estrellas
que arrebata el ala de la inocencia
recogido de un árbol venido del azar
con una culpa de años
Varilla
corrompiendo el cuerpo de un niño feliz
Varilla
predicando la maldición del pasado
los dientes caidos
el llanto, sumamente llanto
el color oscuro,
el baño como único testigo
la sangre que cae libre de prejuicio
el espejo impotente
la calidad de las manos
el agua que promete en vano la libertad
y ese dolor que germina
y ese dolor que no termina.
que azota estrellas
que arrebata el ala de la inocencia
recogido de un árbol venido del azar
con una culpa de años
Varilla
corrompiendo el cuerpo de un niño feliz
Varilla
predicando la maldición del pasado
los dientes caidos
el llanto, sumamente llanto
el color oscuro,
el baño como único testigo
la sangre que cae libre de prejuicio
el espejo impotente
la calidad de las manos
el agua que promete en vano la libertad
y ese dolor que germina
y ese dolor que no termina.
miércoles, 27 de agosto de 2008
Atalaya
Como un saludo más cálido que la primavera
como una palabra que brota recién nacida
como una ola que acompaña el sonido de una caricia
como una mirada de niño ingenuo.
Como un barco que dice adiós
como un canto indisoluble
como una rosa que florece para tí
como la cuna que nunca debimos dejar
como tu mano que quizo volver a mí
como el corazón húmedo y viejo de los santos
como tus labios que llaman a la despedida
como el juego de volar más alto
como el gesto que colma el placer de un niño
como la fotografia que yace colgada en una pared trizada
como los ojos que vimos nacer.
Tú, Atalaya
como una palabra que brota recién nacida
como una ola que acompaña el sonido de una caricia
como una mirada de niño ingenuo.
Como un barco que dice adiós
como un canto indisoluble
como una rosa que florece para tí
como la cuna que nunca debimos dejar
como tu mano que quizo volver a mí
como el corazón húmedo y viejo de los santos
como tus labios que llaman a la despedida
como el juego de volar más alto
como el gesto que colma el placer de un niño
como la fotografia que yace colgada en una pared trizada
como los ojos que vimos nacer.
Tú, Atalaya
Testamento
Deseo que mis huellas
jamás sean contadas
por enterradores de libros;
que no oficien en mí
la misa de la inmortalidad.
Deseo que los amantes de la noche
no destruyan mi cuerpo en busca de astros;
Que nadie desvele mi espiritu
en busca de esa estrella que una vez dí para ustedes.
Deseo que nadie cuente el grito ensordecedor de mis sueños
que nadie reviva mi paso silencioso por este mundo
entre vasos de vino y amigos fraudulentos;
que mi voz sea relegada como lo hacen los maullidos del tiempo.
Deseo que olviden mis tristezas,
mis actos de ser un buen augurio
que nadie cuente a la inversa
ni el aletear de pájaros que mueren bajo la nube del calor.
Recuerdenme como una agitación angustiosa
Como un momento de sobresalto en la noche
como un temblor que no registra sismógrafo alguno
como un grito desgarrador que se resigna en el olvido
como un vaso vacío
que espera un nuevo rellenar.
jamás sean contadas
por enterradores de libros;
que no oficien en mí
la misa de la inmortalidad.
Deseo que los amantes de la noche
no destruyan mi cuerpo en busca de astros;
Que nadie desvele mi espiritu
en busca de esa estrella que una vez dí para ustedes.
Deseo que nadie cuente el grito ensordecedor de mis sueños
que nadie reviva mi paso silencioso por este mundo
entre vasos de vino y amigos fraudulentos;
que mi voz sea relegada como lo hacen los maullidos del tiempo.
Deseo que olviden mis tristezas,
mis actos de ser un buen augurio
que nadie cuente a la inversa
ni el aletear de pájaros que mueren bajo la nube del calor.
Recuerdenme como una agitación angustiosa
Como un momento de sobresalto en la noche
como un temblor que no registra sismógrafo alguno
como un grito desgarrador que se resigna en el olvido
como un vaso vacío
que espera un nuevo rellenar.
Me cuesta mucho no escribir.....te
Me cuesta mucho no escribir.....te
me cuesta pensar en tu sabor que una vez fué cercano
en tu vapor que se gesta en esta lluvia
de ideas desparramadas
me cuesta decir signos amatorios
me cuesta pensar en esas letras de magullado cariño
en tus rezos que huelen a cenizas
en tu perfume de ayer
en tu beso seco y débil
hoja de otoño,silencio en mis manos.
me cuesta pensar en tu sabor que una vez fué cercano
en tu vapor que se gesta en esta lluvia
de ideas desparramadas
me cuesta decir signos amatorios
me cuesta pensar en esas letras de magullado cariño
en tus rezos que huelen a cenizas
en tu perfume de ayer
en tu beso seco y débil
hoja de otoño,silencio en mis manos.
martes, 26 de agosto de 2008
Breve paseo
La casa ya se abandonó.
Los obsequios son movidos por un viento apenas perceptible.
La casa se siente vacia
con espacios que huelen a recónditos momentos distantes.
La casa que parece un árbol viejo apunto de caer
te nombra silenciosa y triste
con sus ventanas que quieren el artificio del volar,
con la palabra amor en el lenguaje materno
con una piedra que nunca salió de una entraña natural;
La casa que te vió nacer
es un maullido agonizante
una chimenea de recuerdos flotantes.
Los obsequios son movidos por un viento apenas perceptible.
La casa se siente vacia
con espacios que huelen a recónditos momentos distantes.
La casa que parece un árbol viejo apunto de caer
te nombra silenciosa y triste
con sus ventanas que quieren el artificio del volar,
con la palabra amor en el lenguaje materno
con una piedra que nunca salió de una entraña natural;
La casa que te vió nacer
es un maullido agonizante
una chimenea de recuerdos flotantes.
domingo, 24 de agosto de 2008
Nocturno
Quién es aquél que se escabulle
entre una rosa y una paloma
contemplado como un féretro descuidado
dejando sueños de mar, de estrellas y de brisas?
La pincelada del cariño
como una hoja que cae al olvido
los rostros que reclaman el lamento
el graznido de un pájaro violento
voces de alabanza abolida
la marcha de un hombre que temió volar
todo enjaulado como un lobo encabritado.
Las damas de hoy con su cigarro educado
los hombres de hoy con el largo de sus años en el hombro
la abuela que reflexiona un designio oscuro
la muerte demonizada no queriendo estar en su sitio.
la orgía de las emociones
como una jauría de perros coléricos
la sangre como un río que se desborda iracundo
para caer en un gesto de amor acabado......
Los fantasmas que nos observan
no temen a la maldición del tiempo.
Ellos son como plumas que nunca han de caer
Tanto de las cosas,
tantas olas que jamás lograremos acaecer
Tanto vestigio que hulle por los callejones
tanto fantasma anónimo con el rosario de la vida en mano
Tanto de las cosas,
poco de la vida,
nada del infinito
entre una rosa y una paloma
contemplado como un féretro descuidado
dejando sueños de mar, de estrellas y de brisas?
La pincelada del cariño
como una hoja que cae al olvido
los rostros que reclaman el lamento
el graznido de un pájaro violento
voces de alabanza abolida
la marcha de un hombre que temió volar
todo enjaulado como un lobo encabritado.
Las damas de hoy con su cigarro educado
los hombres de hoy con el largo de sus años en el hombro
la abuela que reflexiona un designio oscuro
la muerte demonizada no queriendo estar en su sitio.
la orgía de las emociones
como una jauría de perros coléricos
la sangre como un río que se desborda iracundo
para caer en un gesto de amor acabado......
Los fantasmas que nos observan
no temen a la maldición del tiempo.
Ellos son como plumas que nunca han de caer
Tanto de las cosas,
tantas olas que jamás lograremos acaecer
Tanto vestigio que hulle por los callejones
tanto fantasma anónimo con el rosario de la vida en mano
Tanto de las cosas,
poco de la vida,
nada del infinito
Sentimiento y Presagio ( Mar y Ana)
Te veo
Siempre te he visto
tras ese espejo trizado
tu risa que quiere escapar como un relámpago
mi palabra que no puede tomar alcance;
he ahí un buen sentimiento
envuelto en tabaco barato
sin el desperdicio de la indiferencia
Bajo tus ojos
la tempestad es más brava que antes
ya no riegas semillas de cariño
eres frágil como una selección de avatares
como un sueño que no puede sostener a su voz cantante.
Te riegas en tu espejo
miradas y reojos a paño descubierto
desnudando a esos otros ojos, oscuros,
que temen el contemplar de tu figura;
Eres distante y hermosa como los polos opuestos
con la luna colgando de tu cuello
y tu lenguaje que teme al encierro
eres un viento que escapa de su dueño
una palabra que se teme decir.
Mujer, el mar calcina nuestras miradas
el gorrión que nos habló
ha perdido su cuenta regresiva
No dejes de acallar tus palabras
Mar y Ana
el viento traerá maullidos violentos
la noche se recostará sobre cada fogata de compasión
oleremos a leña en desuso
a amanecer en estado de embriaguez.
Siempre te he visto
tras ese espejo trizado
tu risa que quiere escapar como un relámpago
mi palabra que no puede tomar alcance;
he ahí un buen sentimiento
envuelto en tabaco barato
sin el desperdicio de la indiferencia
Bajo tus ojos
la tempestad es más brava que antes
ya no riegas semillas de cariño
eres frágil como una selección de avatares
como un sueño que no puede sostener a su voz cantante.
Te riegas en tu espejo
miradas y reojos a paño descubierto
desnudando a esos otros ojos, oscuros,
que temen el contemplar de tu figura;
Eres distante y hermosa como los polos opuestos
con la luna colgando de tu cuello
y tu lenguaje que teme al encierro
eres un viento que escapa de su dueño
una palabra que se teme decir.
Mujer, el mar calcina nuestras miradas
el gorrión que nos habló
ha perdido su cuenta regresiva
No dejes de acallar tus palabras
Mar y Ana
el viento traerá maullidos violentos
la noche se recostará sobre cada fogata de compasión
oleremos a leña en desuso
a amanecer en estado de embriaguez.
sábado, 23 de agosto de 2008
El hombre que no tiene ojos
Permanecer sentado
implorando al cielo las bondades del olvido
como queriendo borrar toda huella que acuse olor revertido
el hombre que no tiene ojos
devora pasos, huele perfumes de un siglo mal parido
se deja observar por algunos perros cubiertos de hambre
llama silencio a las olas coléricas
acaricia al tiempo con la marca del pez
lo vuelve un ronquido semidesnudo
el hombre que no tiene ojos
Desabrocha el cinturón de la virginidad
quiere abarcar monumentos con botella en mano
le silba a las mujeres canciones de olvido
el frio cala los huesos como olas atrapando gaviotas
la miradas que viajan por el humo
como una visión que aparece tras un espejo
el hombre que no tiene ojos
tiene pertenencias en Francia, que no recuerda
tiene mujeres que llama luciernagas
tiene cartas que nunca verán la luz
vive de un naufragio que llama corazón
corre como un león a punto de ser cazado
como gesto que se hace cenizas de manera violenta
el hombre que no tiene ojos.
implorando al cielo las bondades del olvido
como queriendo borrar toda huella que acuse olor revertido
el hombre que no tiene ojos
devora pasos, huele perfumes de un siglo mal parido
se deja observar por algunos perros cubiertos de hambre
llama silencio a las olas coléricas
acaricia al tiempo con la marca del pez
lo vuelve un ronquido semidesnudo
el hombre que no tiene ojos
Desabrocha el cinturón de la virginidad
quiere abarcar monumentos con botella en mano
le silba a las mujeres canciones de olvido
el frio cala los huesos como olas atrapando gaviotas
la miradas que viajan por el humo
como una visión que aparece tras un espejo
el hombre que no tiene ojos
tiene pertenencias en Francia, que no recuerda
tiene mujeres que llama luciernagas
tiene cartas que nunca verán la luz
vive de un naufragio que llama corazón
corre como un león a punto de ser cazado
como gesto que se hace cenizas de manera violenta
el hombre que no tiene ojos.
miércoles, 20 de agosto de 2008
Manifiesto (inoportuno)
El poeta que se precie como tal, no es un filántropo por naturaleza.
Es más bien un obtuso observador de una realidad que apaña sus ojos.
El poeta que se jacte de ser uno, ya no lo es.
La poesía debe ser un instrumento interpretado sólo por aquellos que ven la vida
como una burbuja que está a punto de estallar
y al ver esa imágen tan categórica se produce el pánico que puede llegar
adquirir un buen verso.
Hay algunos doctores que afirman estar en el cielo por su nombramiento.
La poesía no es de unos pocos sino de todos, pero son algunos los que pueden
acariciar el rostro de la poesía como a la más amada de las doncellas.
Es fácil pregonar "yo escribo" cuando todos se dedican a leer pasajes rutinarios
que abarcan torrentes de lucidez y un insoportable olor a intelectual,
lo que hace más que continuar por el sendero de la insensatez de lo vivido y lúcido
sin más alma que el buen momento.
La poesía debe levantarse de su manantial de hermosura, de lejanía
para dar el paso a la perversidad de su forma más arcaica.
El riesgo que esto conlleva es el envenenamiento, salvo para unos pocos
que son los que se guarecen del calor del amor y ven la faceta que se teme explorar.
El poeta ha maldicho todo sus amores, los ha llevado a todas las galaxias finitas
y se piensa que ya no hay más infinito, sino que huele a Neruda y apesta
a revolución perdida.
En mis versos actuales, hago hincapié a la desdicha y a la lejanía de las cosas,
al del amor que ya no está y al que nunca vendrá.
Hay alguién que ya escribió esto, pero la sorpresa es para los ojos y oídos recien nacidos.
Todos hablan del amor que se extraña, del que se perdió, del que se encontrará.
Todos hablan del miedo y el gusto por la muerte.
Es un proceso necesario para desterrar toda mancha de significado que eso conlleva.
Para eso y no para seguir con el viejo lamento, es necesario una poesía que se burle de sus antecesores,
de la rutina equivocada de Hahn, que con sus embrujos paradisiacos,
sólo sirve de comida para reyes que se engolosinan con palabras de erudicción.
La frialdad aparente para los novatos, oculta el verdadero calor para los que saben leer.
El adiós ya no es una despedida, ni un consuelo de un mañana .
Es la maldición que se exorciza, la cadena del amor que se destruye.
Su calor es la intransigencia de su significado, es la rotura del creador de la palabra
para convertirla en el motor que reprimido,emergerá con la fuerza incorruptible del vocablo.
La poesía está agotada de la cercanía al pueblo.
Se comportan como una niña a la que todos ignoran y que consideran poco sociable.
La poesía debe volver a ocupar el reinado que le pertenece, pero sin su belleza caucásica
ni con el humo de trenes, ni bajo la esmeralda de los impulsos.
Debe volverse desnuda, al punto que llegue a aterrar a sus lectores,
hervir el alma a los puritanos de clase más baja que los perros sin dueño.
Mis versos poseen la apariencia de muchos.
Y muchos dirán que no es lo que se encuentra sino lo que se lee
lo que prevalecerá....
Sólo aquellos que han entendido que mi despedida es un retiro al olvido
y que de ahí extraeré mis fuerzas me comprenderán.
Es más bien un obtuso observador de una realidad que apaña sus ojos.
El poeta que se jacte de ser uno, ya no lo es.
La poesía debe ser un instrumento interpretado sólo por aquellos que ven la vida
como una burbuja que está a punto de estallar
y al ver esa imágen tan categórica se produce el pánico que puede llegar
adquirir un buen verso.
Hay algunos doctores que afirman estar en el cielo por su nombramiento.
La poesía no es de unos pocos sino de todos, pero son algunos los que pueden
acariciar el rostro de la poesía como a la más amada de las doncellas.
Es fácil pregonar "yo escribo" cuando todos se dedican a leer pasajes rutinarios
que abarcan torrentes de lucidez y un insoportable olor a intelectual,
lo que hace más que continuar por el sendero de la insensatez de lo vivido y lúcido
sin más alma que el buen momento.
La poesía debe levantarse de su manantial de hermosura, de lejanía
para dar el paso a la perversidad de su forma más arcaica.
El riesgo que esto conlleva es el envenenamiento, salvo para unos pocos
que son los que se guarecen del calor del amor y ven la faceta que se teme explorar.
El poeta ha maldicho todo sus amores, los ha llevado a todas las galaxias finitas
y se piensa que ya no hay más infinito, sino que huele a Neruda y apesta
a revolución perdida.
En mis versos actuales, hago hincapié a la desdicha y a la lejanía de las cosas,
al del amor que ya no está y al que nunca vendrá.
Hay alguién que ya escribió esto, pero la sorpresa es para los ojos y oídos recien nacidos.
Todos hablan del amor que se extraña, del que se perdió, del que se encontrará.
Todos hablan del miedo y el gusto por la muerte.
Es un proceso necesario para desterrar toda mancha de significado que eso conlleva.
Para eso y no para seguir con el viejo lamento, es necesario una poesía que se burle de sus antecesores,
de la rutina equivocada de Hahn, que con sus embrujos paradisiacos,
sólo sirve de comida para reyes que se engolosinan con palabras de erudicción.
La frialdad aparente para los novatos, oculta el verdadero calor para los que saben leer.
El adiós ya no es una despedida, ni un consuelo de un mañana .
Es la maldición que se exorciza, la cadena del amor que se destruye.
Su calor es la intransigencia de su significado, es la rotura del creador de la palabra
para convertirla en el motor que reprimido,emergerá con la fuerza incorruptible del vocablo.
La poesía está agotada de la cercanía al pueblo.
Se comportan como una niña a la que todos ignoran y que consideran poco sociable.
La poesía debe volver a ocupar el reinado que le pertenece, pero sin su belleza caucásica
ni con el humo de trenes, ni bajo la esmeralda de los impulsos.
Debe volverse desnuda, al punto que llegue a aterrar a sus lectores,
hervir el alma a los puritanos de clase más baja que los perros sin dueño.
Mis versos poseen la apariencia de muchos.
Y muchos dirán que no es lo que se encuentra sino lo que se lee
lo que prevalecerá....
Sólo aquellos que han entendido que mi despedida es un retiro al olvido
y que de ahí extraeré mis fuerzas me comprenderán.
Parábola del reencuentro
Un aire de ayer
como la ropa que se usó para amar una noche
se detiene en los ojos.
Con pies desnudos,
sintiendo el palpitar de una rosa apenas parida
por un glorioso palomar nocturno
una boca que llama un suspiro acabado,
una palabra llena de artimañas amorosas
una piel y cabellos teñidos con una belleza de mármol
la mujer que se posa llamando a nadie,
la niña que una vez dió vida a una estrella sin dueño,
con fragancia nostálgica evocando los rumores de su padre
Amó como un libro abierto
los ojos de su hombre de agua;
Lo volvíase torrente de locura,
pasado que hace temblar.
El bebía de sus manos el cielo contado y apilado de Huidobro
mientras vislumbraba a un hombre de sombrero tétrico y noctámbulo.
Ahí se preparó para hacerse hombre,
tras el paño de los valientes,
la mujer que encantada se hacía de su primer parido de nube,
soltó lágrima descomunal,
ficticio insaciable tras la muerte de su ser, su día y su hambre.
Esto es correr contra el tiempo decía con voz fatídica
el hombre que cavaba una tumba de mil años.
Cada hueso se volvío semilla de nuevas aves
y como parte de las entrañas del vacío
su nombre no inmortalizado llamaba a las gaviotas del destino.
Me ves morir, como si fuera un suspiro que nunca he dado
y alejandose de todo encuentro
aquella sombra con velo marchito cayó sobre una rosa ya vieja;
He sido yo, el hombre que amó por tí
con mi pala y sandalias desperdigadas por rincones
Mujer, tú sólo llevas un calvario en tu vientre
El mundo no necesita ser visto por otros seres ingenuos.
Y mientras la miraba pidió: Vuelvete, amor,
a tu cuerpo azul.
como la ropa que se usó para amar una noche
se detiene en los ojos.
Con pies desnudos,
sintiendo el palpitar de una rosa apenas parida
por un glorioso palomar nocturno
una boca que llama un suspiro acabado,
una palabra llena de artimañas amorosas
una piel y cabellos teñidos con una belleza de mármol
la mujer que se posa llamando a nadie,
la niña que una vez dió vida a una estrella sin dueño,
con fragancia nostálgica evocando los rumores de su padre
Amó como un libro abierto
los ojos de su hombre de agua;
Lo volvíase torrente de locura,
pasado que hace temblar.
El bebía de sus manos el cielo contado y apilado de Huidobro
mientras vislumbraba a un hombre de sombrero tétrico y noctámbulo.
Ahí se preparó para hacerse hombre,
tras el paño de los valientes,
la mujer que encantada se hacía de su primer parido de nube,
soltó lágrima descomunal,
ficticio insaciable tras la muerte de su ser, su día y su hambre.
Esto es correr contra el tiempo decía con voz fatídica
el hombre que cavaba una tumba de mil años.
Cada hueso se volvío semilla de nuevas aves
y como parte de las entrañas del vacío
su nombre no inmortalizado llamaba a las gaviotas del destino.
Me ves morir, como si fuera un suspiro que nunca he dado
y alejandose de todo encuentro
aquella sombra con velo marchito cayó sobre una rosa ya vieja;
He sido yo, el hombre que amó por tí
con mi pala y sandalias desperdigadas por rincones
Mujer, tú sólo llevas un calvario en tu vientre
El mundo no necesita ser visto por otros seres ingenuos.
Y mientras la miraba pidió: Vuelvete, amor,
a tu cuerpo azul.
martes, 19 de agosto de 2008
Mujer con vista a la ventana
El viento sopla su argumento típico
no hay sombra, no hay refugio.
Los números cabalgan rapido,
son espermas, nebulosas que se explotan en sí
para caer en un no de vaho,
de noche insensata,
de columna sin vertice.
Hoy...
No hay hoy, no hay mañana,
leves recuerdos que se desvanecen
como una cerveza que se compró
con el último de los centavos
y que vienen a cobrar su última condena
sobre un bolsillo que dá más aire de esperanza
que de presente,
así es un agitar de emociones sepultadas
con un aire a putrefacto,
amor de invierno desnudo.
Me llamas con el galope del descuido
yo azoto a las luciernagas de la esperanza.
Haz cantar a las esferas del infortunio,
muerte que se posa sobre el mar calmo.
Yo sé que eres más poderosa
que todo verso juglar
más que un sonido incorruptible
boquiabieta ante la compasión.
Oh, fiera,
arrebato de locura que come toda alma piadosa
me socavas en tu cuento de dulzura,
nunca llamas, nunca gritas,
en esa asfixia que llamo amor.
no hay sombra, no hay refugio.
Los números cabalgan rapido,
son espermas, nebulosas que se explotan en sí
para caer en un no de vaho,
de noche insensata,
de columna sin vertice.
Hoy...
No hay hoy, no hay mañana,
leves recuerdos que se desvanecen
como una cerveza que se compró
con el último de los centavos
y que vienen a cobrar su última condena
sobre un bolsillo que dá más aire de esperanza
que de presente,
así es un agitar de emociones sepultadas
con un aire a putrefacto,
amor de invierno desnudo.
Me llamas con el galope del descuido
yo azoto a las luciernagas de la esperanza.
Haz cantar a las esferas del infortunio,
muerte que se posa sobre el mar calmo.
Yo sé que eres más poderosa
que todo verso juglar
más que un sonido incorruptible
boquiabieta ante la compasión.
Oh, fiera,
arrebato de locura que come toda alma piadosa
me socavas en tu cuento de dulzura,
nunca llamas, nunca gritas,
en esa asfixia que llamo amor.
lunes, 11 de agosto de 2008
Jugándonos la vida
Fumo un cigarro.
Mi alma ya está acostumbrada al maltrato.
Cualquier gesto, debiera ser un producto de muerte
Mas, el barco que recala en cada esquina
Eleva un ancla de oro y vida
La marea arroja su nuevo llanto
La de las personas que vuelven con su cabeza encogida
La marea arroja su nueva disculpa,
Los niños que se hacen hombres-cruces
Los designios ofrecen una nueva treta
Cortar nuestras alas a cambio de un pasado hermoso en su vino.
Los caminos apuntan un pueblo con aliento putrefacto
La noche que teme ser clara
Nos silba su confesión de amor degastada
Los perros que revolotean como niños
Los niños que tienen mirada de perro
Que destrucción nos hemos creado.
El tiempo de caminar sobre rieles
De beber en la morada de algunos muertos anónimos
Se terminó cuando dimos el golpe a la vida
Cuando le mostramos una juventud hecha de afilados ojos
No nos percatamos de esos números
Que nos envolvieron como llamas que devoraron el hogar de un desconocido
Como la fotografia de una amada que se gastó en el recuerdo
La gente y el llanto
El juego de los adivinos pasó por la mesa de al lado.
Todo es un respirar lejano.
Una cuenta que no se había pagado.
Mi alma ya está acostumbrada al maltrato.
Cualquier gesto, debiera ser un producto de muerte
Mas, el barco que recala en cada esquina
Eleva un ancla de oro y vida
La marea arroja su nuevo llanto
La de las personas que vuelven con su cabeza encogida
La marea arroja su nueva disculpa,
Los niños que se hacen hombres-cruces
Los designios ofrecen una nueva treta
Cortar nuestras alas a cambio de un pasado hermoso en su vino.
Los caminos apuntan un pueblo con aliento putrefacto
La noche que teme ser clara
Nos silba su confesión de amor degastada
Los perros que revolotean como niños
Los niños que tienen mirada de perro
Que destrucción nos hemos creado.
El tiempo de caminar sobre rieles
De beber en la morada de algunos muertos anónimos
Se terminó cuando dimos el golpe a la vida
Cuando le mostramos una juventud hecha de afilados ojos
No nos percatamos de esos números
Que nos envolvieron como llamas que devoraron el hogar de un desconocido
Como la fotografia de una amada que se gastó en el recuerdo
La gente y el llanto
El juego de los adivinos pasó por la mesa de al lado.
Todo es un respirar lejano.
Una cuenta que no se había pagado.
domingo, 10 de agosto de 2008
Cocaína
Nuestro abrazo
es una cordial burla hacia la vida
Tú, yo, ellos
ocultos en esa palabrería viciada
con un antifaz de marca
y un dinero que nunca supo comprar el amor.
El círculo nos roba la vida
las manos que antes daban palmadas
hoy muelen hechizos de viejos hombres perdidos en el tiempo.
Las piernas que saltaban para alcanzar el cielo
es una madeja de hilo débil como una voz agonizante.
los recuerdos son crudos
los hijos son inversiones para el más postor
el amor se disfraza con vino y lujuria
la llama que nos creó,
nos ha dejado en esta cueva de falsa hermandad
devastado, maltrecho, pasado.
Hay un niño tras el árbol
con un juguete que no mide el tiempo,
pero que llora imitando nuestra muerte.
es una cordial burla hacia la vida
Tú, yo, ellos
ocultos en esa palabrería viciada
con un antifaz de marca
y un dinero que nunca supo comprar el amor.
El círculo nos roba la vida
las manos que antes daban palmadas
hoy muelen hechizos de viejos hombres perdidos en el tiempo.
Las piernas que saltaban para alcanzar el cielo
es una madeja de hilo débil como una voz agonizante.
los recuerdos son crudos
los hijos son inversiones para el más postor
el amor se disfraza con vino y lujuria
la llama que nos creó,
nos ha dejado en esta cueva de falsa hermandad
devastado, maltrecho, pasado.
Hay un niño tras el árbol
con un juguete que no mide el tiempo,
pero que llora imitando nuestra muerte.
Poema de bar
Es frío.
Es camino sin regreso.
La gente con su tenida de afectos.
Vago por los bares
viendo rostros de una falsedad que no cabe en la risa
cuando descanso mis huesos en uno de esos asientos
próximos a la llegada del vacío.
El humo del cigarro barato
impregna mis recuerdos
los vuelve tóxicos,
con ansias de tomar el vuelo que le he prometido.
No hay mujeres hermosas.
Sólo doncellas que se derriten por un puñado de monedas
y que cuelgan del péndulo del amor.
Alguién me habla con ese silencio de muertos.
Lo ignoro.
Las cartas ventilandose en la mesa
muestran el abismo que nos separa.
Entre tantos árboles oscuros
la pipa que enciendo
es la única que resulta genuina.
Me bebo con cada palabra alzada
me miro en ese espejo frente a mí
La visión me aterra.
Me bebo con la sencillez de saber que existi
en un tiempo de gorriones,
y que vuelve sólo,
con cenizas de amor en la suela de mis zapatos.
El rasguño de las estrellas,
la indiferencia de las estaciones
todo deja su lamento en nuestra piel
las prédicas que oí de niño
los llantos de la madre fuerte
la aguja del reloj que gira más a favor de la muerte
los fantasmas del dolor,
los parientes que están incumbrados en el cielo
todo deja su perfume que nos prepara para ese adiós definitivo.
Ahí, entre carcajadas frenéticas
la bulla de la carne
el vómito de los espiritus infantiles
me vuelvo un calabozo frío
sin alcance de luz
con un poco de mí haciendo la señal de la cruz.
Es camino sin regreso.
La gente con su tenida de afectos.
Vago por los bares
viendo rostros de una falsedad que no cabe en la risa
cuando descanso mis huesos en uno de esos asientos
próximos a la llegada del vacío.
El humo del cigarro barato
impregna mis recuerdos
los vuelve tóxicos,
con ansias de tomar el vuelo que le he prometido.
No hay mujeres hermosas.
Sólo doncellas que se derriten por un puñado de monedas
y que cuelgan del péndulo del amor.
Alguién me habla con ese silencio de muertos.
Lo ignoro.
Las cartas ventilandose en la mesa
muestran el abismo que nos separa.
Entre tantos árboles oscuros
la pipa que enciendo
es la única que resulta genuina.
Me bebo con cada palabra alzada
me miro en ese espejo frente a mí
La visión me aterra.
Me bebo con la sencillez de saber que existi
en un tiempo de gorriones,
y que vuelve sólo,
con cenizas de amor en la suela de mis zapatos.
El rasguño de las estrellas,
la indiferencia de las estaciones
todo deja su lamento en nuestra piel
las prédicas que oí de niño
los llantos de la madre fuerte
la aguja del reloj que gira más a favor de la muerte
los fantasmas del dolor,
los parientes que están incumbrados en el cielo
todo deja su perfume que nos prepara para ese adiós definitivo.
Ahí, entre carcajadas frenéticas
la bulla de la carne
el vómito de los espiritus infantiles
me vuelvo un calabozo frío
sin alcance de luz
con un poco de mí haciendo la señal de la cruz.
martes, 5 de agosto de 2008
Surrealismo barato
El cuarto es oscuro.
Y te pienso de manera enfermiza.
¿Y quién eres tú joven desaliñado,
de pascuas viejas que se desprenden de tus labios?
De una orilla
que proviene de un momento erótico
no de carne y apegos
sino de estrellas y ensueños.
La noche que ya cubre mi huellas
Mis arpegios que ya no recubren esas manos de agua.
Se convierte en ese gesto dócil de hambre y angustia.
Es fácil pensarte
rememorar tus encantos, el arcoiris que nos vió nacer
y ese perfume que vá más allá que cualquier lamento fatuo
es una comida de reptiles y alacránes de rapiña.
Siempre vistes esa nube que huele a destino incierto.
A desconfianza húmeda, grotezca
Con esa mirada que se agita como un pañuelo en despedida
En esos manatiales que carecen de pavores sonoros.
Me gusta verte sonreir como una sinfónica
Verte alardear de esas hazañas heroicas como caballos en campo traviesa.
Veo que tu lado del infinito
ha arrojado su rostro más virginal
la de hablarme como leche que brota de los senos de la amada.
Ya ni tu sombra ni tus galopes nocturnos
corren tras de mí.
La carrera vá más allá del horizonte
donde tus ansias y tu pensar interrogante
son devorado por las gaviotas que no vuelven al hogar.
La pieza es oscura.
La noche se vacía por la cerradura.
Y te pienso de manera enfermiza.
¿Y quién eres tú joven desaliñado,
de pascuas viejas que se desprenden de tus labios?
De una orilla
que proviene de un momento erótico
no de carne y apegos
sino de estrellas y ensueños.
La noche que ya cubre mi huellas
Mis arpegios que ya no recubren esas manos de agua.
Se convierte en ese gesto dócil de hambre y angustia.
Es fácil pensarte
rememorar tus encantos, el arcoiris que nos vió nacer
y ese perfume que vá más allá que cualquier lamento fatuo
es una comida de reptiles y alacránes de rapiña.
Siempre vistes esa nube que huele a destino incierto.
A desconfianza húmeda, grotezca
Con esa mirada que se agita como un pañuelo en despedida
En esos manatiales que carecen de pavores sonoros.
Me gusta verte sonreir como una sinfónica
Verte alardear de esas hazañas heroicas como caballos en campo traviesa.
Veo que tu lado del infinito
ha arrojado su rostro más virginal
la de hablarme como leche que brota de los senos de la amada.
Ya ni tu sombra ni tus galopes nocturnos
corren tras de mí.
La carrera vá más allá del horizonte
donde tus ansias y tu pensar interrogante
son devorado por las gaviotas que no vuelven al hogar.
La pieza es oscura.
La noche se vacía por la cerradura.
Después de un vaso
Nuestro llanto se encuentra eclipsado
en dos abismos profundos.
Siempre es el paso
de un retorno que se espera amalgamado,
torbellinos de emoción extática.
Me gustaría pasear por entre tus flores tristes
pensar en esa semilla que se implantó
en el estómago de un ave en celo
que crece, exhuberante
y que riega registros atemporales.
Pensar es un acierto salvaje.
Recordar es un acto de reniego a la vida.
en dos abismos profundos.
Siempre es el paso
de un retorno que se espera amalgamado,
torbellinos de emoción extática.
Me gustaría pasear por entre tus flores tristes
pensar en esa semilla que se implantó
en el estómago de un ave en celo
que crece, exhuberante
y que riega registros atemporales.
Pensar es un acierto salvaje.
Recordar es un acto de reniego a la vida.
sábado, 2 de agosto de 2008
Impulsos ventilados
Baratas
ASco
Desasosiego
perturbación
niña sin ojos
aquelarres
brujas de amor y muerte
vómitos
calambres
peste
odio y tristeza
vino y vino y más vino
Cigarros, cigarros, cigarros
Bromas,
Te odio, no te necesito
Noche pesada
la palabra da vida y no muerte
La construcción del castillo de los justos
Desagarradora declaración
Gente de mierda.
No ¿por qué yo?
Si, dále no más
CAVA TU TUMBA
oyeme!!!!
no me ves?
Y si estoy ciego...
Y si estoy...
Y si...
ASco
Desasosiego
perturbación
niña sin ojos
aquelarres
brujas de amor y muerte
vómitos
calambres
peste
odio y tristeza
vino y vino y más vino
Cigarros, cigarros, cigarros
Bromas,
Te odio, no te necesito
Noche pesada
la palabra da vida y no muerte
La construcción del castillo de los justos
Desagarradora declaración
Gente de mierda.
No ¿por qué yo?
Si, dále no más
CAVA TU TUMBA
oyeme!!!!
no me ves?
Y si estoy ciego...
Y si estoy...
Y si...
Carta del viajero
Hola, soy un viajero
no preguntes por dirección alguna
mi ruego me conduce a odiarte
y me apena saber que un día te amé más que mi vida
pero así es el canto del amor
intransigente, benévolo y obseno.
Mis pasos no son seguidos por los iluminados
esas bestias que acarrean toneladas de libros
pero que sin él, son meros animales de carga
No voy a ninguna parte
voy a todas y a ninguna
no sabría explicarte la verdad
ya que tú eres un sueño,
y yo soy una realidad trágica
que se sacude en espasmos de lucidez y arrebatos de inocencia.
Soy un viajero que nada en direcciones opuestas
por un lado me llama la atención los ángeles que se creen hombres
y por otro , la relación del mal dentro del bien.
Soy un testigo de esos fenómenos
que algunos llamarían grave,
pero para mí
es el único vestigio que nos dice que estamos vivos.
Y sí, amor mío
nos dejamos de creer
y eso me apena tanto, tanto.
Ya no sé si hablarle al mar
el desencuentro de los hombres
o preguntar si el amor no existe en sus fauces;
ya no hallo qué preguntar
y se siente tan lamentable ser yo
que un leve suspiro me roba mis raices de felicidad
cuando pienso que estoy tan lejos de casa.
Hoy viajo de nuevo.
Pienso irme de este mundo
¿recuerdas cuando te hablaba de eso?
Nos reíamos mientras pensabas que era una broma sin sentido.
Me quiero ir.....
tan lejos, lo suficiente para que tu recuerdo
sea devorado por los peces de la estación.
No podrás seguirme
ni tus cartas, ni tu perfume, ni tu sonrisa, ni tu alma.
Tengo todo listo.
Me marcho un día feliz.
Siempre me ha gustado la navidad
desde que era niño.
Creo que es un buen día.
Te deseaba la mejor navidad ¿recuerdas?
te llamaba en secreto, lo único que nos unía
la complicidad de querernos en silencio.
Pero como dije, ya tengo todo listo.
Guardo el mejor de mis poemas para tí
Tal vez entiendas que nunca quise dejarte.
Me marcho a casa.
Dicen que alguien nos espera siempre.
Le contaré a Huidobro que conocí a la mujer más hermosa
A Teillier le diré que ni los paisajes más lejanos
podrían recubrir tus ojos.
Te voy a extrañar, si eso es lo que quieres saber.
Hubiera preferido.......
sabes lo que hubiera preferido.
Adiós.
Adiós a nuestros cantos
a la primigenia que nos llevó de un lado para otro
A las emociones de oscuridad que siempre nos amaron
Adiós a todo
Al tiempo, a las letras, al arte que más amo
Adiós a los minutos en desvelo
a los recuerdos y a las cosas que se fingen cuando se eclipsan
ambos rostros de deseperación y abrazos cohibidos
Adios....
Adiós.
no preguntes por dirección alguna
mi ruego me conduce a odiarte
y me apena saber que un día te amé más que mi vida
pero así es el canto del amor
intransigente, benévolo y obseno.
Mis pasos no son seguidos por los iluminados
esas bestias que acarrean toneladas de libros
pero que sin él, son meros animales de carga
No voy a ninguna parte
voy a todas y a ninguna
no sabría explicarte la verdad
ya que tú eres un sueño,
y yo soy una realidad trágica
que se sacude en espasmos de lucidez y arrebatos de inocencia.
Soy un viajero que nada en direcciones opuestas
por un lado me llama la atención los ángeles que se creen hombres
y por otro , la relación del mal dentro del bien.
Soy un testigo de esos fenómenos
que algunos llamarían grave,
pero para mí
es el único vestigio que nos dice que estamos vivos.
Y sí, amor mío
nos dejamos de creer
y eso me apena tanto, tanto.
Ya no sé si hablarle al mar
el desencuentro de los hombres
o preguntar si el amor no existe en sus fauces;
ya no hallo qué preguntar
y se siente tan lamentable ser yo
que un leve suspiro me roba mis raices de felicidad
cuando pienso que estoy tan lejos de casa.
Hoy viajo de nuevo.
Pienso irme de este mundo
¿recuerdas cuando te hablaba de eso?
Nos reíamos mientras pensabas que era una broma sin sentido.
Me quiero ir.....
tan lejos, lo suficiente para que tu recuerdo
sea devorado por los peces de la estación.
No podrás seguirme
ni tus cartas, ni tu perfume, ni tu sonrisa, ni tu alma.
Tengo todo listo.
Me marcho un día feliz.
Siempre me ha gustado la navidad
desde que era niño.
Creo que es un buen día.
Te deseaba la mejor navidad ¿recuerdas?
te llamaba en secreto, lo único que nos unía
la complicidad de querernos en silencio.
Pero como dije, ya tengo todo listo.
Guardo el mejor de mis poemas para tí
Tal vez entiendas que nunca quise dejarte.
Me marcho a casa.
Dicen que alguien nos espera siempre.
Le contaré a Huidobro que conocí a la mujer más hermosa
A Teillier le diré que ni los paisajes más lejanos
podrían recubrir tus ojos.
Te voy a extrañar, si eso es lo que quieres saber.
Hubiera preferido.......
sabes lo que hubiera preferido.
Adiós.
Adiós a nuestros cantos
a la primigenia que nos llevó de un lado para otro
A las emociones de oscuridad que siempre nos amaron
Adiós a todo
Al tiempo, a las letras, al arte que más amo
Adiós a los minutos en desvelo
a los recuerdos y a las cosas que se fingen cuando se eclipsan
ambos rostros de deseperación y abrazos cohibidos
Adios....
Adiós.
Belleza resquebrajada
Me lleno de tí
de tu pestilencia indiferente
de tu sabiduria recogida en los basureros ambulantes;
Reniego de las cosas que amas
de los signos que muestran amor y deseos de un todo
para siempre,
esos lenguajes que no se entienden
pero que se tocan
es el humor de la manada.
Me gusta verte danzar
en ese circulo de élite
creyendo ser más sincera que diez millones de personas;
Me gusta ver la tristeza en tu cara de doncella
cuando abrazas tus peluches y piensas
que no se puede servir a dos amos homosexuales
cuando te sientes esclavas del cómo y el por qué
cuando optas por la denigración de la fantasia
me gusta verte saborear esos instintos de naturaleza retrógrada
sabiendo que al final,
después de cada noche
una huella indecisa
te nombra con ese segundo de eternidad que ansías
que te prepara para el momento de la preñez.
de tu pestilencia indiferente
de tu sabiduria recogida en los basureros ambulantes;
Reniego de las cosas que amas
de los signos que muestran amor y deseos de un todo
para siempre,
esos lenguajes que no se entienden
pero que se tocan
es el humor de la manada.
Me gusta verte danzar
en ese circulo de élite
creyendo ser más sincera que diez millones de personas;
Me gusta ver la tristeza en tu cara de doncella
cuando abrazas tus peluches y piensas
que no se puede servir a dos amos homosexuales
cuando te sientes esclavas del cómo y el por qué
cuando optas por la denigración de la fantasia
me gusta verte saborear esos instintos de naturaleza retrógrada
sabiendo que al final,
después de cada noche
una huella indecisa
te nombra con ese segundo de eternidad que ansías
que te prepara para el momento de la preñez.
viernes, 1 de agosto de 2008
Un paseo por la añoranza y el retiro
Tremenda distancia la nuestra
eres hermosa, más que cualquier palabra calificadora
pero somos luz y sombra
y eso es una marca letal en nuestro mundo.
Tienes lo que yo busco
tengo la posibilidad que tú buscas
nuestra lejania, no es de cuerpos, ni de kilómetros
ni de pensamientos.
Algo más cruel nos separa.
Nos separa la sangre del mundo
ese fluir de colores que roen a los hombres
eso que denota poder y miramientos de más a menos.
Es posíble que escapemos juntos de eso?
Creo que temerias vivir en favor de las olas
y la paz del campo no es una cuestión de pasatiempo.
Y no,
no podrias seguirme.
Yo podría seguirte, pero es símbolo de imperfección
en tu mundo.
Podría amarte con esa palabra que ansías escuchar
pero los arboles no crecen sin esfuerzo
y yo que me abro paso entre cabezas cabisbajas
entre letristas iletreados y voces que pregonan tristezas
temo más por tu seguridad que por la mia
corazón de lobo en busca de su luna llena en retornos.
Tendrías que esperar mi llegada
pero el tiempo competiría conmigo para ocuparte plena
y existiría esa soledad tan terrible de volver a tí
sabiendo que no te encontraré
salvo en una casa lleno de objetos valiosos
con cuadros que expresan algo que no se entiende
con ese ingeniero experto en palabras frías y calculadas.
Eres hermosa
y qué terrible es no tenerte nunca salvo en mis letras
escribirte, renunciarte cada noche
dejandote libre mientras apreto mis huesos ancianos
con un lápiz que espera mis arrebatos
y una hoja que se desnuda para mí
para nombrarte silenciosa, bajo suspiros.
eres hermosa, más que cualquier palabra calificadora
pero somos luz y sombra
y eso es una marca letal en nuestro mundo.
Tienes lo que yo busco
tengo la posibilidad que tú buscas
nuestra lejania, no es de cuerpos, ni de kilómetros
ni de pensamientos.
Algo más cruel nos separa.
Nos separa la sangre del mundo
ese fluir de colores que roen a los hombres
eso que denota poder y miramientos de más a menos.
Es posíble que escapemos juntos de eso?
Creo que temerias vivir en favor de las olas
y la paz del campo no es una cuestión de pasatiempo.
Y no,
no podrias seguirme.
Yo podría seguirte, pero es símbolo de imperfección
en tu mundo.
Podría amarte con esa palabra que ansías escuchar
pero los arboles no crecen sin esfuerzo
y yo que me abro paso entre cabezas cabisbajas
entre letristas iletreados y voces que pregonan tristezas
temo más por tu seguridad que por la mia
corazón de lobo en busca de su luna llena en retornos.
Tendrías que esperar mi llegada
pero el tiempo competiría conmigo para ocuparte plena
y existiría esa soledad tan terrible de volver a tí
sabiendo que no te encontraré
salvo en una casa lleno de objetos valiosos
con cuadros que expresan algo que no se entiende
con ese ingeniero experto en palabras frías y calculadas.
Eres hermosa
y qué terrible es no tenerte nunca salvo en mis letras
escribirte, renunciarte cada noche
dejandote libre mientras apreto mis huesos ancianos
con un lápiz que espera mis arrebatos
y una hoja que se desnuda para mí
para nombrarte silenciosa, bajo suspiros.
Desgaste
Desgastes,
todo tu rostro
de memoria preconcebida
tu letra y tu amor, desgastada
las conversaciones ya son parte del desgaste
la obsesión de alcanzar el cielo contigo es desgaste
preguntarte, responderte, manipularte, desearte muerta y viva
pronunciarte en medio de dos escorpiones, cantarte en forma descuidada
llamar la atención con tu adiós como amuleto y evocar la muerte por la noche
arrojarte al abismo de donde vengo y alcanzar tu cuerpo rasguñado por otro ser repulsivo
la rueda del destino, el suicidio que motiva a seguir caminando, la capa de los desnudos, el cuadro amado
las calles siempre en lamento,
los que escuchan el rugido de los carnívoros
el peso de las lágrimas, el rostro añejado del espejo
los que aman la cabalgata infernal del tiempo
todo tu rostro
de memoria preconcebida
tu letra y tu amor, desgastada
las conversaciones ya son parte del desgaste
la obsesión de alcanzar el cielo contigo es desgaste
preguntarte, responderte, manipularte, desearte muerta y viva
pronunciarte en medio de dos escorpiones, cantarte en forma descuidada
llamar la atención con tu adiós como amuleto y evocar la muerte por la noche
arrojarte al abismo de donde vengo y alcanzar tu cuerpo rasguñado por otro ser repulsivo
la rueda del destino, el suicidio que motiva a seguir caminando, la capa de los desnudos, el cuadro amado
las calles siempre en lamento,
los que escuchan el rugido de los carnívoros
el peso de las lágrimas, el rostro añejado del espejo
los que aman la cabalgata infernal del tiempo
Desgaste
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