"La nostalgia
es esa flor que crece como una margarita
pero que después se tiñe de un rojo
que destruye los ojos
con pétalos de amor
y olor a muerte".
miércoles, 30 de julio de 2008
Crudeza
Carne, joven
joven carne en busca de una luna rapaz
Brazos, cabellos
cabellos en los brazos, horas, gemidos
estrellas que nacen y mueren a cada instante.
El carnaval de las oscilaciones
y un péndulo que es una cabeza que ve sin ver.
en tierra fría, el mar
en tierra roja, los huesos
y así las llamaradas que rompen las olas del amor
hartazgo de olores,
orgasmos relampagos que rebotan en un cuerpo
de falsa germinación
las horas deseosas de oscurantismo
Las noches agitadas, el desvelo de los perros sosegados
la cruz que cuelga en el pasado
LOS DIOSES NO PARAN DE BEBER NUESTRAS ALMAS
joven carne en busca de una luna rapaz
Brazos, cabellos
cabellos en los brazos, horas, gemidos
estrellas que nacen y mueren a cada instante.
El carnaval de las oscilaciones
y un péndulo que es una cabeza que ve sin ver.
en tierra fría, el mar
en tierra roja, los huesos
y así las llamaradas que rompen las olas del amor
hartazgo de olores,
orgasmos relampagos que rebotan en un cuerpo
de falsa germinación
las horas deseosas de oscurantismo
Las noches agitadas, el desvelo de los perros sosegados
la cruz que cuelga en el pasado
LOS DIOSES NO PARAN DE BEBER NUESTRAS ALMAS
Vendimia
Esos sueños que reptan por la columna
que muerden el aliento
que suspiran efectos andróginos
piel, huellas, sacramentos
de evangelización,
tus ojos que ansían nadar sin fin
tú que buscas balas de amor
yo que busco la asfixia de tu pensamiento
ellos que buscan el juicio del dios que cayó
en la zarza de la podredumbre,
las bocas que se llenan de hastío
las vértebra de la palabra que se esconde en tus manos
esos encuentros que los amarran a uno
en la fiesta de los placeres
y más aún a las doncellas amadas
tú que refriegas tus labios carnales
en un sexo de valentía anulada
tú que quieres volar sobre mis espaldas que sangran incomprendidas
tú que maullas suspicacias con cada palabra
un ruego a cambio del renacer....
Una mordida de animal en celo
y la vuelta que hace deambular un alma
en cien partes.
que muerden el aliento
que suspiran efectos andróginos
piel, huellas, sacramentos
de evangelización,
tus ojos que ansían nadar sin fin
tú que buscas balas de amor
yo que busco la asfixia de tu pensamiento
ellos que buscan el juicio del dios que cayó
en la zarza de la podredumbre,
las bocas que se llenan de hastío
las vértebra de la palabra que se esconde en tus manos
esos encuentros que los amarran a uno
en la fiesta de los placeres
y más aún a las doncellas amadas
tú que refriegas tus labios carnales
en un sexo de valentía anulada
tú que quieres volar sobre mis espaldas que sangran incomprendidas
tú que maullas suspicacias con cada palabra
un ruego a cambio del renacer....
Una mordida de animal en celo
y la vuelta que hace deambular un alma
en cien partes.
martes, 29 de julio de 2008
Para temer
No importa si llamas a cien personas
Las personas somos de descendencia ortopédica
que mantenemos con fiel esperanza
de hermandad ensoñadora.
La ley es una y siempre inútil
que algunos defienden con arma en mano
y suicidios colectivos por otro lado.
El temblor nos hace sentir impávidos
la luna nos hace sentir infinitos
el sol nos hace sentir siempre reyes,
pero el viento es otra cosa
y los números siempre han tenido alma humana
y los cánticos siempre huelen a tristeza sacerdotal
Las preguntas que muerden el alma
de esas hay que temer.
Los silencios de la amada
que recorren el cuerpo del amante
las sabanas que no dejan la huella de la pureza
las palabras que se vomitan despues de un encuentro ansiado
el hallazgo de ser un hombre sin sombra que camina
como ser privilegiado
De eso hay que temer.
De la cruda verdad que no somos inmortales
de los griegos sabios que se enredan en los laureles del tiempo
de los brujos que vaticinan la muerte de Dios
De la venta de cuerpos crucificados
de las cifras que hacen caer la cabellera
del amor a prueba de balas
y de todos esos signos que nos bailan durante noches como ésta.
De eso hay que temer.
Las personas somos de descendencia ortopédica
que mantenemos con fiel esperanza
de hermandad ensoñadora.
La ley es una y siempre inútil
que algunos defienden con arma en mano
y suicidios colectivos por otro lado.
El temblor nos hace sentir impávidos
la luna nos hace sentir infinitos
el sol nos hace sentir siempre reyes,
pero el viento es otra cosa
y los números siempre han tenido alma humana
y los cánticos siempre huelen a tristeza sacerdotal
Las preguntas que muerden el alma
de esas hay que temer.
Los silencios de la amada
que recorren el cuerpo del amante
las sabanas que no dejan la huella de la pureza
las palabras que se vomitan despues de un encuentro ansiado
el hallazgo de ser un hombre sin sombra que camina
como ser privilegiado
De eso hay que temer.
De la cruda verdad que no somos inmortales
de los griegos sabios que se enredan en los laureles del tiempo
de los brujos que vaticinan la muerte de Dios
De la venta de cuerpos crucificados
de las cifras que hacen caer la cabellera
del amor a prueba de balas
y de todos esos signos que nos bailan durante noches como ésta.
De eso hay que temer.
Revelación.
"Los caminos
son las diversas lenguas
en el que transitamos nuestros cuerpos amargos
vacios y de poca luz".
son las diversas lenguas
en el que transitamos nuestros cuerpos amargos
vacios y de poca luz".
S.I.D.
Hombre que cuelgas tus manos
llamas a tus angustias,
hermano del desecho
tus pasos van hacia esa nada que es hermosa
y buscas tu suerte
en el reloj del tiempo
secuela de ese otro hombre
que es un lobo enjaulado
en el cuerpo maltrecho y lleno de odios ocultos.
El recuerdo se nos antoja movedizo
y las muchachas son graznidos de pájaros invernales
que se ven con dos ojos centrados en el incierto
y dos ojos desinflandose sobre una botella de vino,
perfume que es un amante desde temprana edad.
Y ves tras la ventana,
la conciencia como un amuleto de buena suerte,
Y ves más allá de tu mirada,
el canto de cien hembras que paren cada cien segundos
como una carniceria que se agita sin más remedio
Y escuchas palabras de amor,
sobre una cama insatisfecha
y estallas en tu infancia
y buscas el arma que se encuentra en el lugar de los cigarrillos.
Tras la piedra que se yergue sobre nuestro cadáver
unos racimos olvidados
se agitan con la brisa y el mar.
El nicho que hemos preparado
se nos presenta hostil e inteligente
La noche pare cientos de lagartos intelectuales.
El hombre pasa ser una escama del mundo
la indiferencia es un designio de identidad
La piedad es una frase nauseabunda
El hombre busca agitar su instinto
con rezos aprendidos tardíamente
y llamamos a eso AMOR
y los sombreros son batidos por machos
insanos y hambrientos
y las rosas
son devoradas por las hormigas que se ignoran.
Este es el S.I.D.
Con cabeza de humo y corazón de hombre natura
donde sus pasos son huellas quemadas con fuego prematuro
Donde los ojos son dos nebulosas en guerra
y dos labios que son trampas para cazar vida.
En la pieza oscura,
las manchas de vida cobran un nuevo sentido.
llamas a tus angustias,
hermano del desecho
tus pasos van hacia esa nada que es hermosa
y buscas tu suerte
en el reloj del tiempo
secuela de ese otro hombre
que es un lobo enjaulado
en el cuerpo maltrecho y lleno de odios ocultos.
El recuerdo se nos antoja movedizo
y las muchachas son graznidos de pájaros invernales
que se ven con dos ojos centrados en el incierto
y dos ojos desinflandose sobre una botella de vino,
perfume que es un amante desde temprana edad.
Y ves tras la ventana,
la conciencia como un amuleto de buena suerte,
Y ves más allá de tu mirada,
el canto de cien hembras que paren cada cien segundos
como una carniceria que se agita sin más remedio
Y escuchas palabras de amor,
sobre una cama insatisfecha
y estallas en tu infancia
y buscas el arma que se encuentra en el lugar de los cigarrillos.
Tras la piedra que se yergue sobre nuestro cadáver
unos racimos olvidados
se agitan con la brisa y el mar.
El nicho que hemos preparado
se nos presenta hostil e inteligente
La noche pare cientos de lagartos intelectuales.
El hombre pasa ser una escama del mundo
la indiferencia es un designio de identidad
La piedad es una frase nauseabunda
El hombre busca agitar su instinto
con rezos aprendidos tardíamente
y llamamos a eso AMOR
y los sombreros son batidos por machos
insanos y hambrientos
y las rosas
son devoradas por las hormigas que se ignoran.
Este es el S.I.D.
Con cabeza de humo y corazón de hombre natura
donde sus pasos son huellas quemadas con fuego prematuro
Donde los ojos son dos nebulosas en guerra
y dos labios que son trampas para cazar vida.
En la pieza oscura,
las manchas de vida cobran un nuevo sentido.
domingo, 27 de julio de 2008
Desvanecer es el presagio
Te vuelves congelada
estando ahí
en ese pavimento de emociones.
Te cansas de tu traje de seda
teñido con los colores del adiós
Tu cabellera cambia de ritmos,
se vuelve seductoramente muerta
y tus lágrimas
se vuelven enigmáticas cuando caen tus zapatos.
Qué haces ahí,
mujer indómita
cabalgando en tus cuadros
de consabido carácter.
Amas el mar, te bañas en él
pero ruges en esa constante sonoridad
de la carne a los sentidos.
Mujer,
tus manos ya dejaron de ser tuyas
es el precio del amor.
Pero insistes en rasgar la vestidura del cielo
con las palabras que cuelgan como un rosario
por tus labios,
lastimas la distancia
con látigos insomnes
y acarreas tu cuerpo
sobre dos caballos encabritados
y me llamas con el nombre que te dí en silencio
y golpeas tu corazón en ese abrazo inerte
y tus signos que ya no corren más allá de un luto de algún desconocido
y te cubres el rostro con el velo del perdón
y estas ahi, parada en ese pavimento de emociones
como una canción perdida en la infancia.
estando ahí
en ese pavimento de emociones.
Te cansas de tu traje de seda
teñido con los colores del adiós
Tu cabellera cambia de ritmos,
se vuelve seductoramente muerta
y tus lágrimas
se vuelven enigmáticas cuando caen tus zapatos.
Qué haces ahí,
mujer indómita
cabalgando en tus cuadros
de consabido carácter.
Amas el mar, te bañas en él
pero ruges en esa constante sonoridad
de la carne a los sentidos.
Mujer,
tus manos ya dejaron de ser tuyas
es el precio del amor.
Pero insistes en rasgar la vestidura del cielo
con las palabras que cuelgan como un rosario
por tus labios,
lastimas la distancia
con látigos insomnes
y acarreas tu cuerpo
sobre dos caballos encabritados
y me llamas con el nombre que te dí en silencio
y golpeas tu corazón en ese abrazo inerte
y tus signos que ya no corren más allá de un luto de algún desconocido
y te cubres el rostro con el velo del perdón
y estas ahi, parada en ese pavimento de emociones
como una canción perdida en la infancia.
Tarde de domingo
De tanto mirar
uno se agota
como trapo viejo
y las cuentas
numeritos en papel
vuelan y vuelan.
Se vé un perro irónico
recostado sobre la mesa,
Una damisela nocturna
exhibiendo su pierna recién comprada,
algún artista con ganas
de asistir a futuro sepelio,
y variados niños
con colores en sus mejillas.
Uno se cansa de mirar.
Hablar de hazañas gigantescas
es mi predilección.
Tu barco que no se agita
con mis olas de amor
dan un cierto humo trágico
con grilletes de poco calor.
Me encanta sorbetear la tristeza
batirla en mi cerebro
y derramar cucharadas suicidas.
ANTIPOETA
(los sordos no tenemos conciencia de bien y de mal)
A lo más uno guarda los recuerdos
en fotos, en cartas de predicción
EL TERREMOTO ES EL RONQUIDO DE LOS MUERTOS.
Y va siempre alguien, andando, nadando
en esta olla que compartimos juntos.
Si tu rosa pudiera decirte
lo mucho que la he corrompido
mis versos serían una lengua arrastrada,
pero en el juego de los espejos
sabiamos lo hermoso que era estar juntos
mirada ingenua,
respuesta sabia,
pregunta inteligente,
comentario de humor
(Se puede recordar todo
a través las estrellas)
Tú bien sabias
mi amor por el adiós
y aún así me arrojaste al olvido
(aunque siempre me ves con el rabillo de tus ojos)
LAS VELAS QUE TARDAN EN APAGARSE
EL SILENCIO MÁS PROFUNDO SE HACE
pero con tantos números,
fechas de amor, las típicas
uno se consuela con ver y palpar.
uno se agota
como trapo viejo
y las cuentas
numeritos en papel
vuelan y vuelan.
Se vé un perro irónico
recostado sobre la mesa,
Una damisela nocturna
exhibiendo su pierna recién comprada,
algún artista con ganas
de asistir a futuro sepelio,
y variados niños
con colores en sus mejillas.
Uno se cansa de mirar.
Hablar de hazañas gigantescas
es mi predilección.
Tu barco que no se agita
con mis olas de amor
dan un cierto humo trágico
con grilletes de poco calor.
Me encanta sorbetear la tristeza
batirla en mi cerebro
y derramar cucharadas suicidas.
ANTIPOETA
(los sordos no tenemos conciencia de bien y de mal)
A lo más uno guarda los recuerdos
en fotos, en cartas de predicción
EL TERREMOTO ES EL RONQUIDO DE LOS MUERTOS.
Y va siempre alguien, andando, nadando
en esta olla que compartimos juntos.
Si tu rosa pudiera decirte
lo mucho que la he corrompido
mis versos serían una lengua arrastrada,
pero en el juego de los espejos
sabiamos lo hermoso que era estar juntos
mirada ingenua,
respuesta sabia,
pregunta inteligente,
comentario de humor
(Se puede recordar todo
a través las estrellas)
Tú bien sabias
mi amor por el adiós
y aún así me arrojaste al olvido
(aunque siempre me ves con el rabillo de tus ojos)
LAS VELAS QUE TARDAN EN APAGARSE
EL SILENCIO MÁS PROFUNDO SE HACE
pero con tantos números,
fechas de amor, las típicas
uno se consuela con ver y palpar.
sábado, 26 de julio de 2008
Paranoia
Los nervios frios, de cobre
y me preocupo por tí.
No me hablas, pero me contestas en tus silencios
y me preocupo de tí
al saber yo de tí.
Y te descifro según el mapa de las emociones
pero bien sé que es un calculo improbable
y me preocupo de tí
sabiendo que eres ágil como las aves
y profunda como el sonido del mar.
Y creo que te ríes de verdad
y yo sí río de verdad
y me preocupo por tí
sabiendo que tal vez una gracia anónima
es siempre un elemento que se ignora.
Y no me hablas, me escribes
y no me ves, tampoco me imaginas
y suelo rondarte como un aliento de esquina
en este encuentro de seres iconográficos
y me preocupo de tí
creyendo que me recuerdas
sabiendo que no me recuerdas.
y me preocupo por tí.
No me hablas, pero me contestas en tus silencios
y me preocupo de tí
al saber yo de tí.
Y te descifro según el mapa de las emociones
pero bien sé que es un calculo improbable
y me preocupo de tí
sabiendo que eres ágil como las aves
y profunda como el sonido del mar.
Y creo que te ríes de verdad
y yo sí río de verdad
y me preocupo por tí
sabiendo que tal vez una gracia anónima
es siempre un elemento que se ignora.
Y no me hablas, me escribes
y no me ves, tampoco me imaginas
y suelo rondarte como un aliento de esquina
en este encuentro de seres iconográficos
y me preocupo de tí
creyendo que me recuerdas
sabiendo que no me recuerdas.
Carta a nadie
Del norte, la preocupación del porvenir.
Del sur, la luz que oxigena el alma.
Del este, las mujeres que derrocan a los hombres de su sexo
Del oeste, los niños que venden el juguete por angustia.
Del noreste, los padres que se olvidan de su legado.
Del noroeste, las madres que comercializan sus sustento.
Del sureste, las palabras de bazofia del lider de turno.
Del suroeste, la incógnita de saber si el mundo estalla o no.
Y ya sin puntos
Qué más hay dentro del cuadrado?
El vivir siempre de la misma manera,
rutina plasmada de hace treinta años?
El vivir en la resignación de vernos llover
la inundación que prospera en nuestros techos?
Fingir la máscara de la felicidad?
Rociarnos parafina para ver el cielo?
Comernos las uñas y decir que el hambre está en esas esquinas perdidas?
Creer el cuento del salvador que ya viene?
Recostarnos y ver el desfile de los que gritan en el vacío?
Susurrarnos palabras de amor?
Despertar sabiendo que la familia fué un sueño muy feliz?
Colgar de los edificios y morir en nombre del amor?
La busqueda de droga en pro de la vida?
Y ya no hay caminos que sustenten tanta verborrea.
Dejenme detras de aquel árbol
en donde amé por primer vez.
Del sur, la luz que oxigena el alma.
Del este, las mujeres que derrocan a los hombres de su sexo
Del oeste, los niños que venden el juguete por angustia.
Del noreste, los padres que se olvidan de su legado.
Del noroeste, las madres que comercializan sus sustento.
Del sureste, las palabras de bazofia del lider de turno.
Del suroeste, la incógnita de saber si el mundo estalla o no.
Y ya sin puntos
Qué más hay dentro del cuadrado?
El vivir siempre de la misma manera,
rutina plasmada de hace treinta años?
El vivir en la resignación de vernos llover
la inundación que prospera en nuestros techos?
Fingir la máscara de la felicidad?
Rociarnos parafina para ver el cielo?
Comernos las uñas y decir que el hambre está en esas esquinas perdidas?
Creer el cuento del salvador que ya viene?
Recostarnos y ver el desfile de los que gritan en el vacío?
Susurrarnos palabras de amor?
Despertar sabiendo que la familia fué un sueño muy feliz?
Colgar de los edificios y morir en nombre del amor?
La busqueda de droga en pro de la vida?
Y ya no hay caminos que sustenten tanta verborrea.
Dejenme detras de aquel árbol
en donde amé por primer vez.
.......
Los nombres,
murmullos de viento.
Caprichosos, se visten de sentimientos.
Gustan enredarse en la presencia de uno
cual manojo de llaves que nunca se aprontan.
Escupitajos de obreros descuidados
no somos inmortales
esa es falacia que le cuentan a uno
los globos de la infancia.
Somos como esos dibujos que alguien pinto
a través de ese vidrio rojo
que tambien es imperfecto.
El azar, es una moneda recurrente
que se desliza de mano en mano
en los enamorados de rostro en rostro
en los solitarios de tiempo en tiempo
pero siempre predispuesta a jugar la apuesta del equilibrio:
Si caes, yo me olvido de tí.
Porque para bien de la honestidad
¿qué nos diferencia de un hombre parado en el semáforo
de un hombre que se sienta sobre el barranco?
Decires.
Recuerdos.
Los recuerdos importan tanto como una paloma que aprende a volar!
Esa es vuelta de indiferencias,
de gestos que huelen a putrefacto amor.
CUELGUESE EN UNA BANDERA
Y PUBLIQUE UN RITMO EN TONO DE ADIÓS.
murmullos de viento.
Caprichosos, se visten de sentimientos.
Gustan enredarse en la presencia de uno
cual manojo de llaves que nunca se aprontan.
Escupitajos de obreros descuidados
no somos inmortales
esa es falacia que le cuentan a uno
los globos de la infancia.
Somos como esos dibujos que alguien pinto
a través de ese vidrio rojo
que tambien es imperfecto.
El azar, es una moneda recurrente
que se desliza de mano en mano
en los enamorados de rostro en rostro
en los solitarios de tiempo en tiempo
pero siempre predispuesta a jugar la apuesta del equilibrio:
Si caes, yo me olvido de tí.
Porque para bien de la honestidad
¿qué nos diferencia de un hombre parado en el semáforo
de un hombre que se sienta sobre el barranco?
Decires.
Recuerdos.
Los recuerdos importan tanto como una paloma que aprende a volar!
Esa es vuelta de indiferencias,
de gestos que huelen a putrefacto amor.
CUELGUESE EN UNA BANDERA
Y PUBLIQUE UN RITMO EN TONO DE ADIÓS.
jueves, 24 de julio de 2008
La palabra te quiero
La palabra te quiero
Como hulle de tí esa palabra
tan silenciosa, de manera tan foribunda.
¿Te acuerdas de esas tardes
en que los minutos nos confiaban su aliento vital
y que de más en más
nos prometíamos un encuentro,
un baile sobre el mar?
Y es en ese sosiego de niño
cuando me acuerdo de tus palabras.
Te quiero y brota de tí
una nostalgia profunda como precipicio.
Esa palabra que se gasta contra la suela del amor
Te quiero,
como un ventarrón que anuncia el nacimiento de una flecha caótica.
Te quiero,
y haces estallar una nebulosa de angustias.
Te quiero,
y te ahogas en ese mar que se manifiesta libérrimo.
Te quiero, y más te quiero
como una soga que busca su próxima garganta.
La palabra te quiero,
una trampa que se tiende en nuestra alma
y que nos lleva a esos lugares de donde no se vuelve.
Oh, fraguadora de mi corazón
sueles escurrirte en los brazos
de esa montaña lejana y llena de ruidos monótonos
y te arrancas de mí, como una pesadilla
a la que hay que despertar.
Te quiero,
esa es la roca que se arroja al mar.
Te quiero,
y vistes esa mirada que pintamos azul
y danzas para él,
y consigues hundirte en él
y le hablas en el idioma que nosotros creamos
y te persigo con bocanadas de esperanza
con la angustia de escuchar en tí
en el último coro del adiós
esa fatídica palabra,
que cargan las aves del tiempo...
Te quiero.
Como hulle de tí esa palabra
tan silenciosa, de manera tan foribunda.
¿Te acuerdas de esas tardes
en que los minutos nos confiaban su aliento vital
y que de más en más
nos prometíamos un encuentro,
un baile sobre el mar?
Y es en ese sosiego de niño
cuando me acuerdo de tus palabras.
Te quiero y brota de tí
una nostalgia profunda como precipicio.
Esa palabra que se gasta contra la suela del amor
Te quiero,
como un ventarrón que anuncia el nacimiento de una flecha caótica.
Te quiero,
y haces estallar una nebulosa de angustias.
Te quiero,
y te ahogas en ese mar que se manifiesta libérrimo.
Te quiero, y más te quiero
como una soga que busca su próxima garganta.
La palabra te quiero,
una trampa que se tiende en nuestra alma
y que nos lleva a esos lugares de donde no se vuelve.
Oh, fraguadora de mi corazón
sueles escurrirte en los brazos
de esa montaña lejana y llena de ruidos monótonos
y te arrancas de mí, como una pesadilla
a la que hay que despertar.
Te quiero,
esa es la roca que se arroja al mar.
Te quiero,
y vistes esa mirada que pintamos azul
y danzas para él,
y consigues hundirte en él
y le hablas en el idioma que nosotros creamos
y te persigo con bocanadas de esperanza
con la angustia de escuchar en tí
en el último coro del adiós
esa fatídica palabra,
que cargan las aves del tiempo...
Te quiero.
miércoles, 23 de julio de 2008
Visión
Tanto de las sombras
que se pasean por ambos lados
Del norte, vienen corriendo
como conejos perseguidos por lobos,
Del sur, vienen cuatrocientas aves
dispuestas a devorar esa calamidad
llamda Hombre.
En esta huida
de quién es quién
rezamos a los designios si alguna buena nueva
nos cae de bruces o si bien
debemos entregarnos a ese sacrificio
mezcla de honor con sabor a vanidad.
que se pasean por ambos lados
Del norte, vienen corriendo
como conejos perseguidos por lobos,
Del sur, vienen cuatrocientas aves
dispuestas a devorar esa calamidad
llamda Hombre.
En esta huida
de quién es quién
rezamos a los designios si alguna buena nueva
nos cae de bruces o si bien
debemos entregarnos a ese sacrificio
mezcla de honor con sabor a vanidad.
Tras la ventana y la mesa.
Qué se encuentra en la vuelta de la esquina?
Un amor echado a volar?
Una palabra en dificil conjuro?
una mujer que acecha desde la distancia?
Y nosotros
Qué encontramos en nuestro espejo?
Un rostro pálido, descascarado
que vive con la esperanza de un nuevo giro
en la rueda de la fortuna.
Atras quedan esos tiempos de juicio
la sombra que nos habló
ahora espera este cuerpo mismo
con sus alicaidas alabanzas
con esa mirada extraviada hace ya muchos años.
Hoy es siempre lo mismo de lo mismo
la misma gota que hace reverberar ese intento de vida
ahora es esa cuenta que siempre temimos.
La tumba la creamos con la tormenta como testigo
ya hemos roto nuestra sentencia,
hemos colgado nuestros trapos
en cada nuevo poema que se alza mas fuerte que los nuestros.
Somos todos todos olas hermanas,
balbuceos de amor.
Qué se encuentra a la vuelta de la esquina?
Ojos que nada lo ven?
El silencio atado de manos?
La palabra danzando el baile del fornicio?
Cantos magullados
Tristes brazos atrapados
Esclavos del vicio visceral
La nota que prevalece más allá de tu canto
es un tiempo anunciado por astros.
Un amor echado a volar?
Una palabra en dificil conjuro?
una mujer que acecha desde la distancia?
Y nosotros
Qué encontramos en nuestro espejo?
Un rostro pálido, descascarado
que vive con la esperanza de un nuevo giro
en la rueda de la fortuna.
Atras quedan esos tiempos de juicio
la sombra que nos habló
ahora espera este cuerpo mismo
con sus alicaidas alabanzas
con esa mirada extraviada hace ya muchos años.
Hoy es siempre lo mismo de lo mismo
la misma gota que hace reverberar ese intento de vida
ahora es esa cuenta que siempre temimos.
La tumba la creamos con la tormenta como testigo
ya hemos roto nuestra sentencia,
hemos colgado nuestros trapos
en cada nuevo poema que se alza mas fuerte que los nuestros.
Somos todos todos olas hermanas,
balbuceos de amor.
Qué se encuentra a la vuelta de la esquina?
Ojos que nada lo ven?
El silencio atado de manos?
La palabra danzando el baile del fornicio?
Cantos magullados
Tristes brazos atrapados
Esclavos del vicio visceral
La nota que prevalece más allá de tu canto
es un tiempo anunciado por astros.
domingo, 20 de julio de 2008
Esas bellas mujeres nocturnas
Esas bellas mujeres nocturnas
que gustan del paseo de ojos masculinos,
concubinas de la lujuria
ellas son más nobles que las delicadas flores
que se reparten en el día del amor.
Exóticas,
más que perfume de óleo
de mirada tramposa,
de inocencia que se desvanece en la sonrisa
pueden devorarte el alma
y hacerte sucumbir en los mil gestos del deseo.
Bailan como impulsadas por la gracia de un sombrero
Hermosas todas,
te saborean con sus ojos
te permiten la entrada de su secreto
y ahí estás,
todo placer y más placer
recorriendo esa cintura que es un canto a la creación
y esas piernas, que lo vuelven a uno
en el lobo desgarrado que se es.
Esas bellas mujeres nocturnas,
que proveen de fuego a los hombres
son más compañeras que las aves y el mar.
No son como esos astros,
inalcanzables, con miedo de la cercanía.
Pueden hablarte del tiempo que mata
de las generaciones que vendrán
del sueño prohibido de cada hombre
y de todos esos signos que habitan en el cielo.
Esas bellas mujeres,
nocturnas,
con el dolor de parir besos de nostalgia.
que gustan del paseo de ojos masculinos,
concubinas de la lujuria
ellas son más nobles que las delicadas flores
que se reparten en el día del amor.
Exóticas,
más que perfume de óleo
de mirada tramposa,
de inocencia que se desvanece en la sonrisa
pueden devorarte el alma
y hacerte sucumbir en los mil gestos del deseo.
Bailan como impulsadas por la gracia de un sombrero
Hermosas todas,
te saborean con sus ojos
te permiten la entrada de su secreto
y ahí estás,
todo placer y más placer
recorriendo esa cintura que es un canto a la creación
y esas piernas, que lo vuelven a uno
en el lobo desgarrado que se es.
Esas bellas mujeres nocturnas,
que proveen de fuego a los hombres
son más compañeras que las aves y el mar.
No son como esos astros,
inalcanzables, con miedo de la cercanía.
Pueden hablarte del tiempo que mata
de las generaciones que vendrán
del sueño prohibido de cada hombre
y de todos esos signos que habitan en el cielo.
Esas bellas mujeres,
nocturnas,
con el dolor de parir besos de nostalgia.
sábado, 19 de julio de 2008
Temblor
Silencio.
La noche hulle desnuda.
Se aleja de su traje estrellado.
Quiere un nuevo habitat,
una nueva fragancia
que no quepe en el olfato simple de los humanos
que no lloren los cánceres del pasado,
la mortaja furibunda que prevalece yerto en nuestros ojos.
Silencio.
Las mujeres que solían volar,
se escurren de voz en voz
de plagio en plagio.
Se escurren como seda somnífera,
se sacuden el polvo de un amante perdido en la lejanía
y lloran, lloran
como alguién que se extravió buscando al tiempo.
Silencio.
Lass flores que nacen,
no quieren ser expuestas
a la belleza de los artistas frígidos.
Permanecer en la hoja de los lamentos,
un eterno suspirar que no tiene dueño.
Basta!
Basta de los ojos cazadores de palabras.
De los minutos que se agolpan en tu rostro
De tu acto bandálico de amor
De tu entraña que se declara digna de oración
De tu consejo maduro que cae decrépita al abismo
De tu boca que se cierne sobre otras bocas
De nuestro número que grita más fuerte que otros números
Basta de silencios.
La tierra debe gritar como el barco que llama a su horizonte
Los hombres deben cantar con la voz de ese arcángel milenario
y salir de su paso oscuro, de ese humo
con olor a esclavitud
La métrica de los apóstoles apócrifos
devora los libros de los jueces de turno.
Silencio.
El viento augura una bandera que remecerá
los cimientos del olvido.
La noche hulle desnuda.
Se aleja de su traje estrellado.
Quiere un nuevo habitat,
una nueva fragancia
que no quepe en el olfato simple de los humanos
que no lloren los cánceres del pasado,
la mortaja furibunda que prevalece yerto en nuestros ojos.
Silencio.
Las mujeres que solían volar,
se escurren de voz en voz
de plagio en plagio.
Se escurren como seda somnífera,
se sacuden el polvo de un amante perdido en la lejanía
y lloran, lloran
como alguién que se extravió buscando al tiempo.
Silencio.
Lass flores que nacen,
no quieren ser expuestas
a la belleza de los artistas frígidos.
Permanecer en la hoja de los lamentos,
un eterno suspirar que no tiene dueño.
Basta!
Basta de los ojos cazadores de palabras.
De los minutos que se agolpan en tu rostro
De tu acto bandálico de amor
De tu entraña que se declara digna de oración
De tu consejo maduro que cae decrépita al abismo
De tu boca que se cierne sobre otras bocas
De nuestro número que grita más fuerte que otros números
Basta de silencios.
La tierra debe gritar como el barco que llama a su horizonte
Los hombres deben cantar con la voz de ese arcángel milenario
y salir de su paso oscuro, de ese humo
con olor a esclavitud
La métrica de los apóstoles apócrifos
devora los libros de los jueces de turno.
Silencio.
El viento augura una bandera que remecerá
los cimientos del olvido.
viernes, 18 de julio de 2008
Oda al amor
La distancia nos cubre en arrolllador sueño.
Las gaviotas, dan paso
a los murciélagos que devoran las lágrimas,
esos tejidos del alma que llaman
a su nombre que quema más fuerte
que una mirada intentando perforar el firmamento.
Tu voz se oye lejana
extinguida de su aliento vital
enroscada en las páginas del tiempo;
Susurros de misterio,
tus labios son una cuerda en busca de su cadaver.
Y llamas, corres,
y buscas ese silencio que sólo tu sombra puede volver adicta.
Eres un plagio de mortíferas palabras,
una marea que arrastra un pesado aliento de muerte
y ahí te escabulles,
una frontera que engaña su suerte,
despiadada, cegada de colores,
eres la mancha de este mundo
Las gaviotas, dan paso
a los murciélagos que devoran las lágrimas,
esos tejidos del alma que llaman
a su nombre que quema más fuerte
que una mirada intentando perforar el firmamento.
Tu voz se oye lejana
extinguida de su aliento vital
enroscada en las páginas del tiempo;
Susurros de misterio,
tus labios son una cuerda en busca de su cadaver.
Y llamas, corres,
y buscas ese silencio que sólo tu sombra puede volver adicta.
Eres un plagio de mortíferas palabras,
una marea que arrastra un pesado aliento de muerte
y ahí te escabulles,
una frontera que engaña su suerte,
despiadada, cegada de colores,
eres la mancha de este mundo
martes, 8 de julio de 2008
Alacrángel
Hoy leí nuestra conversación fantasma,
cuando yo era un anónimo en tu vida
y tú, la del monopolio bajo mis palabras.
Volví a esa parte del camino,
a ese inicio de final trágico.
Una cascada de emoción tiñó mis ojos
mezcla de dulce nostalgia
con alegría en desuso.
Tú fuiste el barnís vociferante en este cuerpo
de casona solitaria,
el canto de gorrión sobre la lágrima
que fueron mis pasos.
Eras el farol de este ciego
que guiado por tus encantos de montaña nevada,
cubría mis rezos anónimos.
Fuiste una estrella
que sobrepasó mis meridianos.
Hoy volví a recordarte
como a esa ola que dejé plasmada entre el sol y el viento
tu sonrisa de ladrona felicidad
cabalgando más veloz que un relámpago
para inundar mi ansia sin rienda.
¡Oh alacrángel
mujer que describía al destino
como un juego de cartas en constante desvelo!
Tu abrazo perdido
es un gesto que hace olvidar mis suspiros.
¿De qué sirve ser alas
si estoy enjaulado en esta prisión,
condenado por mis dedos agonizantes?
¿De qué sirven las palabras
que corren en busca de su dueña?
Nacieron con un corazón brillante como una linterna,
pero huérfanas, errantes;
Es la desventura de haber nacido para mí.
¿En qué momento nuestras distancias se hicieron hermanas?
¿Qué destino, qué mano, quién ofició la noche
que cubrió mi rostro, volviendola mi arma suicida?
Oh, alacrángel!
Alacrán envenenando la muerte con vida
ángel enamorado de lejanías y pasos profundos como la soledad
cuánto de olvido hay en tus ojos?
cuánto de recuerdos sin sosiego habitando tus paredes?
Cuánto de sombras y palabras de amor?
Cuánto hace de mi muerte y de las olas que se pasearon
por nuestros ojos?
cuando yo era un anónimo en tu vida
y tú, la del monopolio bajo mis palabras.
Volví a esa parte del camino,
a ese inicio de final trágico.
Una cascada de emoción tiñó mis ojos
mezcla de dulce nostalgia
con alegría en desuso.
Tú fuiste el barnís vociferante en este cuerpo
de casona solitaria,
el canto de gorrión sobre la lágrima
que fueron mis pasos.
Eras el farol de este ciego
que guiado por tus encantos de montaña nevada,
cubría mis rezos anónimos.
Fuiste una estrella
que sobrepasó mis meridianos.
Hoy volví a recordarte
como a esa ola que dejé plasmada entre el sol y el viento
tu sonrisa de ladrona felicidad
cabalgando más veloz que un relámpago
para inundar mi ansia sin rienda.
¡Oh alacrángel
mujer que describía al destino
como un juego de cartas en constante desvelo!
Tu abrazo perdido
es un gesto que hace olvidar mis suspiros.
¿De qué sirve ser alas
si estoy enjaulado en esta prisión,
condenado por mis dedos agonizantes?
¿De qué sirven las palabras
que corren en busca de su dueña?
Nacieron con un corazón brillante como una linterna,
pero huérfanas, errantes;
Es la desventura de haber nacido para mí.
¿En qué momento nuestras distancias se hicieron hermanas?
¿Qué destino, qué mano, quién ofició la noche
que cubrió mi rostro, volviendola mi arma suicida?
Oh, alacrángel!
Alacrán envenenando la muerte con vida
ángel enamorado de lejanías y pasos profundos como la soledad
cuánto de olvido hay en tus ojos?
cuánto de recuerdos sin sosiego habitando tus paredes?
Cuánto de sombras y palabras de amor?
Cuánto hace de mi muerte y de las olas que se pasearon
por nuestros ojos?
lunes, 7 de julio de 2008
Facetas del pueblo
Te vuelves loco al pensar en la muerte.
Quieres correr con la velocidad del pensamiento
pero estás estancado en el fango de la oscuridad
Buscas luz, y sólo hay un respiro agitado
Rodeado de dos sombras que auguran la muerte
el llamado es a entregar la triste vestidura,
el sosegado dinero, el aliento de la paz.
Te piensas en un sueño,
te aferras a la locura de un episodio sin vida,
pero ahí estas,
con la trágica nostalgia de ser un hombre
y no ser una espada que rasgue su destino
Y la justicia?
Una mujer que parece dormida en su lecho de armas
que una empuñadura de imagen.
Terrible es vivir como lobo siempre errante y hambriento
oliendo la sed de venganza en los callejones
buscar esa sombra, privarla de su anonimato
y palabras
y más palabras.
Quieres correr con la velocidad del pensamiento
pero estás estancado en el fango de la oscuridad
Buscas luz, y sólo hay un respiro agitado
Rodeado de dos sombras que auguran la muerte
el llamado es a entregar la triste vestidura,
el sosegado dinero, el aliento de la paz.
Te piensas en un sueño,
te aferras a la locura de un episodio sin vida,
pero ahí estas,
con la trágica nostalgia de ser un hombre
y no ser una espada que rasgue su destino
Y la justicia?
Una mujer que parece dormida en su lecho de armas
que una empuñadura de imagen.
Terrible es vivir como lobo siempre errante y hambriento
oliendo la sed de venganza en los callejones
buscar esa sombra, privarla de su anonimato
y palabras
y más palabras.
Pasión y gula
Describirte
decifrarte
desdibujarte
es compeler.
No así otros enigmas,
otras brújulas con otros quehaceres
Derribar, caer, aglomerar,
techos de locura,
sensación de suspiros;
Agitada lejanía
que se despide y nunca lo hace.
Tormenta, tu corazón es tormenta ;
Tus lágrimas que tienen su destino trágico
son gaviotas devoradas por la noche.
Así y todo
rodearte, acabarte en ese cúmulo de explosiva maravilla;
Aunque nunca halla sabido apreciarte
un último sueño espera.
decifrarte
desdibujarte
es compeler.
No así otros enigmas,
otras brújulas con otros quehaceres
Derribar, caer, aglomerar,
techos de locura,
sensación de suspiros;
Agitada lejanía
que se despide y nunca lo hace.
Tormenta, tu corazón es tormenta ;
Tus lágrimas que tienen su destino trágico
son gaviotas devoradas por la noche.
Así y todo
rodearte, acabarte en ese cúmulo de explosiva maravilla;
Aunque nunca halla sabido apreciarte
un último sueño espera.
sábado, 5 de julio de 2008
Deshojando el pasado
Cuando pienso en tí,
te veo llorando siempre al compás de las olas
te veo gritando como queriendo abrazar al viento.
Eres tan lejana,
como las canciones que me cantaron de niño,
siempre echadas a un costado del camino.
Eres un mapa de origenes inciertos,
una brújula cambiando los nortes y los desiertos
y estás tan lejos,
tan lejos.
te veo llorando siempre al compás de las olas
te veo gritando como queriendo abrazar al viento.
Eres tan lejana,
como las canciones que me cantaron de niño,
siempre echadas a un costado del camino.
Eres un mapa de origenes inciertos,
una brújula cambiando los nortes y los desiertos
y estás tan lejos,
tan lejos.
Amor
Nunca es tarde
nunca es temprano
siempre es sueño
siempre es desvelo
nunca llegas
nunca has vuelto
siempre llamas
siempre corro
nunca me miras
nunca olvidas
siempre ruego
siempre es luego
nunca lloras
nunca hablas
siempre escucho
siempre ausente
nunca es tarde
nunca es temprano
siempre es desecho
siempre en busca de techo
nunca,
siempre,
por siempre
nunca es temprano
siempre es sueño
siempre es desvelo
nunca llegas
nunca has vuelto
siempre llamas
siempre corro
nunca me miras
nunca olvidas
siempre ruego
siempre es luego
nunca lloras
nunca hablas
siempre escucho
siempre ausente
nunca es tarde
nunca es temprano
siempre es desecho
siempre en busca de techo
nunca,
siempre,
por siempre
viernes, 4 de julio de 2008
Tras la ventana
Tantos rostros,
tantas caricias deshojadas echadas al viento
todos somos otra cosa
una cuenta de tiempo triste unos,
unas nubes a punto del desvanecimiento otros
en esa desesperada busqueda de felicidad
que alguien nos contó en ese triste y lejano tiempo.
Veo a mis pares cual sombras tendidas en esa jaula de vaivenes
frios y calores de emoción.
No puedo dejar de pensar en mis lágrimas,
aullidos que no dejan nunca de caer
y en esa triste sinfonia de saludos manipulados
carentes de verdad, de humanidad.
Ellos ven desde su distancia cómoda
el látigo del hambre,
la espina que es su espalda
enterrándose en un milenio de desastres
Los niños nacen siendo adultos
fumandose el aliento de la vida
como carnaval de muertos en resurrección.
Pero ellos ven desde su distancia cómoda
la lejania de las penurias pesadillezcas.
El hombre está sólo en su salvedad
y Dios es una máquina de hacer dinero
El mar es una bestia que devora los sueños,
el aire es una cuenta regresiva constante
Pero ahi estamos,
en esa corriente de ser dueños de mundos
cavando nuestra tumba
como cuervos en creciente venida.
tantas caricias deshojadas echadas al viento
todos somos otra cosa
una cuenta de tiempo triste unos,
unas nubes a punto del desvanecimiento otros
en esa desesperada busqueda de felicidad
que alguien nos contó en ese triste y lejano tiempo.
Veo a mis pares cual sombras tendidas en esa jaula de vaivenes
frios y calores de emoción.
No puedo dejar de pensar en mis lágrimas,
aullidos que no dejan nunca de caer
y en esa triste sinfonia de saludos manipulados
carentes de verdad, de humanidad.
Ellos ven desde su distancia cómoda
el látigo del hambre,
la espina que es su espalda
enterrándose en un milenio de desastres
Los niños nacen siendo adultos
fumandose el aliento de la vida
como carnaval de muertos en resurrección.
Pero ellos ven desde su distancia cómoda
la lejania de las penurias pesadillezcas.
El hombre está sólo en su salvedad
y Dios es una máquina de hacer dinero
El mar es una bestia que devora los sueños,
el aire es una cuenta regresiva constante
Pero ahi estamos,
en esa corriente de ser dueños de mundos
cavando nuestra tumba
como cuervos en creciente venida.
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