Sirveme otra copa
que ya estoy cansado.
Me he recorrido todas las plazas
he visto todas las palomas,
me he acabado todos los cigarros
y no hallé más que un paracaidas abandonado.
Me dijeron que era un joven de aspecto risueño
el que lo habia usado.
Pero lo que ví era lejos de ser alegre.
Estaba reventado entre dos estrellas
y su cabeza miraba hacia el sol con esperanza
sus manos eran levantadas por mariposas
y sus pies eran nado desenfrenado.
Habian carrozas, viejas costumbres de unos pocos.
Se encontraba un niño con cara de nube
que me decia que lo habian derribado
los gorriones del invierno.
En su bolsillo habia una nota.
Decia: " Para aquel que ama, la palabra es muerte"
y todos robaban sus pertenencias.
Vi uno que se llevaba un zapato arcángel
el otro batia su chaqueta
aún quedaban pedazos de noche arrebatada.
Y en su camisa portaba un crucifijo de amor
con una dedicatoria que decía:
" He volado por sobre el amor.
Ya no hay sentimientos sobre mi"
Y lo comenzaron a carnear
dando rienda suelta su bestial condición.
Sirveme otra copa
que ya estoy cansado de ver plazas
calles, cigarros por fumar
y cuantas palabras mas
Y pensar que yo tambien
tuve un paracaidas de oro.
sábado, 29 de marzo de 2008
Iluminación
No creo en la verdad
de once mil pesos de la que hablan
ciertos gurús maniceros.
Tampoco en que hay que destrozar la billetera
e implementarla en la iluminación personal.
No creo en los cuentos de viejos con aires de sabiduria repetida
esos que hablan de que "todo es por la felicidad , por el amor"
Eso es para algún perro ortodoxo
para algún gato ciego
para un ratón que no sabe caminar.
Me conformo con ser libre como flor,
a merced de alguna señorita con aprecio a la belleza
o con ganas de destrucción sentimental.
Me conformo con la etiqueta
APEGO A LA VIDA
que desapego con marca registrada.
de once mil pesos de la que hablan
ciertos gurús maniceros.
Tampoco en que hay que destrozar la billetera
e implementarla en la iluminación personal.
No creo en los cuentos de viejos con aires de sabiduria repetida
esos que hablan de que "todo es por la felicidad , por el amor"
Eso es para algún perro ortodoxo
para algún gato ciego
para un ratón que no sabe caminar.
Me conformo con ser libre como flor,
a merced de alguna señorita con aprecio a la belleza
o con ganas de destrucción sentimental.
Me conformo con la etiqueta
APEGO A LA VIDA
que desapego con marca registrada.
viernes, 28 de marzo de 2008
Cuota de suerte
Dos dados
uno electrico, otro monofónico
En la pista, en un carton de-pista-do
Dos manos,
no importa si es nórdico o levítico
dispuestas a azotar al azar.
El baile de los dados,
manos cantando seis, seis ,seis
y un resultado a vuelo rapaz.
Temíase el resultado.
Motivo de orgullo para el cristiano.
uno electrico, otro monofónico
En la pista, en un carton de-pista-do
Dos manos,
no importa si es nórdico o levítico
dispuestas a azotar al azar.
El baile de los dados,
manos cantando seis, seis ,seis
y un resultado a vuelo rapaz.
Temíase el resultado.
Motivo de orgullo para el cristiano.
Verdad y Mentira.
Verdad y mentira tomadas de la mano.
Era yo y mi inventado amor
supuesto romance en envestida con un relámpago.
Trenes,
que cantan cada noche su cojeo
¿en donde estáis?
¿Qué es de ese fierro largo,
que almacenaba gente somnolienta?
incluso mis huesos, fueron parte de su dieta.
Las calles, constante nostalgia que anida en mis ojos
y las voces y los beberes,
cada noche envuelto en cirrosis personal.
Me visto con sombrero, abrigo de tiempo
y puro en entierro.
Mi cuerpo es viento, mi voz es agua
Verdad y mentira en acorde clásico
Y polvo,
sobre los pétalos de mi rosa,
polvo,
quebrado como un río , cercenado por mordida canibal
polvo,
de estrella coagulada, el mandala del caminante sin sosiego
No.
Nunca hubo tal fuego
Tal llanto,
recorriendo,
las doce leguas del rostro.
Era yo y mi inventado amor
supuesto romance en envestida con un relámpago.
Trenes,
que cantan cada noche su cojeo
¿en donde estáis?
¿Qué es de ese fierro largo,
que almacenaba gente somnolienta?
incluso mis huesos, fueron parte de su dieta.
Las calles, constante nostalgia que anida en mis ojos
y las voces y los beberes,
cada noche envuelto en cirrosis personal.
Me visto con sombrero, abrigo de tiempo
y puro en entierro.
Mi cuerpo es viento, mi voz es agua
Verdad y mentira en acorde clásico
Y polvo,
sobre los pétalos de mi rosa,
polvo,
quebrado como un río , cercenado por mordida canibal
polvo,
de estrella coagulada, el mandala del caminante sin sosiego
No.
Nunca hubo tal fuego
Tal llanto,
recorriendo,
las doce leguas del rostro.
Arboles y niños
Socialmente,
los niños se evalentonaban con los árboles.
Se azotaban la cabeza con insultos, improperios en forma de abanicos
alguna maldición cristiana de por medio.
Los arboles, llenos de orgullo
arrojaban ramas afiebradas a esos infelices niños ingratos.
Ellos clamaban libertad
pero no sabian que ya una bandera los habia acogido
Los otros gritaban ¡replegarse!, ¡replegarse!
y un bendaval agitaba sus frágiles cabezas
como trompo algunos, como átomos los otros.
Y luchaban con ímpetu excesivo
escapaban como ratones, y gruñian como chacales.
Los árboles no podían escapar de su raíz
pedian a los gorriones su piquete flagrante.
Este es mi país,
una fábula contada por una mujer cariñosa.
Y sólo risas y perdones se juraban ambos.
La noche, había ocupado su sitial.
los niños se evalentonaban con los árboles.
Se azotaban la cabeza con insultos, improperios en forma de abanicos
alguna maldición cristiana de por medio.
Los arboles, llenos de orgullo
arrojaban ramas afiebradas a esos infelices niños ingratos.
Ellos clamaban libertad
pero no sabian que ya una bandera los habia acogido
Los otros gritaban ¡replegarse!, ¡replegarse!
y un bendaval agitaba sus frágiles cabezas
como trompo algunos, como átomos los otros.
Y luchaban con ímpetu excesivo
escapaban como ratones, y gruñian como chacales.
Los árboles no podían escapar de su raíz
pedian a los gorriones su piquete flagrante.
Este es mi país,
una fábula contada por una mujer cariñosa.
Y sólo risas y perdones se juraban ambos.
La noche, había ocupado su sitial.
Reflexión con aguardiente
Escribir como serpiente
pero que las letras vistan como ovejas.
Correr como el ganado
sabiendo que hay huellas a tu lado
No dejar sombra por triste
ni tigre por mancha,
espejo, tú que aullas cada viernes
una imagen pitagórica,
entre intelecto y calvicie
violin y y cello en dúo sin público.
O mas bien, con ojos y labios ficticios.
Qué me dicen de los gestos, de la noche,
de los barcos,
hoy todos se hunden en su niebla, que no es de esponja
ya que no absorbe almas.
No pretendo ser un traductor de olas más.
Sólo una epifanía más.
pero que las letras vistan como ovejas.
Correr como el ganado
sabiendo que hay huellas a tu lado
No dejar sombra por triste
ni tigre por mancha,
espejo, tú que aullas cada viernes
una imagen pitagórica,
entre intelecto y calvicie
violin y y cello en dúo sin público.
O mas bien, con ojos y labios ficticios.
Qué me dicen de los gestos, de la noche,
de los barcos,
hoy todos se hunden en su niebla, que no es de esponja
ya que no absorbe almas.
No pretendo ser un traductor de olas más.
Sólo una epifanía más.
jueves, 27 de marzo de 2008
Tarde con el mar
Fué una tarde de mar
una gaviota arpegiando el cielo
aquella en que el corazón sin sosiego
se encontró con alguien venida de palabras
Fué en un muelle, tapado en pies sin luz
que me me encontré con aquella alma
salida de mi imaginación,
que mordió mi acostumbrada soledad
Decíase venir del campo, mas
ella era viento en mis ojos
era voz de agua y corazón de fuego.
Por fín había dejado de ser un león hambriento
no necesitaba devorar los minutos,
ni cantarle al mundo mi paso desalojado
Pero es aventurado decir
detened el sentimiento de distancia
ya que mi anillo es un recuerdo plasmado
en siete estrellas, un siete de agosto.
Qué detalles mencioné, qué detalles habré de decir.
Me desconozco, me interrumpo, me censuro.
Eso es hablar con alguien etéreo
Dibujar una musa y que ésta, salga de su cuadro
Eso es hablar entre el mar de una tarde
y un sol que quiere abrasarlo todo
que las palabras sean agua
y que el fondo sea rojo
me dijo, y yo conmovido
sólo atine a reir.
una gaviota arpegiando el cielo
aquella en que el corazón sin sosiego
se encontró con alguien venida de palabras
Fué en un muelle, tapado en pies sin luz
que me me encontré con aquella alma
salida de mi imaginación,
que mordió mi acostumbrada soledad
Decíase venir del campo, mas
ella era viento en mis ojos
era voz de agua y corazón de fuego.
Por fín había dejado de ser un león hambriento
no necesitaba devorar los minutos,
ni cantarle al mundo mi paso desalojado
Pero es aventurado decir
detened el sentimiento de distancia
ya que mi anillo es un recuerdo plasmado
en siete estrellas, un siete de agosto.
Qué detalles mencioné, qué detalles habré de decir.
Me desconozco, me interrumpo, me censuro.
Eso es hablar con alguien etéreo
Dibujar una musa y que ésta, salga de su cuadro
Eso es hablar entre el mar de una tarde
y un sol que quiere abrasarlo todo
que las palabras sean agua
y que el fondo sea rojo
me dijo, y yo conmovido
sólo atine a reir.
martes, 25 de marzo de 2008
El hombre sin retorno
Y pensar que corrí como potro enajenado
arroyé cuerpos, aplasté cabezas
me comí las huellas de la caridad
y exploté de la rutina, de la muerte marca registrada.
Ahora, sin azotes en la espalda
sólo con la cicatriz de la libertad
me preguntan, que cuál infierno he elegido.
Y los veo a todos contentos
con el titulo, maestro del dinero.
Pero el autoexilio, es para nobles que moran fuera de este mundo.
Ellos ríen y dicen que no tengo horizonte .
Que soy un clandestino con un pasado a cuestas.
Que el martillo era demasiado liviano para dejarlo.
Ellos no saben que me he perdido
en la sombra incierta, en el azar devoto.
Por que para ellos, el infierno,
es morir sumido en la soledad.
Ignoran que el sello que los aplasta
no es fecunda en la tierra de los eternos.
Para aquellos que poseen cuervos en sus ojos
y hierro incandescente en su lengua,
oíd esto:
HE AQUÍ EL QUE ESCOGIÓ VIVIR
EN EL OCASO
DE UNA ESTRELLA POLAR
EL QUE SE ALIMENTA DE ASTROS
RECIEN NACIDOS
EL QUE MORA EN EL MAR DE LA SOLEDAD
PARA VIVIR
EN EL ALIENTO SIN TIEMPO
Sin vestigios de materia vendida.
Y sin sombra preguntando
por el pan de cada día.
arroyé cuerpos, aplasté cabezas
me comí las huellas de la caridad
y exploté de la rutina, de la muerte marca registrada.
Ahora, sin azotes en la espalda
sólo con la cicatriz de la libertad
me preguntan, que cuál infierno he elegido.
Y los veo a todos contentos
con el titulo, maestro del dinero.
Pero el autoexilio, es para nobles que moran fuera de este mundo.
Ellos ríen y dicen que no tengo horizonte .
Que soy un clandestino con un pasado a cuestas.
Que el martillo era demasiado liviano para dejarlo.
Ellos no saben que me he perdido
en la sombra incierta, en el azar devoto.
Por que para ellos, el infierno,
es morir sumido en la soledad.
Ignoran que el sello que los aplasta
no es fecunda en la tierra de los eternos.
Para aquellos que poseen cuervos en sus ojos
y hierro incandescente en su lengua,
oíd esto:
HE AQUÍ EL QUE ESCOGIÓ VIVIR
EN EL OCASO
DE UNA ESTRELLA POLAR
EL QUE SE ALIMENTA DE ASTROS
RECIEN NACIDOS
EL QUE MORA EN EL MAR DE LA SOLEDAD
PARA VIVIR
EN EL ALIENTO SIN TIEMPO
Sin vestigios de materia vendida.
Y sin sombra preguntando
por el pan de cada día.
viernes, 21 de marzo de 2008
Viernes Santo
El dia de los inocentes
no tiene hora definida, ni huella,
ni marca registrada.
Es sólo un vaso echado al viento,
un pellizco al vacío, una rosa desmembrada.
Cuántas voces elevaban su rutina modalidad
un abrazo que devuelve una obligada lágrima
y eso es un dia de muertos.
Un día, acompañando a los vivos sin vida.
Envuelto en rosas muertas, en aire muerto
en risa muerta, y palabras....palabras de moscas.
Un cuerpo que se desnuda en la brisa de la eternidad
alza sus alas, los parientes extranjeros,
recogen su preciada alma hermana.
Y ella, sutil entre la muchedumbre
silenciosa, pero con el corazón dando su alarido azul
me observó.
Y me abrazó envuelta en su color
Y mis ojos que eran hambre,
retorcíanse en su caverna,
pero ella era un todo saciado
y mi boca era un río de extinto pasado
era un cuento que reviví en una hora con los muertos.
Una hora
alejada
desmembrada
con cabeza
de infinito
no tiene hora definida, ni huella,
ni marca registrada.
Es sólo un vaso echado al viento,
un pellizco al vacío, una rosa desmembrada.
Cuántas voces elevaban su rutina modalidad
un abrazo que devuelve una obligada lágrima
y eso es un dia de muertos.
Un día, acompañando a los vivos sin vida.
Envuelto en rosas muertas, en aire muerto
en risa muerta, y palabras....palabras de moscas.
Un cuerpo que se desnuda en la brisa de la eternidad
alza sus alas, los parientes extranjeros,
recogen su preciada alma hermana.
Y ella, sutil entre la muchedumbre
silenciosa, pero con el corazón dando su alarido azul
me observó.
Y me abrazó envuelta en su color
Y mis ojos que eran hambre,
retorcíanse en su caverna,
pero ella era un todo saciado
y mi boca era un río de extinto pasado
era un cuento que reviví en una hora con los muertos.
Una hora
alejada
desmembrada
con cabeza
de infinito
miércoles, 19 de marzo de 2008
El desafio es con la muerte
El desafio es con la muerte
no con el incierto.
Por qué ver árboles marchitos
los caminos pasados de moda
una flor cortada por la mirada de otro.
No tiento a esa muerte con voz de perro.
Ni siquiera a la sombra de su incorregible dedo índice.
Pero tengo miedo.
Y eso es algo que pocos ven marcado en mis murallas.
Agitar las alas es para los amantes del azar
Zambullir mis huesos en una ronca voz, es para cardúmenes de grado cero
Ya no estoy para hablar de naipes
Ni de mujeres con piel de nácar.
El desafio es con la muerte
No con el incierto.
no con el incierto.
Por qué ver árboles marchitos
los caminos pasados de moda
una flor cortada por la mirada de otro.
No tiento a esa muerte con voz de perro.
Ni siquiera a la sombra de su incorregible dedo índice.
Pero tengo miedo.
Y eso es algo que pocos ven marcado en mis murallas.
Agitar las alas es para los amantes del azar
Zambullir mis huesos en una ronca voz, es para cardúmenes de grado cero
Ya no estoy para hablar de naipes
Ni de mujeres con piel de nácar.
El desafio es con la muerte
No con el incierto.
lunes, 17 de marzo de 2008
Invierno para beberlo
El invierno ha llegado al llamado de alguien
y las miradas emigran hacia los calores conocidos
Esta noche el viento arrastra sus chales de viento
Tejed pájaros mios un techo de cantos sobre las avenidas
Oíd crepitar el arcoirirs mojado
Bajo el peso de los pájaros se ha plegado
La amargura teme a las interperies
Pero nos queda un poco de ceniza del ocaso
Golondrinas de mi pecho qué mal haceis
Sacudiendo siempre el abanico vegetal
Seducciones de antesala en grado de aguardiente
Alejemos en seguida el coche de las nieves
Bebo lentamente tus miradas de justas calorias
El salón se hincha con el vapor de las bocas
Las miradas congeladas cuelgan de la lámpara
Y hay moscas
Sobre los suspiros petrificados
Los ojos están llenos de un liquido viajero
Y cada ojo tiene un perfume especial
El silencio es una planta que brota al interior
Si el corazón conserva su calefacción igual
Afuera se acerca el coche de las nieves
Trayendo su termómetro de ultratumba
Y me adormezco con el ruido del piano lunar
Cuando se estrujan las nubes y cae la lluvia
Cae
nieve con gusto a universo
Cae
Nieve que huele a mar
Cae
Nieve perfecta de los violines
Cae
La nieve sobre las mariposas
Cae
Nieve en copos de olores
La nieve en tubo inconsistente
Cae
Nieve a paso de flor
Nieva nieve sobre todos los rincones del tiempo
Simiente de sonido de campanas
Sobre los naufragios más lejanos
Calentad vuestros suspiros en los bolsillos
Que el cielo peina sus nubes antiguas
Siguiendo los gestos de nuestras manos
Lágrimas astrológicas sobre nuestras miserias
Y sobre la cabeza del patriarca guardian del frio
El cielo emblanquece nuestra atmosfera
Entre las palabras heladas a medio camino
Ahora que el patriarca se ha dormido
La nieve se desliza se desliza
Se desliza
Desde su barba pulida.
y las miradas emigran hacia los calores conocidos
Esta noche el viento arrastra sus chales de viento
Tejed pájaros mios un techo de cantos sobre las avenidas
Oíd crepitar el arcoirirs mojado
Bajo el peso de los pájaros se ha plegado
La amargura teme a las interperies
Pero nos queda un poco de ceniza del ocaso
Golondrinas de mi pecho qué mal haceis
Sacudiendo siempre el abanico vegetal
Seducciones de antesala en grado de aguardiente
Alejemos en seguida el coche de las nieves
Bebo lentamente tus miradas de justas calorias
El salón se hincha con el vapor de las bocas
Las miradas congeladas cuelgan de la lámpara
Y hay moscas
Sobre los suspiros petrificados
Los ojos están llenos de un liquido viajero
Y cada ojo tiene un perfume especial
El silencio es una planta que brota al interior
Si el corazón conserva su calefacción igual
Afuera se acerca el coche de las nieves
Trayendo su termómetro de ultratumba
Y me adormezco con el ruido del piano lunar
Cuando se estrujan las nubes y cae la lluvia
Cae
nieve con gusto a universo
Cae
Nieve que huele a mar
Cae
Nieve perfecta de los violines
Cae
La nieve sobre las mariposas
Cae
Nieve en copos de olores
La nieve en tubo inconsistente
Cae
Nieve a paso de flor
Nieva nieve sobre todos los rincones del tiempo
Simiente de sonido de campanas
Sobre los naufragios más lejanos
Calentad vuestros suspiros en los bolsillos
Que el cielo peina sus nubes antiguas
Siguiendo los gestos de nuestras manos
Lágrimas astrológicas sobre nuestras miserias
Y sobre la cabeza del patriarca guardian del frio
El cielo emblanquece nuestra atmosfera
Entre las palabras heladas a medio camino
Ahora que el patriarca se ha dormido
La nieve se desliza se desliza
Se desliza
Desde su barba pulida.
sábado, 15 de marzo de 2008
Una tarde en el horizonte.
Si me aleje, fue para verte nadar en el tiempo,
sucumbir en el canto paranoico de ciertos canarios
Verte, como una gaviota acariciando el cielo.
En cambio, yo voy manejando la penuria del hombre,
la muerte que celosa quiere arrebatarlo todo.
Traspaso los vientos con mi cítara acalla cuentos
y me reduzco en el vapor del corazón infecto.
Mis pies, terribles testimonios rutinarios
le hablan a la voz de mi futuro
salvadme!, gritan mis entrañas
matadle! le dicen al aliento diario.
Transito en nombre de los astros
el mío, extraviado en el lejano olvido
Te llamo como un niño llama a su estrella madre
y tus aguas se vuelven orgullo de cristales.
Mujer, el tiempo raspa tu nombre en cada piedra
en rumores se teje el amor de una sombra pálida
tus dientes, tus labios,
¡oh, brisa de cuanta estación invernal!
En cambio, yo blasfemo la hora bendita
y la guardo en mi pasado astrologico
Deberias saber que soy un espejo trizado
un aletear de pájaros, un acorde prohibido.
UNA TORMENTA HABITA EN MIS OJOS.
sucumbir en el canto paranoico de ciertos canarios
Verte, como una gaviota acariciando el cielo.
En cambio, yo voy manejando la penuria del hombre,
la muerte que celosa quiere arrebatarlo todo.
Traspaso los vientos con mi cítara acalla cuentos
y me reduzco en el vapor del corazón infecto.
Mis pies, terribles testimonios rutinarios
le hablan a la voz de mi futuro
salvadme!, gritan mis entrañas
matadle! le dicen al aliento diario.
Transito en nombre de los astros
el mío, extraviado en el lejano olvido
Te llamo como un niño llama a su estrella madre
y tus aguas se vuelven orgullo de cristales.
Mujer, el tiempo raspa tu nombre en cada piedra
en rumores se teje el amor de una sombra pálida
tus dientes, tus labios,
¡oh, brisa de cuanta estación invernal!
En cambio, yo blasfemo la hora bendita
y la guardo en mi pasado astrologico
Deberias saber que soy un espejo trizado
un aletear de pájaros, un acorde prohibido.
UNA TORMENTA HABITA EN MIS OJOS.
Por qué no escribe usted
Por miedo a la locura, por comentario de ratón académico,
por aire seleccionador repetido, por inhabilidad de condición,
por amargura repetida, por canto en forma de llanto,
por frío, por calor, por estar bien, por estar mal,
por minuto viciado, por años que no tienen, por asombro,
por no querer, por simpleza inútil, por rebuscado vocablo,
por el dia, por la noche, por el ritmo, por el destiempo,
por coraje extinto, por cobardia innata, por autoengaño,
por el efecto espejo, por misticismo, por falta de dinero,
por el agua que escasea, por la luz que anuncia distancias,
por comentarios, por rutina, por falta de alcohol y tabaco,
por historias repetidas, por falta de paisajes, por falta de mar,
por falta de amor, por exceso de juicio, por ego empobrecido,
por falta de soledad, por compañia hostigosa, por televisión,
por farándula, por música clásica, por instrumento a aprender,
por educación, por extrema sensibilidad, por que era ayer,
por que es hoy, por que será mañana, por dependencia eterna.
por aire seleccionador repetido, por inhabilidad de condición,
por amargura repetida, por canto en forma de llanto,
por frío, por calor, por estar bien, por estar mal,
por minuto viciado, por años que no tienen, por asombro,
por no querer, por simpleza inútil, por rebuscado vocablo,
por el dia, por la noche, por el ritmo, por el destiempo,
por coraje extinto, por cobardia innata, por autoengaño,
por el efecto espejo, por misticismo, por falta de dinero,
por el agua que escasea, por la luz que anuncia distancias,
por comentarios, por rutina, por falta de alcohol y tabaco,
por historias repetidas, por falta de paisajes, por falta de mar,
por falta de amor, por exceso de juicio, por ego empobrecido,
por falta de soledad, por compañia hostigosa, por televisión,
por farándula, por música clásica, por instrumento a aprender,
por educación, por extrema sensibilidad, por que era ayer,
por que es hoy, por que será mañana, por dependencia eterna.
viernes, 7 de marzo de 2008
Calles
Cada esquina con su lamento
ánimas cuyo rostro llama el fuego
se pasean por las calles con su gracia imperfecta
con ojos de cuervos y labios tentaculares.
Corren y corren en sus avenidas
la lucha de la bestias fuertes
en contrabrazo de su prédica
seamos justos e iguales.
Y un color que hipnotiza
el color del respeto y de la autoridad.
Ustedes me hablan de las calles
yo sólo veo papeles rayados
en nombre del amor
en nombre del pueblo
en nombre de la venganza
en nombre del que no tiene nombre.
Qué calles y pasajes más tristes
qué congoja ocultan los cerros
y mi campo que yace en pilas de cemento
cuales preguntas quisieran hacernos
todos somos fichas de algún tablero anónimo
o una carta de hazme reir
o una carta de libertad
Un mandato de caballos
que relinchan en su noche de bravura
harán estallar las pequeñas fantasias
Fumo mi cigarro
como la peste a la paz de su guijarro
ánimas cuyo rostro llama el fuego
se pasean por las calles con su gracia imperfecta
con ojos de cuervos y labios tentaculares.
Corren y corren en sus avenidas
la lucha de la bestias fuertes
en contrabrazo de su prédica
seamos justos e iguales.
Y un color que hipnotiza
el color del respeto y de la autoridad.
Ustedes me hablan de las calles
yo sólo veo papeles rayados
en nombre del amor
en nombre del pueblo
en nombre de la venganza
en nombre del que no tiene nombre.
Qué calles y pasajes más tristes
qué congoja ocultan los cerros
y mi campo que yace en pilas de cemento
cuales preguntas quisieran hacernos
todos somos fichas de algún tablero anónimo
o una carta de hazme reir
o una carta de libertad
Un mandato de caballos
que relinchan en su noche de bravura
harán estallar las pequeñas fantasias
Fumo mi cigarro
como la peste a la paz de su guijarro
Pequeña confesión
Para mí todo es nostalgia.
La lluvia que corre en tus venas
y que ruega salir por tus ojos es nostalgia.
La luna que se esconde en tus labios
y vuela a traves de tus palabras
es nostalgia.
El amor que explota violento
derramándose en su muro de cemento
es nostalgia.
El encuentro desesperado de los astros
y la reflexión de las estrellas
es nostalgia.
El azar hipnótico
con aliento a predicción
es nostalgia.
Pensar en escribir
y la rebelión de las palabras
es nostalgia.
Y es nostalgia conversar entre pasados y futuros
una balanza cuyo trofeo se deliza de piel tras piel
hasta alcanzar tu fina alma secreta
rosa que siempre has de temblar
La lluvia que corre en tus venas
y que ruega salir por tus ojos es nostalgia.
La luna que se esconde en tus labios
y vuela a traves de tus palabras
es nostalgia.
El amor que explota violento
derramándose en su muro de cemento
es nostalgia.
El encuentro desesperado de los astros
y la reflexión de las estrellas
es nostalgia.
El azar hipnótico
con aliento a predicción
es nostalgia.
Pensar en escribir
y la rebelión de las palabras
es nostalgia.
Y es nostalgia conversar entre pasados y futuros
una balanza cuyo trofeo se deliza de piel tras piel
hasta alcanzar tu fina alma secreta
rosa que siempre has de temblar
miércoles, 5 de marzo de 2008
Incendio en los cerros marinos
El fuego se reveló a su creador
y devora todo lo que una vez
el hombre amó.
Fuego iracundo,
despertaste con el hambre de un león en celo
cubriste el día con tu aliento
opacaste al astro rey, alejándole de sus moradores.
Incendio, que tu bravura no tiene límites
no te comas a la historia de valparaiso, la de mis abuelos.
Cómete la mano que te abusó en su afán de señor.
Bestia sin domar, compadécete de la carne humana.
Aleja al viento que te insinua a los oidos
ya que el mismo viento,
busca su relativa venganza.
Oh, fuego que desembarcaste en este puerto
culmina tu ira y yace lento
Tu rostro ya se nota en el suelo
y tus dedos caminan por estos senderos
basta de tu paso martillero
deja a tu diente dormir simplemente.
y devora todo lo que una vez
el hombre amó.
Fuego iracundo,
despertaste con el hambre de un león en celo
cubriste el día con tu aliento
opacaste al astro rey, alejándole de sus moradores.
Incendio, que tu bravura no tiene límites
no te comas a la historia de valparaiso, la de mis abuelos.
Cómete la mano que te abusó en su afán de señor.
Bestia sin domar, compadécete de la carne humana.
Aleja al viento que te insinua a los oidos
ya que el mismo viento,
busca su relativa venganza.
Oh, fuego que desembarcaste en este puerto
culmina tu ira y yace lento
Tu rostro ya se nota en el suelo
y tus dedos caminan por estos senderos
basta de tu paso martillero
deja a tu diente dormir simplemente.
No hay camino capaz de soportar
No hay camino capaz de soportar un cuerpo
embalsamado en conjuros pasados.
Es mejor olvidar cada huella
y quitarle toda autoría al invierno
que se crea capaz de adulterar
el ritmo cuerpo a un silabario.
Hoy mismo, cave tu nombre en una selva
otros apellidos ya retornaron a su digestión
y el gesto de ellos corre enajenada por tus labios
No hay camino capaz de soportar un cuerpo
cuando es agitado en vulva capataz.
De panteones cuyo vértice se deslumbra
en cada cumbre, alza un vuelo condenatorio.
Espejos que reflejan el vacío en leba
todos ellos corren una suerte desesperada .
Qué de las raices,
cuáles cosas dejan de ser oratorias,
qué pantomimas gobiernan tu indiferencia
mujer, mujer
que te vistes en llanto prematuro
no hay camino capaz de soportar un cuerpo
con ese viejo lamento, estrellas fugaces
que no cumplieron su deseo
Tu oido escucha preguntas humedas
tu labio siente sed de necesito
Muchacha que encumbras tu encanto lejos de las cosas
¿Alguna vez escribiste mi nombre en la arena de los deseos?
pregunta encantadora la del desdichado
que cabalga por un pueblo sin sombra
un sol que no quiere desnudarse más.
No hay camino capaz de soportar un cuerpo,
fruto de un puñado de ilusión,
tremendos recuerdos
con un poco de insurreción.
embalsamado en conjuros pasados.
Es mejor olvidar cada huella
y quitarle toda autoría al invierno
que se crea capaz de adulterar
el ritmo cuerpo a un silabario.
Hoy mismo, cave tu nombre en una selva
otros apellidos ya retornaron a su digestión
y el gesto de ellos corre enajenada por tus labios
No hay camino capaz de soportar un cuerpo
cuando es agitado en vulva capataz.
De panteones cuyo vértice se deslumbra
en cada cumbre, alza un vuelo condenatorio.
Espejos que reflejan el vacío en leba
todos ellos corren una suerte desesperada .
Qué de las raices,
cuáles cosas dejan de ser oratorias,
qué pantomimas gobiernan tu indiferencia
mujer, mujer
que te vistes en llanto prematuro
no hay camino capaz de soportar un cuerpo
con ese viejo lamento, estrellas fugaces
que no cumplieron su deseo
Tu oido escucha preguntas humedas
tu labio siente sed de necesito
Muchacha que encumbras tu encanto lejos de las cosas
¿Alguna vez escribiste mi nombre en la arena de los deseos?
pregunta encantadora la del desdichado
que cabalga por un pueblo sin sombra
un sol que no quiere desnudarse más.
No hay camino capaz de soportar un cuerpo,
fruto de un puñado de ilusión,
tremendos recuerdos
con un poco de insurreción.
lunes, 3 de marzo de 2008
Del dicho al hecho
Desperté con ganas de tirarlo todo
acabar con todo.
Desde mi palabra mágica,
hasta el ano que me conecta a mi cuerpo
todo tenía que ser acabado hoy.
Me cansé de hablar en zumbido
y mandar mis pensamientos
al mismo viejo río.
Agoté mis palabras baratas
en mi última cena correspondiente
al día de las ratas.
Me acosté pensando en visceras
y por lo mismo, era hora de acabar con todo.
Y ví real mis letras,
querubines cantando sobre su propia cebra.
Pero era, para mí
un acto fallido.
Asi que hoy,
decidí acabar con todo
mas, ¿y si todo terminase mañana?
¿permanecer hoy e irnos todos juntos?
no deja de ser una buena opción.
acabar con todo.
Desde mi palabra mágica,
hasta el ano que me conecta a mi cuerpo
todo tenía que ser acabado hoy.
Me cansé de hablar en zumbido
y mandar mis pensamientos
al mismo viejo río.
Agoté mis palabras baratas
en mi última cena correspondiente
al día de las ratas.
Me acosté pensando en visceras
y por lo mismo, era hora de acabar con todo.
Y ví real mis letras,
querubines cantando sobre su propia cebra.
Pero era, para mí
un acto fallido.
Asi que hoy,
decidí acabar con todo
mas, ¿y si todo terminase mañana?
¿permanecer hoy e irnos todos juntos?
no deja de ser una buena opción.
domingo, 2 de marzo de 2008
Comunión plenaria
Los nervios se me adhieren
al barro, a las paredes,
abrazan los ramajes,
penetran en la tierra,
se esparcen por el aire,
hasta alcanzar el cielo.
El mármol, los caballos
tienen mis propias venas.
Cualquier dolor lastima
mi carne, mi esqueleto.
¡Las veces que me he muerto
al ver matar un toro!.
Si diviso una nube
debo emprender el vuelo.
Si una mujer se acuesta
yo me acuesto con ella.
Cuántas veces me he dicho:
¿seré yo esa piedra?
Nunca sigo un cadáver
sin quedarme a su lado.
Cuando ponen un huevo
yo también cacareo.
Basta que alguien me piense
para ser un recuerdo.
al barro, a las paredes,
abrazan los ramajes,
penetran en la tierra,
se esparcen por el aire,
hasta alcanzar el cielo.
El mármol, los caballos
tienen mis propias venas.
Cualquier dolor lastima
mi carne, mi esqueleto.
¡Las veces que me he muerto
al ver matar un toro!.
Si diviso una nube
debo emprender el vuelo.
Si una mujer se acuesta
yo me acuesto con ella.
Cuántas veces me he dicho:
¿seré yo esa piedra?
Nunca sigo un cadáver
sin quedarme a su lado.
Cuando ponen un huevo
yo también cacareo.
Basta que alguien me piense
para ser un recuerdo.
Tarde y tú te vas
Te vas raudo a tu destino de flores
pintadas por un pintor mediocre.
El pesar, ente de mala clase
es un condimento agridulce en tu habla.
Mucho hace en que nadie,
sólo ciertas almas,
sacudian su cabellera llena de actos facéticos
Un par de llamas, legión de olvidos.
Es así una pérdida de sombra
un vaso, que no llena su calipso contenido.
Terrible el momento de estarse en mano cabisbajo
el reloj indicando su tiempo acinturado
Válgame este sorbo vigente
que tus labios no besan gente
manipula tus dados
a ver si tu corona cabalga de eterno encuentro
tu alma, asi desea su justicia.
Encuentro entre dos mares furiosos
tristes restos desosos, ansias de comer solo
dejémosle a las piedras, su torbellino paso melodioso
tu luz es lágrima ante tus ojos
Un buen deseo es carecer del deseo.
pintadas por un pintor mediocre.
El pesar, ente de mala clase
es un condimento agridulce en tu habla.
Mucho hace en que nadie,
sólo ciertas almas,
sacudian su cabellera llena de actos facéticos
Un par de llamas, legión de olvidos.
Es así una pérdida de sombra
un vaso, que no llena su calipso contenido.
Terrible el momento de estarse en mano cabisbajo
el reloj indicando su tiempo acinturado
Válgame este sorbo vigente
que tus labios no besan gente
manipula tus dados
a ver si tu corona cabalga de eterno encuentro
tu alma, asi desea su justicia.
Encuentro entre dos mares furiosos
tristes restos desosos, ansias de comer solo
dejémosle a las piedras, su torbellino paso melodioso
tu luz es lágrima ante tus ojos
Un buen deseo es carecer del deseo.
Hallazgos
Pienso en hallazgos.
En tarde de peñascos
suelo retener recuerdos pesados
que pastan en mis praderas pasadas
en una época embotellada, embobada
mutilando su presente porfiado, acallado
Pienso en designios
mortales signos mostrándose roidos
desvistiendose en nevadas noches
los delirios que danzan en ojos fragmentados
peligros, que nadan en dirección polar.
En tarde de peñascos
basta callar la lengua,
brazos y piernas, el adios del asco
el viento, fiero amigo de pasajes
elevando su aliento,
estrellándolo en el firmamento
sólo momentos, sólo momentos.
El pensar de los hallazgos.
En tarde de peñascos
suelo retener recuerdos pesados
que pastan en mis praderas pasadas
en una época embotellada, embobada
mutilando su presente porfiado, acallado
Pienso en designios
mortales signos mostrándose roidos
desvistiendose en nevadas noches
los delirios que danzan en ojos fragmentados
peligros, que nadan en dirección polar.
En tarde de peñascos
basta callar la lengua,
brazos y piernas, el adios del asco
el viento, fiero amigo de pasajes
elevando su aliento,
estrellándolo en el firmamento
sólo momentos, sólo momentos.
El pensar de los hallazgos.
sábado, 1 de marzo de 2008
El amor que matas
Tantas veces tatué tu nombre
en mis estrellas de jazmín
que esta noche
dormiran en su letargo sin fin
Oias mi valiente clamor desde las alturas
te creías tan lejana de mí, en tu vuelo de sensaciones
que no diste cuenta
un río, tu nombre ya no mencionaba.
Tu silueta se contorna en falsedad
tus ojos son dos traiciones bipolares
te conviertes en la arpía desterrada de mis paisajes
Esa es la muerte del amor
y el nacimiento del no dolor
el caliz que retorna a su matriz
Vete y no me busques en los murmullos del tiempo
Deja a este cuerpo, nadar en sus designios.
en mis estrellas de jazmín
que esta noche
dormiran en su letargo sin fin
Oias mi valiente clamor desde las alturas
te creías tan lejana de mí, en tu vuelo de sensaciones
que no diste cuenta
un río, tu nombre ya no mencionaba.
Tu silueta se contorna en falsedad
tus ojos son dos traiciones bipolares
te conviertes en la arpía desterrada de mis paisajes
Esa es la muerte del amor
y el nacimiento del no dolor
el caliz que retorna a su matriz
Vete y no me busques en los murmullos del tiempo
Deja a este cuerpo, nadar en sus designios.
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