Me gustaria que mis restos
fueran en diversas direcciones
y con su propio acento.
Que mis ojos se perdieran en el desierto,
mi lengua se aferrara a esa nube que hulle de las palabras
mi corazón se fundiera en aquella rosa que maté
en honor a alguien.
Que mis dientes dejásen de comer
y rasgaran la vestidura de las estrellas,
Que mis piernas fueran dos rios irreconocibles
y que volviesen a amarse pasado un siglo.
Que mi nariz oliera el vino de los antiguos poetas
que hoy pecan de inmortalidad.
Mis dedos huyeran de la pluma celosa y en celo
producto de su ardiente lujuria limitada.
Que mis labios y pulmones
dejen de llorar por esa mujer que ama y desprecia
con cada segundo de tormenta.
Que mi cerebro se vuelva océano,
para conocer el misterio de las libelulas de la retórica.
Que mi cuerpo sea un mapa de indirecciones
para encontrarme con aquel gato blanco
que hoy se despide con su maullido de nieve.
El tiempo de saber
que ya se ha hecho carril de otro mundo.
( Dedicado a mi gata "Pelolais" que murió envenenada el 30 de abril)
miércoles, 30 de abril de 2008
lunes, 28 de abril de 2008
Retratos
Me retrato con cada hora que pasa,
como el reloj que cuenta las veinticuatro silbadas
y las dos que aún no nacen.
Una vez te vi tragar una rosa.
Creí que serias una loba de esas,
que cazan hombres ebrios
Con cada esquina hay siempre una palabra,
que ruega su liberación del cautiverio.
No más angelus insurrectus,
ni palabras que derivan del grueso latín.
Me retrato como lo hacen los astros
con una mano de paz y otra endemoniada
como lo haría un cuervo,
si le pidieran que sacara un ojo
a la bestia sin dueño.
Es tan fácil pensar que cuando oigo tu nombre
una ola juega su gesto infantil
cual grano de arena que va murmurando,
los callejones de su reloj
Transparencia y no clemencia.
No se retraten sobre una mesa,
ni en ese espejo lúdico
ya que sólo verán una serpiente sin elegancia y despilfarrada.
Perpetuen su nombre y no su vida
en una hoja del Otoño eterno.
como el reloj que cuenta las veinticuatro silbadas
y las dos que aún no nacen.
Una vez te vi tragar una rosa.
Creí que serias una loba de esas,
que cazan hombres ebrios
Con cada esquina hay siempre una palabra,
que ruega su liberación del cautiverio.
No más angelus insurrectus,
ni palabras que derivan del grueso latín.
Me retrato como lo hacen los astros
con una mano de paz y otra endemoniada
como lo haría un cuervo,
si le pidieran que sacara un ojo
a la bestia sin dueño.
Es tan fácil pensar que cuando oigo tu nombre
una ola juega su gesto infantil
cual grano de arena que va murmurando,
los callejones de su reloj
Transparencia y no clemencia.
No se retraten sobre una mesa,
ni en ese espejo lúdico
ya que sólo verán una serpiente sin elegancia y despilfarrada.
Perpetuen su nombre y no su vida
en una hoja del Otoño eterno.
Siempre origen
No hay que ser réplica
ni silueta, ni segunda pincelada.
Hay que ser origen.
Origen de mundo,
origen de infinito,
Origen del que se extravia en el manto.
No vale la pena construir sonido viciado.
Ser grieta, cuando ya todo está caído.
Hay que suplicarle a las otras lenguas,
que ya no balbuceen su palabra errática,
que dejen en el retorno,
su paso nauseabundo.
Hay que ser origen.
Origen de nuevas mañanas,
Origen de nuevas lluvias.
Ser relámpago y trueno,
y no, acorde con dueño.
Hay que contar mil escaladas,
subir diez montes dionisíacos
preguntarle a Freud la disyuntiva de analizarlo todo,
elevar una plegaria, amarrada a un diente pecador
saberse sombra,
calcular el valor de la alquimia
eyacular en la vertiente que más se ama.
Hay que ser origen.
ni silueta, ni segunda pincelada.
Hay que ser origen.
Origen de mundo,
origen de infinito,
Origen del que se extravia en el manto.
No vale la pena construir sonido viciado.
Ser grieta, cuando ya todo está caído.
Hay que suplicarle a las otras lenguas,
que ya no balbuceen su palabra errática,
que dejen en el retorno,
su paso nauseabundo.
Hay que ser origen.
Origen de nuevas mañanas,
Origen de nuevas lluvias.
Ser relámpago y trueno,
y no, acorde con dueño.
Hay que contar mil escaladas,
subir diez montes dionisíacos
preguntarle a Freud la disyuntiva de analizarlo todo,
elevar una plegaria, amarrada a un diente pecador
saberse sombra,
calcular el valor de la alquimia
eyacular en la vertiente que más se ama.
Hay que ser origen.
El mundo
El mundo no es redondo, ni plano,
ni cuadrado.
Es de puerta, de cientos de puertas apiladas.
Cada una, ocultando su gesto.
Algunas miran siempre el mar
otras devoran árboles
hay de niños que arrancan de nube en nube
y de noches que caen precipitadas.
Pero eso es el mundo.
Puertas que paren más puertas
y nosotros somos llaves
de agua, de viento, de oscuridad.
Todas las mañanas
nace una puerta con su luna escogida.
Todas las mañanas
nace una llave forjada por astros.
No hay caminos, ni tiendas con soliloquios.
No hay cuaresmas ni cáticos desvelados.
Solo hay puertas,
algunas rotas, maltratadas
erguidas como un gran ataúd en espera.
ni cuadrado.
Es de puerta, de cientos de puertas apiladas.
Cada una, ocultando su gesto.
Algunas miran siempre el mar
otras devoran árboles
hay de niños que arrancan de nube en nube
y de noches que caen precipitadas.
Pero eso es el mundo.
Puertas que paren más puertas
y nosotros somos llaves
de agua, de viento, de oscuridad.
Todas las mañanas
nace una puerta con su luna escogida.
Todas las mañanas
nace una llave forjada por astros.
No hay caminos, ni tiendas con soliloquios.
No hay cuaresmas ni cáticos desvelados.
Solo hay puertas,
algunas rotas, maltratadas
erguidas como un gran ataúd en espera.
sábado, 26 de abril de 2008
Puerta abierta
Hay alguna palabra que robe el aliento?
Que no sea de choque ni de advenimiento?
Hay palabras que no se entiendan entre si?
Como meras rosas que se hallan sumergidas
en su habitual panal de fragancia?
Me gusta perderme en el infinito,
tragarme en mi propio vacio,
derretir palabras con mis ojos,
vociferar mis templados tonos
en ese afan de abismo caracteristico
en lujuria marchita dirán los ciegos
en golpe de bengala diran otros
Pero perderse en el tiempo,
al fín,
es para una voz anclada en el abismo.
Que no sea de choque ni de advenimiento?
Hay palabras que no se entiendan entre si?
Como meras rosas que se hallan sumergidas
en su habitual panal de fragancia?
Me gusta perderme en el infinito,
tragarme en mi propio vacio,
derretir palabras con mis ojos,
vociferar mis templados tonos
en ese afan de abismo caracteristico
en lujuria marchita dirán los ciegos
en golpe de bengala diran otros
Pero perderse en el tiempo,
al fín,
es para una voz anclada en el abismo.
jueves, 24 de abril de 2008
Parajes en el tiempo
Camino,
¿y qué veo?
Esqueletos flameando al compás de un sonido ataladrado
algún corazón, despedazado,
por la ingratitud de un palomo sin hogar.
Siempre hay un niño,
que vuelve a su balde
como una estrella
que sabe volverá la noche próxima.
Siempre hay delirios en los ojos ajenos
persecución, estallido en oculta excitación.
Siempre hay una pluma que cae
una sonrisa a punto de nacer.
Siempre hay alguien
que se recuesta en tu nombre
Y una mano,
que carece del llanto ajeno
¿y qué veo?
Esqueletos flameando al compás de un sonido ataladrado
algún corazón, despedazado,
por la ingratitud de un palomo sin hogar.
Siempre hay un niño,
que vuelve a su balde
como una estrella
que sabe volverá la noche próxima.
Siempre hay delirios en los ojos ajenos
persecución, estallido en oculta excitación.
Siempre hay una pluma que cae
una sonrisa a punto de nacer.
Siempre hay alguien
que se recuesta en tu nombre
Y una mano,
que carece del llanto ajeno
Una roca llamada ilusión
Marchas, con ese pergamino a cuestas
con esas frases de repetida calaña
¿cómo haces callar tus voces
que te retratan con cada paso incógnito?
Mujer de tinieblas,
mujer de mares inhóspitos
tu cabeza se mueve como una lámpara
y tu palomar, en bruma se descalza
Corres y nadas,
en ese mar que aflige
en dolor cuantitativo
sucumbes con tu mirada
de niña, aguacero y arremetida.
Me veo perder en tus ojos,
cabalgo por la cabeza de cien males dichosos
y ninguno,
se me vierte en tornado de hambruna.
Ya que por tu cuerpo, la belleza te saluda
las mariposas que se arrastran en su color
gobiernan esa frágil condición.
En el mío,
una sombra se libera de su alma huesuda..
con esas frases de repetida calaña
¿cómo haces callar tus voces
que te retratan con cada paso incógnito?
Mujer de tinieblas,
mujer de mares inhóspitos
tu cabeza se mueve como una lámpara
y tu palomar, en bruma se descalza
Corres y nadas,
en ese mar que aflige
en dolor cuantitativo
sucumbes con tu mirada
de niña, aguacero y arremetida.
Me veo perder en tus ojos,
cabalgo por la cabeza de cien males dichosos
y ninguno,
se me vierte en tornado de hambruna.
Ya que por tu cuerpo, la belleza te saluda
las mariposas que se arrastran en su color
gobiernan esa frágil condición.
En el mío,
una sombra se libera de su alma huesuda..
martes, 22 de abril de 2008
Tres
No creo en el amor de tres.
De tres rosas,
de tres sombras,
de tres pelícanos invernales.
Tampoco en los tres viajes.
El del amor,
amor a la distancia,
amor a la distancia y al olvido.
No es posible,
ese acertijo de tres personas,
que se enroscan en su sangre,
que se devuelven de labio en labio,
y lo expulsan todo
sobre ese carrusel de la trinidad.
No se puede abrazar tres polos,
en tres mangas de aves colosas
No puedo,
creer que halla tres tumbas boquiabiertas
y un corazón que dice extrañar a tres fantasmas
que vienen de la nada,
con ojos de niebla
con dedos acicalados.
De tres rosas,
de tres sombras,
de tres pelícanos invernales.
Tampoco en los tres viajes.
El del amor,
amor a la distancia,
amor a la distancia y al olvido.
No es posible,
ese acertijo de tres personas,
que se enroscan en su sangre,
que se devuelven de labio en labio,
y lo expulsan todo
sobre ese carrusel de la trinidad.
No se puede abrazar tres polos,
en tres mangas de aves colosas
No puedo,
creer que halla tres tumbas boquiabiertas
y un corazón que dice extrañar a tres fantasmas
que vienen de la nada,
con ojos de niebla
con dedos acicalados.
lunes, 21 de abril de 2008
Prórroga del hombre ebrio
No te dejes dominar por las voces de aquel ruido.
No confundas el sonido del labio con el de las campanas,
y no desfallezcas en ese manto de jazmines tristes.
Siempre hay una ventana que nos saluda,
un golpe que nos lleva lejos,
un hablar amigable
un árbol que ofrece su vida.
Y sobre todo,
no sigas el camino de las telarañas
que cuelgan de cada bello cuadro daliliano
en él no hay mundo de hombres
solo espectros en desvelo.
Encomineda tu nombre al viento norte
para que no te atrape esa orbe de murcielagos sedantes.
La palabra no se deja atrapar esta noche
cuya pintura se alza tras la sombra,
elocuente, masiva, distendida.
CON SU ROPAJE DE MUERTO ENCAJE
No confundas el sonido del labio con el de las campanas,
y no desfallezcas en ese manto de jazmines tristes.
Siempre hay una ventana que nos saluda,
un golpe que nos lleva lejos,
un hablar amigable
un árbol que ofrece su vida.
Y sobre todo,
no sigas el camino de las telarañas
que cuelgan de cada bello cuadro daliliano
en él no hay mundo de hombres
solo espectros en desvelo.
Encomineda tu nombre al viento norte
para que no te atrape esa orbe de murcielagos sedantes.
La palabra no se deja atrapar esta noche
cuya pintura se alza tras la sombra,
elocuente, masiva, distendida.
CON SU ROPAJE DE MUERTO ENCAJE
domingo, 20 de abril de 2008
Gemidos
He aquí que escucho tus gemidos,
que no son de dolor, ni muerte seductora.
Es el brazo cabrío que se recubre en tu piel,
que te hace estallar,
en ese orgásmo de lozanía.
Y estás que bailas en esa danza,
de cruel jolgorio, de canallada ansia encabritada.
Te escucho invocar a tu cielo
en esa sed que nada lo acalla,
te escucho en tu aletear tímido,
oh mujer de falsa melena dorada
tus palabras vuelan por mi
escapan animadas por mi calor de hombre silente.
Lo abrazas,
quieres recoger su corazón de macho ebrio
pronuncias su nombre,
para acabar con tu tierna risa ingenua.
El desea tu sexo azul
y tú buscas la palabra que todo lo abarca
Callas con tu mirada, el sonido
que te lleva a mí.
Oh mujer de destierro
que te encuentras en los brazos de un espejo marino
¿es que no sabes que todas las voces que te hablan
son las mias, movidas por ese viento,
que no conoce orillas ni montañas?
Y tú estas con él,
fingiendo el amor que sólo un
un ruiseñor de mar puede traer.
que no son de dolor, ni muerte seductora.
Es el brazo cabrío que se recubre en tu piel,
que te hace estallar,
en ese orgásmo de lozanía.
Y estás que bailas en esa danza,
de cruel jolgorio, de canallada ansia encabritada.
Te escucho invocar a tu cielo
en esa sed que nada lo acalla,
te escucho en tu aletear tímido,
oh mujer de falsa melena dorada
tus palabras vuelan por mi
escapan animadas por mi calor de hombre silente.
Lo abrazas,
quieres recoger su corazón de macho ebrio
pronuncias su nombre,
para acabar con tu tierna risa ingenua.
El desea tu sexo azul
y tú buscas la palabra que todo lo abarca
Callas con tu mirada, el sonido
que te lleva a mí.
Oh mujer de destierro
que te encuentras en los brazos de un espejo marino
¿es que no sabes que todas las voces que te hablan
son las mias, movidas por ese viento,
que no conoce orillas ni montañas?
Y tú estas con él,
fingiendo el amor que sólo un
un ruiseñor de mar puede traer.
Lejana, nocturna
Te creí lejana,
Reloj de lágrima.
Te ví inquieta,
Romantica secular.
Te toco suave,
Calavera de jerez.
Te hablo,
Retumbancia sacrílega
Te oigo,
con el cítar de tu humor acérrimo
Reloj de lágrima.
Te ví inquieta,
Romantica secular.
Te toco suave,
Calavera de jerez.
Te hablo,
Retumbancia sacrílega
Te oigo,
con el cítar de tu humor acérrimo
sábado, 19 de abril de 2008
Sobre las cosas
Tuve una flor
que alguien arrancó
de un jardín lleno de palabras.
Me convidó a Paris
a Londres,
A lugares que cambian con el clima.
Conocí sus calles,
el reloj que vuelve loco a su gente,
una torre vestida como pavo real
y las luces que hablan idiomas distintos a los mios.
Atravesar el Pacifico y volverlo encabritado.
Me entusiasma saber que todo mar
es un kraken en espera de su barco
o una medusa hermosa
lista para una nueva conquista animal.
De mis calles, prefiero callar.
De ir siempre de norte a sur
y volver de izquierda a derecha
no es motivo de auspicio.
Mi madre.
Rescato mi madre de esta tierra
¡Que la sepulten los gorriones y que
su cuerpo sea la comida de un ángel.!
Me invitan a pasear por calles lejanas.
con gente de oro y veredas de mármol.
De vez en cuando,
hay que enmorarse del infortunio
y vender los ojos del futuro.
que alguien arrancó
de un jardín lleno de palabras.
Me convidó a Paris
a Londres,
A lugares que cambian con el clima.
Conocí sus calles,
el reloj que vuelve loco a su gente,
una torre vestida como pavo real
y las luces que hablan idiomas distintos a los mios.
Atravesar el Pacifico y volverlo encabritado.
Me entusiasma saber que todo mar
es un kraken en espera de su barco
o una medusa hermosa
lista para una nueva conquista animal.
De mis calles, prefiero callar.
De ir siempre de norte a sur
y volver de izquierda a derecha
no es motivo de auspicio.
Mi madre.
Rescato mi madre de esta tierra
¡Que la sepulten los gorriones y que
su cuerpo sea la comida de un ángel.!
Me invitan a pasear por calles lejanas.
con gente de oro y veredas de mármol.
De vez en cuando,
hay que enmorarse del infortunio
y vender los ojos del futuro.
Lo mucho que se puede olvidar
Tus ojos son guardados en un manto verde
para que la naturaleza los guarde
en sus quehaceres.
Enigmatica de nacimiento,
de voz angélica,
me has recordado lo mucho que se puede olvidar.
Ni rios ni plataformas
ni oxígeno estelar viven en aquella carne.
Ni voluntarios dispuestos a venderse
por unos cochinos pesos negros.
La traigo en mi cruz,
la bebo cada noche fría,
el vaso se traga la luna.
La distancia se enamora del horizonte
los ruiseñores que desaman su plumaje
me recuerdan aquellas buenas intenciones.
Tus ojos, una risa ingenua
tu palabra que expele calma
una primavera que llueve jazmín
me recuerdas lo mucho que se puede olvidar.
para que la naturaleza los guarde
en sus quehaceres.
Enigmatica de nacimiento,
de voz angélica,
me has recordado lo mucho que se puede olvidar.
Ni rios ni plataformas
ni oxígeno estelar viven en aquella carne.
Ni voluntarios dispuestos a venderse
por unos cochinos pesos negros.
La traigo en mi cruz,
la bebo cada noche fría,
el vaso se traga la luna.
La distancia se enamora del horizonte
los ruiseñores que desaman su plumaje
me recuerdan aquellas buenas intenciones.
Tus ojos, una risa ingenua
tu palabra que expele calma
una primavera que llueve jazmín
me recuerdas lo mucho que se puede olvidar.
viernes, 18 de abril de 2008
Virgen de fuego
La virgen se incendió en su llama.
Su amor,
en fuego humano se convirtió.
Medallas en forma de plegarias
consumidas por el trago amargo del dolor.
O del designio.
Los fieles lloran en tu sitio vacío
se comulgan,
acusan al hermano de sacrílego
lo condenan a la cruz,
El amor es solo para los hermanos
Virgen Santa,
tu hijo derramó el fuego de su corazón.
No lo vomites,
Exhibelo sobre tu corona estrellada
.Libralo de todo mal
y azota todo aquel que desee su sangre imperfecta.
Su amor,
en fuego humano se convirtió.
Medallas en forma de plegarias
consumidas por el trago amargo del dolor.
O del designio.
Los fieles lloran en tu sitio vacío
se comulgan,
acusan al hermano de sacrílego
lo condenan a la cruz,
El amor es solo para los hermanos
Virgen Santa,
tu hijo derramó el fuego de su corazón.
No lo vomites,
Exhibelo sobre tu corona estrellada
.Libralo de todo mal
y azota todo aquel que desee su sangre imperfecta.
Adoración de los libros
Refinar, refinar.
Se escucha la invocación de los libros.
Letras cuyos jinetes vagan de mundo a mundo
reciben velas, honores,
astros envasados, comida inspirada.
Ellos nos hablan con su barba cana.
El deber es trabajo, trabajo de nacer.
Con letras góticas,
cada uno se mancha en la sabiduria infecta
Componer es la palabra hermosa.
Llenar con hojas la almohada
dejando el cerebro al sereno.
Quiénes son ellos,
que dan clases en Iowa
mientras su sombra se averguenza de su carne.
Es de huerfanos vivir en otro mundo.
Es de lamentación renegar de casa.
La adoración de los libros.
Ceremonias estudiantiles.
Vender el cuerpo mancillado de su autor
publicar y republicar.
El cansancio es el animal querido de la muerte.
No alzen banderas.
Las calaveras conocen el aletear de las estrellas.
Rasjuñad el vientre
Expulsar la bilis del conocimiento.
Dejad para los libros
el ritual de la refinación.
Se escucha la invocación de los libros.
Letras cuyos jinetes vagan de mundo a mundo
reciben velas, honores,
astros envasados, comida inspirada.
Ellos nos hablan con su barba cana.
El deber es trabajo, trabajo de nacer.
Con letras góticas,
cada uno se mancha en la sabiduria infecta
Componer es la palabra hermosa.
Llenar con hojas la almohada
dejando el cerebro al sereno.
Quiénes son ellos,
que dan clases en Iowa
mientras su sombra se averguenza de su carne.
Es de huerfanos vivir en otro mundo.
Es de lamentación renegar de casa.
La adoración de los libros.
Ceremonias estudiantiles.
Vender el cuerpo mancillado de su autor
publicar y republicar.
El cansancio es el animal querido de la muerte.
No alzen banderas.
Las calaveras conocen el aletear de las estrellas.
Rasjuñad el vientre
Expulsar la bilis del conocimiento.
Dejad para los libros
el ritual de la refinación.
Despertar con verdad
Es más fácil decir la palabra viento
que atraparlo.
Como mirar en un rostro
el desandar de tu reflejo.
Más allá de cuanta palabra vanagloriada
y exaltada,
es preciso el cambio de choza, de linaje,
de raza espiritual.
Volverse amigo de los árboles
y enseñarle a cantar a los nuevos mares.
Creer en el cielo de los muertos,
es para amaneceres muertos.
Es mejor unirse a la piedra,
meditar en el uno y en el dos
darse cuenta que cada sombra es un lágrima infantil
y cada enojo es un gato en celo.
Es más fácil contar recuerdos
que revolcarse en el lamento.
Como más fácil es hablarle a un sordo,
o al ciego lo hermoso que se es.
que atraparlo.
Como mirar en un rostro
el desandar de tu reflejo.
Más allá de cuanta palabra vanagloriada
y exaltada,
es preciso el cambio de choza, de linaje,
de raza espiritual.
Volverse amigo de los árboles
y enseñarle a cantar a los nuevos mares.
Creer en el cielo de los muertos,
es para amaneceres muertos.
Es mejor unirse a la piedra,
meditar en el uno y en el dos
darse cuenta que cada sombra es un lágrima infantil
y cada enojo es un gato en celo.
Es más fácil contar recuerdos
que revolcarse en el lamento.
Como más fácil es hablarle a un sordo,
o al ciego lo hermoso que se es.
jueves, 17 de abril de 2008
Pieza oscura aún
Oscuro.
Silencio.
Ecos.
Aló, aló, alo, aló.
Una voz se corre.
Tonalidad perturbadora.
¿Quién es?
"Callad, solo callad".
¿De dónde....?
"De nada. De vacío,
De risa en blanco y negro
Derretido delirio."
¿Nombre?
" Frenético, angustioso, acústico
Clamor de trébol, vuelo sin fuego,
Nado en el suelo, me escondo en tu duda".
¿Que quién soy?
Palabra malgastada se acaba de hacer.
Soy inacabable, un infinito ya sin falsas emociones.
Soy el extravío, el destino con su pregunta carente de alma."
¿Hablas por mí?
"Soy la letra última de cada poema
El versiculo insatisfecho del escribano anciano
Inamovible, interrumpido
Un ojo que siente la ternura del perfume,
La líbido religiosa,
La corrupción del estrellato,
El acorde disonante".
¿A qué?
"Vestid mis trajes antiguos
Una cítara de amor,
Un perro de odio y tres lenguas.
Una para el origen.
La otra para la ofrenda.
La última para el viaje tras el vidrio.
Lucid mi rostro que canta leyendas
Recita la voz del papiro
Ultrajando a la biblia más hermosa
Séd y conoced la sombra más oscura que la noche
Bailad mis ritmos de atrofiada consigna intelectual.
Te otorgo la libertad con la reverencia de mil noches acaecidas".
¡Basta! ¡basta!
" Dejad el llanto al anciano de las veinticinco estaciones
Vibrad mis cuerdas.
Más que música, mis dientes paren sed de estrellas"
¡Déjame, déjame!
" Más que testimonio, más que garras
Mi nombre padece el martirio de estas letras".
Silencio.
Ecos.
Aló, aló, alo, aló.
Una voz se corre.
Tonalidad perturbadora.
¿Quién es?
"Callad, solo callad".
¿De dónde....?
"De nada. De vacío,
De risa en blanco y negro
Derretido delirio."
¿Nombre?
" Frenético, angustioso, acústico
Clamor de trébol, vuelo sin fuego,
Nado en el suelo, me escondo en tu duda".
¿Que quién soy?
Palabra malgastada se acaba de hacer.
Soy inacabable, un infinito ya sin falsas emociones.
Soy el extravío, el destino con su pregunta carente de alma."
¿Hablas por mí?
"Soy la letra última de cada poema
El versiculo insatisfecho del escribano anciano
Inamovible, interrumpido
Un ojo que siente la ternura del perfume,
La líbido religiosa,
La corrupción del estrellato,
El acorde disonante".
¿A qué?
"Vestid mis trajes antiguos
Una cítara de amor,
Un perro de odio y tres lenguas.
Una para el origen.
La otra para la ofrenda.
La última para el viaje tras el vidrio.
Lucid mi rostro que canta leyendas
Recita la voz del papiro
Ultrajando a la biblia más hermosa
Séd y conoced la sombra más oscura que la noche
Bailad mis ritmos de atrofiada consigna intelectual.
Te otorgo la libertad con la reverencia de mil noches acaecidas".
¡Basta! ¡basta!
" Dejad el llanto al anciano de las veinticinco estaciones
Vibrad mis cuerdas.
Más que música, mis dientes paren sed de estrellas"
¡Déjame, déjame!
" Más que testimonio, más que garras
Mi nombre padece el martirio de estas letras".
miércoles, 16 de abril de 2008
Entre sillas
Para inmortalizar tu nombre, he nacido
para acallar a los cuatro lobos hambrientos
uno de viento, otro de pétalos,
el tercero es de nácar, pezuñas rubí el cuarto.
Y un quinto, que muerde recuerdos.
Para inmortalizar,
letra a letra, el cruel callejón de Invierno.
¿Sigues en tu barco
meciéndote como canto de sirena?
¿dejas que el agua susurre a tus poros dilatados?
En niebla,
¡de la niebla hablo!
De esa terrible niebla que come y se calla,
que habla de amor, cuando bien se sabe
que el amor es una marcha que conduce a la locura
Locura,
embriagues de cada tarde.
En tu espejo, se ve un rostro que agoniza en primavera.
Preguntas del buen vestir.
Cuál es tu nombre, número de folio
número de hombres y mujeres con los que te hallas acostado
ultimamente.
LA ULTIMA VEZ QUE REGALASTE UNA ROSA?
El gato que quiere volar es hombre o hembra?
De qué salida hablamos
el del tunel que tiene esperanza?
De tu sonrisa amada que se guarda en el cajón?
O de un momento inmortal?
Inmortal, para eso he nacido.
Para vivir en la fragilidad de las letras
y que mi muerte sea,
el mejor pretexto de una vida.
para acallar a los cuatro lobos hambrientos
uno de viento, otro de pétalos,
el tercero es de nácar, pezuñas rubí el cuarto.
Y un quinto, que muerde recuerdos.
Para inmortalizar,
letra a letra, el cruel callejón de Invierno.
¿Sigues en tu barco
meciéndote como canto de sirena?
¿dejas que el agua susurre a tus poros dilatados?
En niebla,
¡de la niebla hablo!
De esa terrible niebla que come y se calla,
que habla de amor, cuando bien se sabe
que el amor es una marcha que conduce a la locura
Locura,
embriagues de cada tarde.
En tu espejo, se ve un rostro que agoniza en primavera.
Preguntas del buen vestir.
Cuál es tu nombre, número de folio
número de hombres y mujeres con los que te hallas acostado
ultimamente.
LA ULTIMA VEZ QUE REGALASTE UNA ROSA?
El gato que quiere volar es hombre o hembra?
De qué salida hablamos
el del tunel que tiene esperanza?
De tu sonrisa amada que se guarda en el cajón?
O de un momento inmortal?
Inmortal, para eso he nacido.
Para vivir en la fragilidad de las letras
y que mi muerte sea,
el mejor pretexto de una vida.
viernes, 11 de abril de 2008
Retrato de Naturleza muerta
La lluvia cae.
Se escurre por toda una cara triangular.
El tiempo se aleja
mientras yo ato el último nudo a mi soga.
Pienso en ese mar que me vió soñar
me vió nadar y que nunca me devoró
¿se preguntará acaso el por qué no lo hizo?
Me siento como un minuto gastado
con un nombre a cuestas,
con una llama que no quema.
Pienso en cada rostro
que se aleja ,como el humo de mi cigarro,
en las risas,
tiernas como un colibri a punto de volar.
Pienso en mi tumba.
Debiera ser de marfil o de ébano?
Pienso en las muchachas perdidas de mi Francia
lugar al que solo voy cuando pienso.
Pienso en naipes que hablan
de un destino mejor que este,
pero que no podré ver con estos ojos humanos
sino con los ojos de la muerte.
Pienso en cuál ave me traerá el recuerdo
de esa mujer roba almas
y de las palabras que alzé en su nombre
mientras ella le habla a los leones y cebras
los cánticos torpes de mi voz.
Pienso cuál es el número de mi destino,
cuál el de la distancia, el llanto,
la noche oscura, oscura dulzura,
dulzura traidora,
traidora de corazón,
corazón sin razón,
razón sin alto vuelo,
vuelo de estrellas,
estrellas sin sueños,
sueños de niño bajo un árbol sin sombra,
sombra de letras en el viento.
Se escurre por toda una cara triangular.
El tiempo se aleja
mientras yo ato el último nudo a mi soga.
Pienso en ese mar que me vió soñar
me vió nadar y que nunca me devoró
¿se preguntará acaso el por qué no lo hizo?
Me siento como un minuto gastado
con un nombre a cuestas,
con una llama que no quema.
Pienso en cada rostro
que se aleja ,como el humo de mi cigarro,
en las risas,
tiernas como un colibri a punto de volar.
Pienso en mi tumba.
Debiera ser de marfil o de ébano?
Pienso en las muchachas perdidas de mi Francia
lugar al que solo voy cuando pienso.
Pienso en naipes que hablan
de un destino mejor que este,
pero que no podré ver con estos ojos humanos
sino con los ojos de la muerte.
Pienso en cuál ave me traerá el recuerdo
de esa mujer roba almas
y de las palabras que alzé en su nombre
mientras ella le habla a los leones y cebras
los cánticos torpes de mi voz.
Pienso cuál es el número de mi destino,
cuál el de la distancia, el llanto,
la noche oscura, oscura dulzura,
dulzura traidora,
traidora de corazón,
corazón sin razón,
razón sin alto vuelo,
vuelo de estrellas,
estrellas sin sueños,
sueños de niño bajo un árbol sin sombra,
sombra de letras en el viento.
martes, 8 de abril de 2008
Regreso
Un dia regresaremos a la ciudad perdida
como las estaciones de todos los años,
como una sombra más en las tardes,
perguntando por antepasados
o por el río cuyas aguas se quebraba el cielo.
Será en invierno
para revivir mejor los grandes frios,
para ver de nuevo
el humo negro de los barcos cortando el aire,
para escuchar en las noches
los pequeños ruidos de la nieve.
Nos sentaremos en la mesa como si tal cosa
a probar el pan de otros dias.
Un pájaro que cruce por la ventana
nos hará pensar en el bosque de pinos
donde el viento se revolvía furioso.
También preguntaremos por antiguos amigos
pensando quizás en el rostro de alguna muchacha.
Aún existirá el boliche
donde se reunían viejos campesinos.
Nos invitarán a beber y a conversar
asuntos que nadie olvida.
El tiempo no es más que regreso a otro tiempo.
" Todos nos reuniremos alguna vez bajo tierra".
Alguien nos reconocerá a la vuelta de la esquina.
Será como venir a saludar desde otra época.
como las estaciones de todos los años,
como una sombra más en las tardes,
perguntando por antepasados
o por el río cuyas aguas se quebraba el cielo.
Será en invierno
para revivir mejor los grandes frios,
para ver de nuevo
el humo negro de los barcos cortando el aire,
para escuchar en las noches
los pequeños ruidos de la nieve.
Nos sentaremos en la mesa como si tal cosa
a probar el pan de otros dias.
Un pájaro que cruce por la ventana
nos hará pensar en el bosque de pinos
donde el viento se revolvía furioso.
También preguntaremos por antiguos amigos
pensando quizás en el rostro de alguna muchacha.
Aún existirá el boliche
donde se reunían viejos campesinos.
Nos invitarán a beber y a conversar
asuntos que nadie olvida.
El tiempo no es más que regreso a otro tiempo.
" Todos nos reuniremos alguna vez bajo tierra".
Alguien nos reconocerá a la vuelta de la esquina.
Será como venir a saludar desde otra época.
sábado, 5 de abril de 2008
La torre
¿Por qué te extraño?
¿Por qué tu nombre se agita enajenado en mi sombra?
Me cuesta creer en los pasos
que se arrebatan en una noche de locos.
Pensé en tu llegada,
pero pienso en ese final
que tiene lógica.
Voy colgando tu nombre
en los árboles, para saber
si algún ruiseñor
ya te ha llevado lejos de mi,
de mis palabras, de mis ojos teñidos con incertidumbre
¡Qué suerte femenina
repudia mis alejados sentimientos!
detrás de mi corazón, el mar
detrás de las hojas
el invierno me llora.
No canto al azar
ni al aire que se agita
en asfixiado recuerdo
pero te extraño
cual estrella que se inunda tras el horizonte
el cisne lanzando su último graznido.
No hay azes que auguren tu llegada
ni delirios que te digan lo mucho que te extraño.
¿Por qué tu nombre se agita enajenado en mi sombra?
Me cuesta creer en los pasos
que se arrebatan en una noche de locos.
Pensé en tu llegada,
pero pienso en ese final
que tiene lógica.
Voy colgando tu nombre
en los árboles, para saber
si algún ruiseñor
ya te ha llevado lejos de mi,
de mis palabras, de mis ojos teñidos con incertidumbre
¡Qué suerte femenina
repudia mis alejados sentimientos!
detrás de mi corazón, el mar
detrás de las hojas
el invierno me llora.
No canto al azar
ni al aire que se agita
en asfixiado recuerdo
pero te extraño
cual estrella que se inunda tras el horizonte
el cisne lanzando su último graznido.
No hay azes que auguren tu llegada
ni delirios que te digan lo mucho que te extraño.
viernes, 4 de abril de 2008
Breve relato
Alguna vez creí en la amistad. La recuerdo como un lindo sueño de infancia. Un amigo del lejano 1988 me mostró de manera natural y sin proponerselo cómo debía ser la amistad. Como dice el dicho "en las duras y las maduras". Apostaría que él mismo no es sino una sombra de ese pasado y es probable que se halla vendido a la promesa de esta sociedad individualista, donde lo único que queda es ser leal al dinero en todas sus expresiones.
Fué tan claro para mí que la amistad es algo que no debe tomarse tan la ligera sino que es algo que debiera cultivarse, pero qué encontramos, qué encuentro y qué he visto personalmente.
-"Amigos de años que lo único que hacen es beber y reirse como tontos para dar paso a otra noche de lo mismo".
-En el caso de las mujeres, son muy atentas y suelen dar buenos consejos, pero basta que entre un hombre en sus vidas para que uno quede a un lado.
En lo referente al primer ejemplo, me he visto sumado a esa causa. Aprendí (y digo aprendí) que la amistad es una palabra que se manosea con cierto afán de no sentirse solo. Si la rutina es amistad, entonces tengo amigos.
Y mis amigas, mujeres a las que he apreciado con el dolor de mi corazón, están tan lejos de mí que parecen ser un mito en mi vida más que alguien que tuvo ese privilegio.
Recuerdo el día que asesiné esa palabra para convertirme en lo que soy. O para ser más sincero, el día en que dejé de ser un niño. ¿ por qué esa alegoría? Porque hay que ser infantil para creer en eso.
Me veo sumergido en un mar de conocidos gestos, de saludos sin peros que valgan, y he caido en la cuenta de que todos son así.
Les contaré algo curioso. Por muchos años, busqué la amistad. Mientras la buscaba apareció una "amiga" que me dijo en ese entonces: "Tú no buscas amistad, buscas amor, sentirte querido, pero lo disfrazas con eso de la amistad. Búscate una pareja y te aseguro que te irá mejor."
Y llegué a la conclusión de que.......el amor es uno y la amistad es otra. Quizás ella tuvo razón y por eso me embarqué en busca del amor.
Menudo problema: "encontré a mi chica ideal, pero yo no era su chico ideal".
¿es eso mala suerte?. Alguien me dijo por ahí que hay que seguir buscando y no dejarse vencer a la primera.
Y busqué, busco y sigo buscando.
Resultado: Buscar el amor puede resultar bastante jodido
De esto han pasado muchos años, asi que para esta etapa, buscar amor y amistad (si es que existe) es un juego que ya no me interesa ganar o perder. En el fondo de mi ser, aún queda una chispa de aquel sueño, tan lejano como lo recuerdo en este momento, pero estoy cansado de tenerla que soplar todas las noches.
Eso es lo único que me queda para interactuar con los que me rodean. Trato de ser lo que me hubiera gustado encontrar, y a veces eso me hace feliz.
" De azotar a los caballos del tiempo
me he cansado.
De tener que buscar colores, y gorriones especiales
me he hartado.
De beber vino, de fumar esos placeres
ya estoy hastiado.
Hay alguien que saluda al final de estos números
De estas palabras con sueños de piedra.
Devuelvo su saludo con rostro ingenuo".
Fué tan claro para mí que la amistad es algo que no debe tomarse tan la ligera sino que es algo que debiera cultivarse, pero qué encontramos, qué encuentro y qué he visto personalmente.
-"Amigos de años que lo único que hacen es beber y reirse como tontos para dar paso a otra noche de lo mismo".
-En el caso de las mujeres, son muy atentas y suelen dar buenos consejos, pero basta que entre un hombre en sus vidas para que uno quede a un lado.
En lo referente al primer ejemplo, me he visto sumado a esa causa. Aprendí (y digo aprendí) que la amistad es una palabra que se manosea con cierto afán de no sentirse solo. Si la rutina es amistad, entonces tengo amigos.
Y mis amigas, mujeres a las que he apreciado con el dolor de mi corazón, están tan lejos de mí que parecen ser un mito en mi vida más que alguien que tuvo ese privilegio.
Recuerdo el día que asesiné esa palabra para convertirme en lo que soy. O para ser más sincero, el día en que dejé de ser un niño. ¿ por qué esa alegoría? Porque hay que ser infantil para creer en eso.
Me veo sumergido en un mar de conocidos gestos, de saludos sin peros que valgan, y he caido en la cuenta de que todos son así.
Les contaré algo curioso. Por muchos años, busqué la amistad. Mientras la buscaba apareció una "amiga" que me dijo en ese entonces: "Tú no buscas amistad, buscas amor, sentirte querido, pero lo disfrazas con eso de la amistad. Búscate una pareja y te aseguro que te irá mejor."
Y llegué a la conclusión de que.......el amor es uno y la amistad es otra. Quizás ella tuvo razón y por eso me embarqué en busca del amor.
Menudo problema: "encontré a mi chica ideal, pero yo no era su chico ideal".
¿es eso mala suerte?. Alguien me dijo por ahí que hay que seguir buscando y no dejarse vencer a la primera.
Y busqué, busco y sigo buscando.
Resultado: Buscar el amor puede resultar bastante jodido
De esto han pasado muchos años, asi que para esta etapa, buscar amor y amistad (si es que existe) es un juego que ya no me interesa ganar o perder. En el fondo de mi ser, aún queda una chispa de aquel sueño, tan lejano como lo recuerdo en este momento, pero estoy cansado de tenerla que soplar todas las noches.
Eso es lo único que me queda para interactuar con los que me rodean. Trato de ser lo que me hubiera gustado encontrar, y a veces eso me hace feliz.
" De azotar a los caballos del tiempo
me he cansado.
De tener que buscar colores, y gorriones especiales
me he hartado.
De beber vino, de fumar esos placeres
ya estoy hastiado.
Hay alguien que saluda al final de estos números
De estas palabras con sueños de piedra.
Devuelvo su saludo con rostro ingenuo".
miércoles, 2 de abril de 2008
Recuerdo
Soy un recuerdo.
No por opción ni por gesto de cariño.
Tampoco por predilección de algún nefasto destino.
Pero eso soy.
Estoy atrapado en esa esfera
que comúnmente suele ser
un aposento de alguien
querido, amable, ventajoso
de sentarse en tal silla mecedora.
A veces me hablan,
a veces me escuchan
y caen en la cuenta
de que soy un recuerdo
y me hablan con la distancia.
Hubo alguien que habló a mi nombre
que a esas alturas era solo un paseo
y decíase que era rápido como trueno
el matiz de mis letras.
Pero un recuerdo es una vela en vela
y la noche es una mujerzuela
hambrienta de cuerpos, de sombras, de pasados
que desfallezcan al pie de una bala tímida.
No miento.
Ansío la muerte con cada palabra alegre.
Busco mi bala prometida,
prometida por un hombre inmortal
que salta de horizonte en horizonte
y me muestra el velo tras el recuerdo.
Me otorga la paz nostálgica
la alegria del mito
la tristeza que aún no cae de su árbol.
Para qué vestirme,
ya ustedes desnudan mis huesos
Estoy cansado de ser un recuerdo
un minuto que quita el tiempo.
Cansado de tus ojos siempre alegres en su estrella
de tu caminar de perlas en flor
de este año que lleva su cuenta malintencionada.
y de mis cantos congelados en el invierno.
No por opción ni por gesto de cariño.
Tampoco por predilección de algún nefasto destino.
Pero eso soy.
Estoy atrapado en esa esfera
que comúnmente suele ser
un aposento de alguien
querido, amable, ventajoso
de sentarse en tal silla mecedora.
A veces me hablan,
a veces me escuchan
y caen en la cuenta
de que soy un recuerdo
y me hablan con la distancia.
Hubo alguien que habló a mi nombre
que a esas alturas era solo un paseo
y decíase que era rápido como trueno
el matiz de mis letras.
Pero un recuerdo es una vela en vela
y la noche es una mujerzuela
hambrienta de cuerpos, de sombras, de pasados
que desfallezcan al pie de una bala tímida.
No miento.
Ansío la muerte con cada palabra alegre.
Busco mi bala prometida,
prometida por un hombre inmortal
que salta de horizonte en horizonte
y me muestra el velo tras el recuerdo.
Me otorga la paz nostálgica
la alegria del mito
la tristeza que aún no cae de su árbol.
Para qué vestirme,
ya ustedes desnudan mis huesos
Estoy cansado de ser un recuerdo
un minuto que quita el tiempo.
Cansado de tus ojos siempre alegres en su estrella
de tu caminar de perlas en flor
de este año que lleva su cuenta malintencionada.
y de mis cantos congelados en el invierno.
martes, 1 de abril de 2008
Caída
Hoy desperté con la sensación de caer
sabiendo que no caía, aunque caía.
Y aunque hubiese tenido alas
de nada me hubieran servido
sabiendo que en el fondo
una caida de mar es siempre
un sueño sin final.
Por eso no tengo ojos infinitos
ni manos bienaventuradas
capaz de cobijar una caída
que tenga el peso de una alma ya vivida
sabiendo que no caía, aunque caía.
Y aunque hubiese tenido alas
de nada me hubieran servido
sabiendo que en el fondo
una caida de mar es siempre
un sueño sin final.
Por eso no tengo ojos infinitos
ni manos bienaventuradas
capaz de cobijar una caída
que tenga el peso de una alma ya vivida
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